En un juicio de trámite abreviado inicial, fue condenado ayer en Tribunales de Villa María Marcelo Ricardo Malagueño (44), uno de los ocho imputados que tiene la causa por el homicidio de Germán Agustín Torno (59), el funcionario público de Tío Pujio que fue ultimado en su vivienda de barrio Ameghino en septiembre del año pasado, en lo que se presume fue un crimen por encargo.
Este jueves Malagueño confesó lisa y llanamente la comisión del delito de encubrimiento (se transfirió a una cuenta de su propiedad dinero que le pertenecía al fallecido Torno).
Luego de reconocer el hecho, los abogados de la querella y la defensa, Gonzalo Ferreras y Pablo Maccarini, y el fiscal de Instrucción del Tercer Turno, René Bosio, acordaron solicitar la pena de tres años de prisión en suspenso y así Malagueño pudo recuperar la libertad después de un año y tres meses de encierro.
La audiencia en la sede judicial villamariense fue presidida por la jueza de Control María Soledad Dottori.
Cabe señalar que la causa por el crimen de Torno también enumera los siguientes imputados: Claudio Andrés Luján, Luis Gonzalo Valquinta, Ivana Lorena Martínez, Sergio Emiliano Herrera, Darío Rubén Ludueña, Raúl Ernesto Zerpa y Fabián Alejandro Pringles.
Repercusiones del fallo
Al finalizar la audiencia, el abogado defensor de Malagueño se mostró satisfecho por la sentencia. “Hemos podido ponerle fin a una instancia procesal que entendíamos como defensores que ya necesitaba un cierre. Mi asistido estaba imputado por encubrimiento, delito que parte de una pena de un año, y él ya llevaba un año y tres meses privado de la libertad. Nos hemos puesto de acuerdo con el fiscal Bosio y con la jueza de Control y le hemos dado un cierre parcial a la causa”, exteriorizó el jurista.
Maccarini también defiende a la esposa de Malagueño, Ivana Lorena Martínez, quien se encuentra detenida e imputada del delito de partícipe necesario del crimen (sería la persona que trasladó en automóvil a los supuestos responsables del crimen de Torno, quienes viajaron de Córdoba a Villa María).
El abogado querellante Gonzalo Ferreras, ante la consulta de los medios, brindó detalles de la participación que tuvo Malagueño en el hecho y además valoró su confesión.
En ese sentido, dijo que el encartado “es la persona que recibió dinero de las cuentas del fallecido Germán Torno, con posterioridad a su homicidio, ocurrido en el mes de septiembre, en Villa María”.
Y sumó: “Esta persona que fue condenada es el esposo de una de las mujeres que vino desde Córdoba y que participó de este crimen por encargo, algo que no se da todos los días”.
Ferreras recordó el antecedente del intento de homicidio de Alejandro “Caño” Roganti, un episodio que se dio en esta ciudad y que tuvo algunas coincidencias con el crimen de Torno.
Luego, el abogado hizo mención a la violencia que los presuntos homicidas ejercieron contra Torno. “La víctima terminó maniatada y asfixiada, con una innumerable cantidad de golpes”, relató.
Y sumó: “Al fallecido le sustraen una importante cantidad de dinero. Los atacantes se dirigieron a la ciudad de Córdoba. Por las tareas investigativas se pudo encontrar el celular de Torno, que había sido revendido. Previo a esa reventa, Malagueño, que recibe este celular, se autotransfirió todo el dinero obrante en las cuentas de Torno e intentó sacar un crédito”.
Ferreras puso en conocimiento de los periodistas que lo entrevistaron un hecho particular que agravó aún más la pena de Malagueño. Según contó, el condenado se hizo pasar por Germán Torno para pedir un préstamo. “Como en Villa María la causa ya había tomado estado público, y se sabía que Torno había sido víctima de un homicidio, la entidad bancaria de esta ciudad no lo concedió”, manifestó.
Qué participación habrían tenido los otros siete detenidos
La Fiscalía cree que hubo diferentes tipos de roles en la concreción del homicidio. Por un lado se destaca la participación del entregador, pero también están los autores materiales y los partícipes necesarios del homicidio.
A Darío Ludueña, vecino de Tío Pujio, el fiscal le atribuye la planificación del hecho criminoso. Específicamente, sostiene que fue el instigador del asesinato, es decir, la persona que hizo la promesa de pagar a cambio del homicidio.
En esta trama, Raúl Zerpa habría actuado como partícipe necesario, contratando, bajo promesa remuneratoria de dinero en efectivo, a los coimputados y coautores Valquinta y Luján.
La Fiscalía entiende que estos últimos ingresaron al domicilio de calle Independencia para darle muerte a Torno. Pero no habrían llegado solos, sino en compañía de Herrera y la única mujer detenida, Martínez (la esposa de Malagueño).
Las citadas cuatro personas habrían llegado a Villa María a bordo de un automóvil Fiat Siena color blanco, automóvil que a mediados de junio fue secuestrado en la vivienda de Fabián Pringles, el último detenido que tuvo la causa.

