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"Somos promotores de salud"

Diego Valle consideró que "no nos proponemos que habiliten la actividad por presión, sino que queremos explicaciones científica de por qué no. Siempre apelamos al diálogo, queremos respuestas, control, conciencia y regularizar el rubro"

“No quiero que nadie se enferme en mi gimnasio. Invertí en todas las medidas del protocolo, y le sumé otras”, confesó Diego Valle.

 

“La situación es muy complicada. Tenemos conocimiento de que se cerraron al menos 4 gimnasios, y muchos están asfixiados económicamente, al borde de adoptar idéntica medida”.

Diego Valle es propietario de un gimnasio en el centro de la ciudad y también del que se gestó en “El Prado” de Asociación Española.

Se esmera en explicar su visión y conocimiento, aclarando y priorizando que “somos promotores de salud. Encuadramos allí el rubro, más que en un divertimento”.

Explicó que “el viernes 13 de marzo cerramos las puertas, antes que nos invitaran a cerrarlas por la cuarentena, que sirvió y mucho. Lo que no tiene explicación científica, ni respuesta alguna, es que un rubro encuadrado en promoción de salud hoy no se habilite”.

Graficó al señalar que “la conciencia de los dueños de gimnasios será clave. Es lo que también falta en la mayoría de la población, y en los dirigentes argentinos ante la pandemia. Está probado que no podemos trabajar en más de un 30% de la capacidad, y cumplir el distanciamiento por protocolo”.

Con respecto al mismo indicó que “más allá de que llevamos 5 meses cerrados, y sin ingresos, he invertido para cumplir con el protocolo. Estamos preparados”.

Graficó al respecto: “Antes de ingresar la gente tendrá que instruirse de los cuidados, y firmar un documento en el que reconozca saber de los cuidados a desarrollar en el interior de un gimnasio”.

Agregó que “se le toma la temperatura. Se higieniza manos y pies antes de ingresar. Los turnos son por horas, para que no se aglomere más gente de la convenida, y para que no compartan materiales. Usarán dos toallas: una para apoyar en la máquina, y otra para la transpiración. Terminada cada tarea, hay desinfección con alcohol al 70%. Además, cada una hora en mi gimnasio tenemos preparadas mochilas con amonio cuaternario, un desinfectante no tóxico. Más ventilación natural y extractores. No se pueden utilizar ventiladores, ni aire acondicionado”.

“Brindaré total seguridad al cliente, porque es la mejor manera de cuidarme y estar tranquilo. Y adopté más medidas como sistemas de gestión y plan individual de trabajo a desarrollar, que le llega al socio a su teléfono. Se ingresa sólo con un llavero magnético”, indicó.

Señaló que “no quiero que nadie se enferme en mi gimnasio. Pretendo cumplir el protocolo y sumar más medidas de seguridad por la salud, sabiendo que económicamente no me alcanzará este año para recuperar lo invertido”.

Al respecto aclaró que “no es como se piensa, que el gimnasio reabre sus puertas y se llena de gente. No. La gente mayor de 60 años no vuelve. La gente que tiene miedo no vuelve. La gente que se sintió afectada económicamente no vuelve. El horario acotado hace que los comercios tengan idéntico horario, es decir que esa gente, no vuelve. Al repartir horarios puede condicionar que gente no vuelva”.

Cámara para unificar criterios

Comenta que “hace poco más de un año comenzamos a unificar criterios y a trabajar asociada y organizadamente entre los dueños de los gimnasios. Honestamente es difícil de coordinar, porque el precio no está regulado y cada uno le daba el precio al servicio que ofrecía a partir de los costos que tenía en su gimnasio”.

Agregó que “era el punto más conflictivo, el resto se podía acordar y trabajar en conjunto. La idea era unirnos para arreglar con ciertos proveedores y buscar alternativas que disminuyeran los costos. Nació esa iniciativa, y desde AERCA, al igual que la Municipalidad, nos abrieron las puertas. Así logramos unirnos y adherimos a la Cámara de Gimnasios de Córdoba, que nos allanó el camino, y somos la primera delegación que tienen en el interior provincial”.

Mencionó que “nos permite receptar todos los beneficios que ellos tienen, más capacitaciones, formación y acuerdos a nivel provincial, que se suman a los que podemos establecer en Villa María”.

Estimó que “esta situación de pandemia condujo a unirnos en el reclamo y se acercó mucha gente de la actividad, para gestionar y conformar la Cámara. Hoy no somos muchos, pero la idea es que la delegación tenga una sede, y se sumen todos los gimnasios”.

Más de $ 70 mil de déficit mensual

Valle mencionó con respecto a los 4 gimnasios que se cerraron que “hicimos un relevamiento en junio, y si en julio no comenzaban a funcionar corrían serio riesgo de no abrir las puertas masivamente. Hay 50 gimnasios, y más de 200 familias trabajando de esto”.

Aclaró que “en época de pandemia, tener las puertas cerradas de un gimnasio nos arroja un déficit de 70 mil pesos mensuales”.

Abrir urgente, y luego regular

La salud es la principal causa por la que exigen que se reabran los gimnasios y se flexibilice la actividad. “Así como solicitamos que se habilite la actividad, también es necesario hacerse cargo de cumplir responsablemente el protocolo”.

Insistió en que “hay gente que se recibe y comienza a ejercer. También hay gente que no tiene título habilitante y ejerce en la ciudad”.

Resaltó que “es un rubro que está poco controlado y no regulado, por lo que se busca que se trabaje con la ley mediante: Los profesores con títulos y en espacios habilitados y protegidos”.

Recalcó que “un alumno puede estar desprotegido al no tener seguro civil, ni seguro médico, ni servicio de emergencia donde acude. Es peligroso si ocurre algo grave en la vía pública. Por ello apelamos a unificar criterios en la Cámara”.

“Competencia desleal”

Valle aseguró que “así como pedimos reabrir los gimnasios, y devolver la habilitación, también sabemos que hay competencia desleal, y puede aumentar mucho más en caso de cierres masivos”.

Ejemplificó al señalar que “uno paga todos los impuestos, alquila un local comercial, contrata profesores recibidos, más los gastos fijos que van desde baños con toallitas descartables con jabón espuma, desinfección diaria, hasta seguro médico con asistencia”.

Dijo que “no estoy en desacuerdo en que se abran fuentes de trabajo para los profesores que se reciben, pero el punto es que el alumno está desprotegido y no lo sabe. Hay gente que no tiene título habilitante o que trabaja en lugares que no ofrecen requisitos mínimos”.

Valle añadió que “la gente cree que el servicio es más caro en lugares habilitados con todas las de la ley, y no es así muchas veces”.

Sostuvo que “ojalá nunca tengan un problema de salud física, porque en un lugar no habilitado, con gente no habilitada a cargo, será nocivo para su salud. Ese es el máximo objetivo de la Cámara: Regular y controlar el servicio”.

¿Por qué no abren los gimnasios?

Resaltó que “existen muchas actividades muy relacionadas a fitness y con más riesgo aún, que fueron habilitadas. No entendemos por qué no habilitan los gimnasios”.

Remarca que “sin ánimo de ofender hay actividades como artes marciales en las que hay contacto directo entre los alumnos, y está habilitado. No escapo a la responsabilidad, y considero que ser una de las últimas actividades es correcto. Sé que hay riesgos en los gimnasios si no se acatan los protocolos adecuados”.

Consideró que “demostramos a través de un informe, que en No-ruega no se propagó el virus en los gimnasios con los protocolos adecuados. También presentamos un artículo periodístico de The New York Times que confirma que son lugares seguros de promoción de salud en tiempos de pandemia”.

Y al respecto agregó que “no queremos que nos habiliten por presión, sino que nos ofrezcan una respuesta y explicación científica”.

Apuntó que “la bronca surge porque todos los organismos que deben decidir, controlar y regular las diferentes actividades, no nos ofrecen ninguna respuesta. Los que dicen ‘no’, son los mismos que hacen ver como esenciales la apertura de bares y restaurantes”.

Destacó que “¿cómo le explicás a quienes necesitan ejercitar por su salud en un gimnasio, que no es una actividad esencial?”.

Curiosamente “voy a un banco, y veo que es tierra de nadie, como algunos bares. Nosotros hicimos un esfuerzo enorme para disponer de todo lo que exige el protocolo que se presentó. Ya estamos en el quinto mes sin ingreso, y no recibimos una explicación. Pasé por el Polideportivo y había un profesor con más de 20 personas entrenando. No sé qué protocolo cumplía, ni qué actividad desempeña”.

“Pedimos control, conciencia social de lo que significa una pandemia, explicaciones científicas y comprobables. Esto no debe ser tierra de nadie”, ratificó.

“Créditos irrisorios”

En el COE Regional “nos manifestaron que están dispuestos a habilitarnos. Pero no hay respuesta de niveles superiores oficiales”.

Estimó con respecto a ayuda oficial que “no tuvimos accesos a subsidios. Los créditos son irrisorios, porque son por 30 mil pesos, y hay 70 mil de déficit mensual. Sólo pago 1 boleta de luz de EPEC. En esta realidad, el monto es irrisorio. Debieran pensar en acciones concretas o créditos que estén a la altura de las necesidades”, disparó.