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Serrano: denunció a su expareja por violencia, tras un nuevo feroz ataque

Arrastró a la mujer por varios metros sobre el asfalto, lo que le provocó heridas y golpes

Milagros Padin denunció a su expareja por un hecho ocurrido el fin de semana en Serrano que terminó con la mujer internada con múltiples golpes y lastimaduras en el rostro y cuerpo, tras haber sido literalmente arrastrada por varios metros por el vehículo que el hombre manejaba.

A horas de haber recibido el alta del Hospital Municipal, donde fue llevada el pasado domingo, y mientras se recupera, la mujer, mamá de una nena de 8 años, decidió denunciar ante la Policía lo ocurrido. Pero, además, se volcó a las redes para exponer su situación y pedir que se haga justicia por hechos que, según dijo, viene sufriendo desde hace años.

En diálogo con Puntal, ratificó lo relatado en sus redes y sostuvo que por largo tiempo calló por proteger a su hija. Hace 7 años que me separé del padre de mi nena por razones de violencia física y psicológica. No sólo a mí, sino a miembros de mi familia también. Habiendo de por medio denuncias, exposiciones y restricciones”.

Sobre el último hecho, señaló que ocurrió el domingo a la noche, cuando el hombre llegó a la casa de Milagros para dejar a la pequeña, quien descendió del vehículo ahogada en llanto y vomitada. “Me la baja en un estado terrible y no me daba respuesta a mi pregunta de qué le pasaba a la nena. Estaba como sacado, ni me miraba. Se subió al auto y tenía el vidrio bajo. Le digo que no se vaya y me diga qué tenía la nena. Y en ese momento agarra y acelera con todo y yo quedo colgada y me arrastra varios metros”.

Milagros detalla que la nena se fue con su papá el viernes. “En los días que está con él no le permite hablar conmigo”, agrega la mujer. De allí la insistencia de la mamá de saber qué pasó en esos días transcurridos.

Los gritos de la nena

Retomando el relato de lo sucedido, señala: “Aceleró y me arrastró como media cuadra por el pavimento. Y es mi hija lamentablemente la que más sufrió esto, lo vio, y quien pidió auxilio. Yo caí y quedé aturdida. Yo la sentía a ella que gritaba desesperada y decía que yo estaba muerta. Yo la escuchaba pero no le podía responder, porque estaba como aturdida”.

En los minutos siguientes, Milagros fue contenida por su hija hasta que llegaron la Policía y la Unidad de Rescate para trasladarla al Hospital, donde, tras ser revisada y constatarle los golpes, permaneció internada hasta el lunes. “Me hicieron varias placas porque me dolía todo el cuerpo. El lunes al mediodía me dieron el alta porque tengo un hermano con discapacidad y hace de los 12 años que lo tengo a cargo y necesitaba volver a mi casa para asistirlo”, precisa.

“Siempre sufrí violencia física y psicológica de parte de él. Me mantuve en silencio por mi hija”, dijo Milagros.

El martes la víctima radicó la denuncia en la Policía de Serrano por lo acontecido y por haber hecho abandono de persona al dejarla tirada tras el incidente. Allí también supo que su expareja había acudido el mismo domingo a hacer una exposición, pero desconoce el contenido de esta.

“Me mantuve en silencio muchos años; todo, por proteger a mi hija. Ahora le pido perdón a ella. Pero esto superó cualquier límite. Necesitamos protegernos de esta persona”, sentencia Milagros.

Otros hechos

Asegura que no es la primera vez que es víctima de violencia por parte del hombre, sino que desde el comienzo de la relación ocurrieron hechos, pero este fue el más grave.

“Yo tenía 17 años cuando me quedé embarazada de mi nena y él tenía 30. Convivimos un año y en ese tiempo sufrí mucha violencia, aun cuando nació mi hija y también fue violento con mi hermano, en la casa de mi padre en Melo, durante una reunión familiar. Luego nos separamos, pero pasado todos estos años siempre fue renegar, porque no cumple con sus obligaciones y es todo un tema la cuota alimentaria”.

El domingo la mujer terminó internada por los golpes recibidos tras haber sido arrastrada por el auto.

Cansada de todos estos hechos es que ahora, bajo asesoramiento de una abogada, iniciará las acciones judiciales pertinentes para accionar y, a su vez, pedir protección para ella y su pequeña hija.

Mientras espera una respuesta de la Policía y la Justicia, Milagros dice que espera que el haberse expuesto contando lo sucedido anime a otras personas que sufren situaciones similares y que, como ella lo hizo por años, siguen callando por temor.