Recorrer a la tardecita las calles de Holmberg, y observar en la plaza a un puñado de vecinos reunidos, todos vestidos con ropa deportiva, ya comenzó ser parte de la cotidianidad de esta localidad.
Aquella invitación que dos años atrás hicieron Eloy Ferreyra y su mujer Ofelia Panzolatto, para compartir sus caminatas por los alrededores del pueblo o algún camino rural, hoy se ha convertido en el corazón de toda una movida que abarca a vecinos de todas las edades que se animan a ésta y otras tantas propuestas deportivas.
Todas las actividades son gratuitas, y el único fin de persiguen es impulsar a la reunión, al compartir y a ponerse en movimiento.
Eloy, el gestor junto a su mujer de esta movida, trabaja de mañana en el área de Mantenimiento del Hospital de Río Cuarto. Por la tarde, y ya de regreso a Holmberg donde vive, dedica algunas horas al descanso o a alguna otra tarea como electricista, para luego después de las 20, ir a la cita en la plaza. Allí, es el lugar de encuentro de todos los vecinos que entre las 20.40 y 22, salen a hacer trote, caminatas, algunos en bicicletas.
La plaza central de Holmberg es el emblema deportivo, pues allí fue la primera juntada y lo sigue siendo dos años después. Pero ahora más diversificada, con gente que no solo hace caminatas, sino que se anima a otras propuestas.
En octubre del año pasado, Puntal reflejaba esta iniciativa. Eran por entocnes unas 80 personas las participantes. Hoy superan las 200.
“En realidad el grupo madre es el de las caminatas saludables que iniciamos hace dos años. Yo sufrí una quebradura y estuve mucho tiempo sin poder hacer nada. Antes, siempre hice atletismo. Y eso de estar parado a uno lo pone mal. Entonces, hablando con mi mujer, me propuso empezar a caminar. Un día volviendo, surgió esta idea de invitar a la gente que se sume. Lo hicimos a través del facebook y, la verdad, nunca pensamos que íbamos a tener esta respuesta”.
Eloy dice que en la primera juntada eran varias decenas de vecinos que se acercaron. Algunos por curiosidad de saber de qué se trataba, y otros que necesitan de la actividad pero que solos no se animaban. Sumado a todo ello,el hecho de tratarse de una propuesta colaborativa, de grupo, y sin cuota o pago alguno.
Eloy agrega que no es profesional en deporte, pero tiene el conocimiento de la experiencia, por tantos años de realizar actividades.
“Mucha gente viene y me dice que le ha cambiado la vida. Hay algunos que hasta dicen que no sabían que podían hacer lo que hoy logran en trotes o en las caminatas”, sostiene con orgullo.
Del grupo de caminata que fue el pionero, surgieron luego otras “ramificaciones”, tal lo expresa Eloy.
Luego nació “Los jóvenes del pedal Holmberg”, que son jóvenes ciclistas quienes comparten la pasión por esta actividad y hasta se animan a travesías por las sierras y la zona.
También están “Los trotadores de Eloy”, integrado también por vecinos que se animan a esta actividad. Y ante la demanda de los más chiquitos se creó el grupo “Pequeños gigantes”, donde concurren niños a actividades atléticas, pero en este caso en el Polideportivo de la localidad.
Aclara una vez más Ferreyra, que ninguna de estas actividades tiene fines de lucro,sino que el objetivo es generar hábitos saludables.
“Acá no hay requisitos de edad, ni condición social o religiosa; todos pueden participar. La única condición es tener ganas”, resalta Eloy.
Lunes, miércoles y viernes, los vecinos hacen caminatas y trotes. “Hay mucha gente que hace sacrificio para participar. Por ejemplo, hay quienes vienen a trotar, después de trabajar desde las cinco de la mañana y hasta la tarde; descansan unas horitas y luego se suman a hacer deportes”, menciona Eloy.
Los jueves y sábados son dedicados al ciclismo. Y durante la semana hay días donde los más chicos practican atletismo. “Ellos lo hacen en un espacio cerrado. Agradezco el apoyo y confianza de los papás que los llevan”.
Por la integración
En el caso de los ciclistas, es un espacio además de contención y permite a los adolescentes compartir con sus pares esta actividad.
“La idea del ciclismo que tenemos desde el principio es trabajar para reciclar bicis y acondicionarlas para entregarlas a chicos que no las tienen, y así sumarlos a nuestro grupo”, agrega Eloy. Pero las limitaciones de no contar con un espacio físico impiden el desarrollo.
Es por ello que para el año que viene esperan contar con el apoyo de la Municipalidad de Holmberg, para contar con un lugar donde trabajar. “Hay mucha gente que tiene una bici colgada en el garaje y no sabe qué hacer; si nosotros logramos tener un rincón donde guardarlas y trabajar para mejorarlas, y donarlas”.
Más proyectos
La gran convocatoria que tiene hoy esta propuesta deportiva gratuita en Holmberg, obliga a pensar en otras acciones para darle un marco organizacional adecuado, pero aún más, contar con un seguro y controles a los fines de evitar inconvenientes.
Mientras van tras ese nuevo objetivo, también los gestores lograron que profesionales médicos, nutricionistas, se sumaran y en forma voluntaria realizaran controles básicos particularmente a los más chicos. “Hacemos hincapié en los más chicos, para cuidar de su salud”.
“La idea es el año que viene también poder hacer los electrocardiogramas, que son estudios que se necesitan para cualquier tipo de actividad deportiva”, sostiene Eloy.
Asimismo, procurarán conseguir un seguro de cobertura para todos quienes son parte de esta movida. “Estamos viendo si conseguimos una personería jurídica y con eso podríamos avanzar en todos los otros aspectos”, dice este deportista amateur.
Así también, para los próximos días organizan una charla con un kinesiólogo a los fines de asesorarse y recibir pautas de cómo cuidarse a la hora de hacer ejercicios.
En la actualidad y contabilizando todas las actividades, son más de 200 las personas que participan voluntariamente. Algunos que están desde el inicio y que fueron animándose luego de las caminatas al trote o la bicicleta; y otros que recién están incursionando.
Experiencias
“También lo lindo a destacar es que a partir de salir a caminar, se formaron grupos de amigos que ahora se reúnen, comparten otras cosas. Hay gente que se conocía del pueblo, pero nunca había hablado, y después de todo esto ahora tienen sus grupos de compartir encuentros sociales”.
Entusiasmado Eloy sigue pensando en nuevas alternativas, nuevos proyectos a desarrollar. Y todos bajo un mismo fin el de hacerlo para generar hábitos saludables y acciones colaborativas.
“Lo gratificante es escuchar los testimonio de la gente que viene; de lo bien que les hace, por ejemplo, caminar. Es muy lindo, y ver que cada uno va superando sus objetivos aún más”.
Eloy y su banda de deportistas amateur sigue tras nuevos desafíos. Algunos de sus integrantes ya han probado suerte en maratones cortas o competiciones ciclísticas obteniendo muy buenos resultados. Todo ello fruto a la perseverancia.
Esta movida deportiva que nació en Holmberg, también se replicó en Las Vertientes tiempo atrás, y en otras localidades, donde los vecinos deciden reunirse para hacer deportes.
Patricia Rossia. Redacción Puntal
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Todas las actividades son gratuitas, y el único fin de persiguen es impulsar a la reunión, al compartir y a ponerse en movimiento.
Eloy, el gestor junto a su mujer de esta movida, trabaja de mañana en el área de Mantenimiento del Hospital de Río Cuarto. Por la tarde, y ya de regreso a Holmberg donde vive, dedica algunas horas al descanso o a alguna otra tarea como electricista, para luego después de las 20, ir a la cita en la plaza. Allí, es el lugar de encuentro de todos los vecinos que entre las 20.40 y 22, salen a hacer trote, caminatas, algunos en bicicletas.
La plaza central de Holmberg es el emblema deportivo, pues allí fue la primera juntada y lo sigue siendo dos años después. Pero ahora más diversificada, con gente que no solo hace caminatas, sino que se anima a otras propuestas.
En octubre del año pasado, Puntal reflejaba esta iniciativa. Eran por entocnes unas 80 personas las participantes. Hoy superan las 200.
“En realidad el grupo madre es el de las caminatas saludables que iniciamos hace dos años. Yo sufrí una quebradura y estuve mucho tiempo sin poder hacer nada. Antes, siempre hice atletismo. Y eso de estar parado a uno lo pone mal. Entonces, hablando con mi mujer, me propuso empezar a caminar. Un día volviendo, surgió esta idea de invitar a la gente que se sume. Lo hicimos a través del facebook y, la verdad, nunca pensamos que íbamos a tener esta respuesta”.
Eloy dice que en la primera juntada eran varias decenas de vecinos que se acercaron. Algunos por curiosidad de saber de qué se trataba, y otros que necesitan de la actividad pero que solos no se animaban. Sumado a todo ello,el hecho de tratarse de una propuesta colaborativa, de grupo, y sin cuota o pago alguno.
Eloy agrega que no es profesional en deporte, pero tiene el conocimiento de la experiencia, por tantos años de realizar actividades.
“Mucha gente viene y me dice que le ha cambiado la vida. Hay algunos que hasta dicen que no sabían que podían hacer lo que hoy logran en trotes o en las caminatas”, sostiene con orgullo.
Del grupo de caminata que fue el pionero, surgieron luego otras “ramificaciones”, tal lo expresa Eloy.
Luego nació “Los jóvenes del pedal Holmberg”, que son jóvenes ciclistas quienes comparten la pasión por esta actividad y hasta se animan a travesías por las sierras y la zona.
También están “Los trotadores de Eloy”, integrado también por vecinos que se animan a esta actividad. Y ante la demanda de los más chiquitos se creó el grupo “Pequeños gigantes”, donde concurren niños a actividades atléticas, pero en este caso en el Polideportivo de la localidad.
Aclara una vez más Ferreyra, que ninguna de estas actividades tiene fines de lucro,sino que el objetivo es generar hábitos saludables.
“Acá no hay requisitos de edad, ni condición social o religiosa; todos pueden participar. La única condición es tener ganas”, resalta Eloy.
Lunes, miércoles y viernes, los vecinos hacen caminatas y trotes. “Hay mucha gente que hace sacrificio para participar. Por ejemplo, hay quienes vienen a trotar, después de trabajar desde las cinco de la mañana y hasta la tarde; descansan unas horitas y luego se suman a hacer deportes”, menciona Eloy.
Los jueves y sábados son dedicados al ciclismo. Y durante la semana hay días donde los más chicos practican atletismo. “Ellos lo hacen en un espacio cerrado. Agradezco el apoyo y confianza de los papás que los llevan”.
Por la integración
En el caso de los ciclistas, es un espacio además de contención y permite a los adolescentes compartir con sus pares esta actividad.
“La idea del ciclismo que tenemos desde el principio es trabajar para reciclar bicis y acondicionarlas para entregarlas a chicos que no las tienen, y así sumarlos a nuestro grupo”, agrega Eloy. Pero las limitaciones de no contar con un espacio físico impiden el desarrollo.
Es por ello que para el año que viene esperan contar con el apoyo de la Municipalidad de Holmberg, para contar con un lugar donde trabajar. “Hay mucha gente que tiene una bici colgada en el garaje y no sabe qué hacer; si nosotros logramos tener un rincón donde guardarlas y trabajar para mejorarlas, y donarlas”.
Más proyectos
La gran convocatoria que tiene hoy esta propuesta deportiva gratuita en Holmberg, obliga a pensar en otras acciones para darle un marco organizacional adecuado, pero aún más, contar con un seguro y controles a los fines de evitar inconvenientes.
Mientras van tras ese nuevo objetivo, también los gestores lograron que profesionales médicos, nutricionistas, se sumaran y en forma voluntaria realizaran controles básicos particularmente a los más chicos. “Hacemos hincapié en los más chicos, para cuidar de su salud”.
“La idea es el año que viene también poder hacer los electrocardiogramas, que son estudios que se necesitan para cualquier tipo de actividad deportiva”, sostiene Eloy.
Asimismo, procurarán conseguir un seguro de cobertura para todos quienes son parte de esta movida. “Estamos viendo si conseguimos una personería jurídica y con eso podríamos avanzar en todos los otros aspectos”, dice este deportista amateur.
Así también, para los próximos días organizan una charla con un kinesiólogo a los fines de asesorarse y recibir pautas de cómo cuidarse a la hora de hacer ejercicios.
En la actualidad y contabilizando todas las actividades, son más de 200 las personas que participan voluntariamente. Algunos que están desde el inicio y que fueron animándose luego de las caminatas al trote o la bicicleta; y otros que recién están incursionando.
Experiencias
“También lo lindo a destacar es que a partir de salir a caminar, se formaron grupos de amigos que ahora se reúnen, comparten otras cosas. Hay gente que se conocía del pueblo, pero nunca había hablado, y después de todo esto ahora tienen sus grupos de compartir encuentros sociales”.
Entusiasmado Eloy sigue pensando en nuevas alternativas, nuevos proyectos a desarrollar. Y todos bajo un mismo fin el de hacerlo para generar hábitos saludables y acciones colaborativas.
“Lo gratificante es escuchar los testimonio de la gente que viene; de lo bien que les hace, por ejemplo, caminar. Es muy lindo, y ver que cada uno va superando sus objetivos aún más”.
Eloy y su banda de deportistas amateur sigue tras nuevos desafíos. Algunos de sus integrantes ya han probado suerte en maratones cortas o competiciones ciclísticas obteniendo muy buenos resultados. Todo ello fruto a la perseverancia.
Esta movida deportiva que nació en Holmberg, también se replicó en Las Vertientes tiempo atrás, y en otras localidades, donde los vecinos deciden reunirse para hacer deportes.
Patricia Rossia. Redacción Puntal

