El Nuevo Hospital San Roque llevó a cabo por primera vez en el sistema público provincial una ablación por microondas (MWA) para el tratamiento de un nódulo tiroideo benigno.
Se trata de un procedimiento mínimamente invasivo y ambulatorio, que utiliza energía térmica controlada para reducir el tamaño del nódulo sin necesidad de cirugía convencional. El principal beneficio es que evita extirpar la glándula: no deja cicatrices, no requiere internación, demanda un tiempo mínimo de recuperación y preserva el tejido sano. Además, evita que el paciente deba recibir medicación sustitutiva de por vida.
La intervención estuvo a cargo de los servicios de Cabeza y Cuello y Endocrinología, que conformaron una unidad de trabajo articulada para el abordaje integral de patologías tiroideas y paratiroideas.
El doctor Nicolás Menso señaló: “Realizamos una intervención inédita para el sistema sanitario provincial: redujimos una cirugía convencional a un tratamiento ambulatorio, que no requiere internación ni largos tiempos de recuperación”.
El procedimiento se practicó en una mujer de 47 años con diagnóstico de bocio nodular, tras aplicar criterios de selección que incluyeron ecografías, punciones, estudios de laboratorio y evaluación clínica de síntomas compresivos.
“La intervención se realizó según lo planificado, se logró un procedimiento seguro y ecoguiado. La paciente se está recuperando de manera satisfactoria y se irá de alta en unas horas”, agregó Menso.
Por su parte, el doctor Gabriel Flores afirmó que contar con este tipo de tratamientos innovadores “jerarquiza la atención y el trabajo que se brinda” en el hospital, a partir del abordaje interdisciplinario.
Según se informó, la ablación por microondas es una técnica de termoablación percutánea guiada por ecografía que emplea ondas electromagnéticas de alta frecuencia para generar calor localizado y provocar necrosis controlada dentro del nódulo, preservando los tejidos circundantes.
Desde el hospital indicaron que esta alternativa representa una opción segura y eficaz frente a la cirugía tradicional en pacientes con nódulos benignos sintomáticos o de crecimiento progresivo. Además, destacaron que la incorporación de la tecnología implica una optimización de recursos al evitar quirófano, internación y medicación crónica posterior.

