Villa María | Iguanas Solidarias |

"Las Iguanas Solidarias" se quedaron sin sede y peligra la continuidad del proyecto

La asociación civil, con diez años de trayectoria en la ciudad, nuevamente se encuentra en la búsqueda de un espacio físico para desarrollar sus actividades. Hasta diciembre poseen la personería jurídica pero, de no encontrar un nuevo lugar, las tareas no seguirán

Con diez años de trayectoria como asociación civil, Las “Iguanas Solidarias” aún no logran establecerse en una sede propia.

Tal es el caso de lo que ocurrió en las últimas horas. La organización solidaria alquilaba un espacio (Santa Fe 488) para ordenar y clasificar los elementos que recibían por donaciones y recibir a las familias más carenciadas de la ciudad para brindar acompañamiento.

“Es increíble lo que nos pasa, tener que volver a explicar esto que nos pasa. Les pedimos ayuda para difundir esto porque queremos que la gente de Villa María sepa”, señaló Carla Tais, una de las colaboradoras y cara visible de la institución.

Explicó que la casa donde se encontraban se puso en venta y un comprador la adquirió. “Tuvimos que desalojar y así estamos, sin nada”, dijo con tristeza por el movimiento que deben realizar nuevamente, ya que la organización viene de mudanza tras mudanza, porque no logran concretar el sueño de la sede propia.

“Es distinta a otras situaciones en las que hemos charlado de esto. Creo que esta es la última y no tenemos más posibilidades de seguir, aunque lo hemos pensado y analizado, pero económicamente no se puede salir a alquilar otro lugar y estamos desahuciadas, nos sentimos solas como institución”, reflexionó Tais.

En esa línea, planteó nuevamente la trayectoria que tienen como organización solidaria en la ciudad, que cuenta con personería jurídica. “De hecho en breve tenemos que presentar un balance”, puntualizó.

La mujer, que se encontraba junto con otra reconocida colaboradora de la institución, manifestó que no quieren que la ciudad pierda la posibilidad de contar con el proyecto. “Hoy somos nosotras las caras, pero la idea y proyección de Iguanas Solidarias está correcta y es dar una mano a la gente, mañana pueden ser otras las personas que queden a cargo”, dijo.

Con emoción, Tais planteó que actualmente el pedido de ayuda es al revés. “Esta vez lo tenemos que hacer nosotras y le pedimos a toda la gente que hemos ayudado en distintas campañas, a la gente particular, hoy los necesitamos más que nunca”, expresó y comentó que legalmente la organización cuenta con los papeles hasta el mes de diciembre. “Tenemos campañas pendientes para julio y agosto, pero se pierde lo cotidiano y la posibilidad de estar ayudando todos los días, muchas personas se enteran de las cosas grandes, pero acá llegan personas todos los días con necesidades”, identificó.

Sin sede

La referente solidaria relató que tras el desalojo de la casa que estaban utilizando alquilaron un garaje provisorio para ubicar la ropa y elementos donados que aún tienen. “Se trató de entregar todo lo que más se podía, la gente de Gesta nos prestó un galpón para dejar nuestro mobiliario, porque no perdemos la esperanza de que surja algo”, informó.

Nuevamente la tristeza por dejar la casa inundó la conversación y Tais planteó que en la oportunidad se encuentran en una situación más compleja que la anterior. “Que ustedes nos ayuden a difundir es la última carta que tenemos, que surja algo y que nos acompañen en el proyecto”, destacó.

Del mismo modo agregó: “Sabiendo que nos quedan cuatro meses de legalidad, si no surge nada, lamentablemente vamos a tener que cerrar”, dijo con angustia.

Campañas

Es importante precisar que la organización lleva un sinfín de proyectos en su haber, desde la colecta de ropa y elementos para el hogar que son destinados a familias carenciadas, abrigos y campañas de frazadas hasta la organización de grandes eventos como el Día del Niño en el Anfiteatro.

El grupo de villamarienses solidarios comenzó con el proyecto un día a la siesta (de allí se desprende el nombre) y empezó a reunirse en una casona ubicada en la zona del ferrocarril, tras desocupar el espacio se fueron mudando a diferentes casas o locales para desplegar los elementos y reunirse a pensar las ideas que fueron plasmadas en la ciudad en diferentes actividades solidarias. Hoy apelan a la solidaridad de los vecinos para continuar con los proyectos.