María Cristina Córdoba intenta evitar el llanto. Pasaron 20 horas del incendio que acabó con todas sus pertenencias personales y ya hay obreros trabajando en las reparaciones de su habitación. Pero el dolor todavía la invade y desborda. Por momentos llora, y por otros intenta esbozar una sonrisa.
Sobre todo cuando recuerda que ni su hijo ni sus nietas sufrieron heridas en el siniestro. Entonces mira hacia el cielo y agradece.
En la tarde fría del viernes recibió a PUNTAL VILLA MARÍA en su hogar. “Perdí todo lo que tenía”, repite una y otra vez mirando hacia el dormitorio. El fuego se desencadenó en la vivienda que ocupa en calle Entre Ríos al 2500. Es un bloque de seis hogares conocidos como las “Casitas de Cáritas”, ubicadas en pleno corazón de barrio San Martín.
“Aparentemente hubo un cortocircuito. La semana pasada comenzaron a humedecerse los techos, seguramente por la lluvia y tantos días de humedad que hubo. Empecé a averiguar qué podía ser y me dijeron que tenía que cambiar toda la sobrecarga del techo, pero con el dinero que tengo me es imposible hacerlo”, sostuvo.
Las filtraciones están expuestas en la cocina. Al parecer, las goteras llegaron hasta la caja de luz ubicada en el centro del techo de su habitación. Y allí se desencadenó un cortocircuito, que derivó aparentemente en el inicio del incendio.
Córdoba recordó esos momentos diciendo que “estaban mi hija y dos nietas. Deben hacer sido las 20.20. La más chica nota que se cortó la luz y llama a su prima para decirle. Ahí sale la más grande corriendo y gritando que salía humo. Pudieron salir de inmediato afuera”.
“Fueron momentos de desesperación cuando me llamaron. Llegué y había vecinos que juntaban agua de los charcos para apagar el incendio. No tengo más que palabras de agradecimiento para ellos”, repitió.
Al lugar arribaron también los bomberos voluntarios, que con un rápido accionar evitaron que las llamas se trasladaran al resto de la casa, y generaran daños en la estructura.
Córdoba mencionó que el Municipio se comprometió a brindarle ayuda, al igual que el vecindario. “Me dijeron que me iban a ayudar. Soy pensionada y no gano mucho. Agradezco que no le pasó nada a ningún miembro de mi familia, aunque perdí todo, desde la cama hasta el placard, la ropa, el televisor, papeles, todo”, repite mientras señala la ventana de la habitación.
En la vivienda, familiares y amigos ya iniciaron los arreglos. Primeramente se cambiaron los cables del sistema eléctrico, y luego se avanzará en tareas de limpieza a fondo para luego repintar la habitación, que quedó tiznada.
La ventana también sufrió el efecto del fuego, aunque podría ser reparada.
Vecinos solidarios
Más allá de que el Municipio comprometió ayuda a Córdoba, sus vecinos iniciaron una campaña para asistirla.
Ante ello, aquellas personas que dispongan de elementos como cama, ropero y prendas de vestir de mujer pueden llegarse hasta la vivienda, ubicada en calle Entre Ríos al 2500.
Daniel Brusa
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En la tarde fría del viernes recibió a PUNTAL VILLA MARÍA en su hogar. “Perdí todo lo que tenía”, repite una y otra vez mirando hacia el dormitorio. El fuego se desencadenó en la vivienda que ocupa en calle Entre Ríos al 2500. Es un bloque de seis hogares conocidos como las “Casitas de Cáritas”, ubicadas en pleno corazón de barrio San Martín.
“Aparentemente hubo un cortocircuito. La semana pasada comenzaron a humedecerse los techos, seguramente por la lluvia y tantos días de humedad que hubo. Empecé a averiguar qué podía ser y me dijeron que tenía que cambiar toda la sobrecarga del techo, pero con el dinero que tengo me es imposible hacerlo”, sostuvo.
Las filtraciones están expuestas en la cocina. Al parecer, las goteras llegaron hasta la caja de luz ubicada en el centro del techo de su habitación. Y allí se desencadenó un cortocircuito, que derivó aparentemente en el inicio del incendio.
Córdoba recordó esos momentos diciendo que “estaban mi hija y dos nietas. Deben hacer sido las 20.20. La más chica nota que se cortó la luz y llama a su prima para decirle. Ahí sale la más grande corriendo y gritando que salía humo. Pudieron salir de inmediato afuera”.
“Fueron momentos de desesperación cuando me llamaron. Llegué y había vecinos que juntaban agua de los charcos para apagar el incendio. No tengo más que palabras de agradecimiento para ellos”, repitió.
Al lugar arribaron también los bomberos voluntarios, que con un rápido accionar evitaron que las llamas se trasladaran al resto de la casa, y generaran daños en la estructura.
Córdoba mencionó que el Municipio se comprometió a brindarle ayuda, al igual que el vecindario. “Me dijeron que me iban a ayudar. Soy pensionada y no gano mucho. Agradezco que no le pasó nada a ningún miembro de mi familia, aunque perdí todo, desde la cama hasta el placard, la ropa, el televisor, papeles, todo”, repite mientras señala la ventana de la habitación.
En la vivienda, familiares y amigos ya iniciaron los arreglos. Primeramente se cambiaron los cables del sistema eléctrico, y luego se avanzará en tareas de limpieza a fondo para luego repintar la habitación, que quedó tiznada.
La ventana también sufrió el efecto del fuego, aunque podría ser reparada.
Vecinos solidarios
Más allá de que el Municipio comprometió ayuda a Córdoba, sus vecinos iniciaron una campaña para asistirla.
Ante ello, aquellas personas que dispongan de elementos como cama, ropero y prendas de vestir de mujer pueden llegarse hasta la vivienda, ubicada en calle Entre Ríos al 2500.
Daniel Brusa

