Villa Nueva | inclusión | becas | equinoterapia

Becarán a niños para que realicen tratamientos de equinoterapia

La propuesta parte de un convenio que firmaron en conjunto la Municipalidad y la Fundación “Vives en mí”. Hasta el momento son quince los villanovenses que se beneficiarán con la actividad, aunque no descartan que se incremente dicha cantidad

Una quincena de niños villanovenses con discapacidad tendrán acceso -a través de becas económicas- a tratamientos de equinoterapia. La municipalidad de Villa Nueva y la fundación “Vives en mí” firmaron ayer un convenio que permitirá que jóvenes de la ciudad con vulnerabilidad económica realicen el tratamiento complementario gratis. La totalidad de la beca será costeada en parte por el municipio y en parte por la ONG. Dicha organización se ubica en el cruce de Ruta Provincial N° 2 y Ruta Nacional N° 158.

Al acuerdo suscribieron autoridades municipales y representantes de la fundación de equinoterapia. Firmaron: el jefe comunal de Villa  Nueva, Natalio Graglia; la directora del área de Inclusión para personas con discapacidad, Mónica Gramaglia; el secretario de Gobierno, Guillermo Aiassa y la presidenta de “Vives en mí”, Gabriela Testa.

Sobre el tratamiento

La fundación permanece activa desde hace 4 años, y se radica en Villa Nueva desde hace seis o siete meses. “Es muy importante que las autoridades puedan acercarse y aunar esfuerzos para que los niños y adolescentes con discapacidad de la ciudad puedan acceder a esta terapia complementaria que tantos resultados nos está dando”, sostuvieron desde la ONG.

Sobre el tratamiento en sí, explicaron que “no es una terapia simple” y que “tiene sus costos”. Las actividades son “al aire libre”, e involucran el trato con animales, en este caso, los equinos.

La equinoterapia tiene tres principios fundamentales, comentaron desde la organización sin fines de lucro. “La transmisión del calor corporal, el patrón tridimensional de marcha homóloga a la marcha humana y el impulso rítmico a través de la contracción muscular del caballo”, enumeraron.

Según las especialistas, la conexión paciente-equino se logra por medio de la pelvis del animal y la columna vertebral del sujeto. El estímulo luego se dirige al cerebro, lugar donde se recibe, graba, automatiza y pone en práctica. El tratamiento  para su correcto funcionamiento “debe ser constante”, aclararon. El proceso dura más de media hora, y se extiende hasta cerca de 45 minutos en aquellos niños que lo toleren. Actualmente, la fundación tiene trece jinetes pacientes, pero con los becados, dicho número se duplicará.



Maximiliano Gilla.  Redacción Puntal Villa María

Comentá esta nota

Noticias Relacionadas