El 2018 dejó un balance claramente en rojo para los sectores productivos. El campo, la industria, el comercio y los servicios cerraron con saldos negativos en términos generales, con un mercado interno que sigue en la pendiente. En ese marco, el ministro de Industria, Comercio y Minería de la provincia, Roberto Avalle, asegura que el año pasado fue “muy complicado por donde se lo quiera ver. Desde el punto de vista económico, con la evolución del mercado interno a la baja, porque no hay sector que se salve de esta realidad, y desde lo financiero fue verdaderamente lapidario, si uno ve lo que tuvo que hacer una pyme si quiere financiarse. Es una locura lo que pasó. Pero lo más preocupante es que no se advierte que esta situación pueda tener un cambio importante en los próximos meses. Uno debe tener ilusiones y esperanza, pero eso debe estar fundado sobre datos reales y esos datos no nos permiten avizorar un cambio en la tendencia. Creo que vamos a tener más complicaciones”, remarca el funcionario.
No observa indicadores que le permitan imaginar que el quiebre de tendencia está cerca...
No, de ninguna manera. Esto va a ser así. Yo rescato permanentemente que el 97% de las empresas en la provincia, ya sea industrial, comercial o de servicios, son pequeñas y medianas, y si la situación social en Córdoba se mantiene estable es en gran medida por la actitud absolutamente responsable que tuvieron los empresarios en el mantenimiento de las fuentes de trabajo para su personal. Obviamente que uno no lo puede proyectar de manera eterna si el mercado sigue sin responder. Pero la actitud en el 2018 fue ejemplar y digno de ser resaltado, porque el esfuerzo fue muy grande.
Más allá de este panorama, el Ministerio viene de publicar un balance de inversiones productivas en la provincia que suma 2.800 millones de dólares en los últimos tres años. Aparece como la contracara de la crisis...
Es muy importante. Es un número que me resulta impactante. Y merece un párrafo aparte el 2018 porque en los años previos el sector que influyó de manera decisiva para lograr ese número fue sin dudas la inversión automotriz reflejada por el nuevo vehículo de Fiat, como también la inversión en Córdoba de la empresa Nissan, que en buena hora que la provincia sumó por primera vez a una empresa japonesa produciendo automóviles.
Pero no todo pasó por los autos...
Claro, el año pasado se incorporaron otros rubros que nos han dado una gran satisfacción. Como los 158 millones de pesos que hay en inversiones en energías renovables. Otros 150 millones de pesos en energías convencionales, térmicas. Y el otro sector que impacta fuerte es el aerocomercial, con unos 300 millones de dólares. Es mucho más variado el escenario, con otro tipo de actividades industriales y económicas.
Pero además son sectores que proyectan más inversiones...
No tengo de dudas que además del histórico sector automotor, las energías renovables van a seguir generando nuevas inversiones en la provincia. Y en lo referido a lo aerocomercial, Córdoba se constituyó en el segundo aeropuerto en importancia en el país. Es la segunda puerta de ingreso a la Argentina, y esto tiene un valor mucho más allá de lo simbólico, tiene un valor concreto, práctico. Porque muchos pasajeros que pueden venir de paso por Córdoba pueden terminar uno o dos días conociendo las distintas ciudades de la provincia. Siempre derrama hacia el mercado local. Y a medida que se incremente la cantidad de pasajeros transportados habrá más visitantes en la provincia, y eso para el turismo local es muy importante.
Por otra partes son inversiones que se suman a las del tradicional sector del agro...
A partir de la culminación de lo que para nosotros es la obra más estratégica e importante de la gestión, como es la de los gasoductos troncales, vamos a empezar a notar un incremento en inversiones, a medida que la situación económica se reactive. Creo que si el contexto económico mejorara, aunque todavía no se advierte, no tengo dudas de que el próximo paso de muchos productores agropecuarios será una nueva fase en su vida empresarial que no será sólo la producción primaria, sino la de agregar valor a la materia prima de origen agropecuario que ellos mismos producen. Porque van a contar con un recurso energético fundamental como es el gas natural.
Hay algunos casos visibles en la región del sur provincial con el etanol, por ejemplo...
No tengo dudas de que uno de los actores principales en los próximos años, si se llega a dar alguna premisa sobre la cual se está trabajando en la Secretaría de Energía de la Nación, será el de la producción de bioetanol de maíz, que puede tener un gran crecimiento. Córdoba es el principal productor de maíz y por eso tenemos cantidades más que suficientes para incrementar la transformación a bioetanol, que es muy conveniente desde el punto de vista ambiental y de su costo. Es otro de los sectores que pueden darnos una serie de pautas de crecimiento importantes. Pero en general, en otras opciones de materias primas de origen agropecuario hay posibilidades hacia bienes intermedios o ya disponibles para el consumo. Y pensando no sólo en el mercado interno, sino también en los externos.
El caso de China y la carne resulta paradigmático...
Diría que en China y el sudeste asiático hay muchas posibilidades. En esa región hay 660 millones de habitantes y la mayoría de esos países vienen teniendo, al igual que China, crecimientos muy elevados. Hay un mercado disponible para Argentina en el mundo de alimentos industrializados que realmente creo que deberíamos a partir de ahora, y en particular Córdoba, aprovecharlo con mucha fuerza.
Gonzalo Dal Bianco. Redacción Puntal
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No, de ninguna manera. Esto va a ser así. Yo rescato permanentemente que el 97% de las empresas en la provincia, ya sea industrial, comercial o de servicios, son pequeñas y medianas, y si la situación social en Córdoba se mantiene estable es en gran medida por la actitud absolutamente responsable que tuvieron los empresarios en el mantenimiento de las fuentes de trabajo para su personal. Obviamente que uno no lo puede proyectar de manera eterna si el mercado sigue sin responder. Pero la actitud en el 2018 fue ejemplar y digno de ser resaltado, porque el esfuerzo fue muy grande.
Más allá de este panorama, el Ministerio viene de publicar un balance de inversiones productivas en la provincia que suma 2.800 millones de dólares en los últimos tres años. Aparece como la contracara de la crisis...
Es muy importante. Es un número que me resulta impactante. Y merece un párrafo aparte el 2018 porque en los años previos el sector que influyó de manera decisiva para lograr ese número fue sin dudas la inversión automotriz reflejada por el nuevo vehículo de Fiat, como también la inversión en Córdoba de la empresa Nissan, que en buena hora que la provincia sumó por primera vez a una empresa japonesa produciendo automóviles.
Pero no todo pasó por los autos...
Claro, el año pasado se incorporaron otros rubros que nos han dado una gran satisfacción. Como los 158 millones de pesos que hay en inversiones en energías renovables. Otros 150 millones de pesos en energías convencionales, térmicas. Y el otro sector que impacta fuerte es el aerocomercial, con unos 300 millones de dólares. Es mucho más variado el escenario, con otro tipo de actividades industriales y económicas.
Pero además son sectores que proyectan más inversiones...
No tengo de dudas que además del histórico sector automotor, las energías renovables van a seguir generando nuevas inversiones en la provincia. Y en lo referido a lo aerocomercial, Córdoba se constituyó en el segundo aeropuerto en importancia en el país. Es la segunda puerta de ingreso a la Argentina, y esto tiene un valor mucho más allá de lo simbólico, tiene un valor concreto, práctico. Porque muchos pasajeros que pueden venir de paso por Córdoba pueden terminar uno o dos días conociendo las distintas ciudades de la provincia. Siempre derrama hacia el mercado local. Y a medida que se incremente la cantidad de pasajeros transportados habrá más visitantes en la provincia, y eso para el turismo local es muy importante.
Por otra partes son inversiones que se suman a las del tradicional sector del agro...
A partir de la culminación de lo que para nosotros es la obra más estratégica e importante de la gestión, como es la de los gasoductos troncales, vamos a empezar a notar un incremento en inversiones, a medida que la situación económica se reactive. Creo que si el contexto económico mejorara, aunque todavía no se advierte, no tengo dudas de que el próximo paso de muchos productores agropecuarios será una nueva fase en su vida empresarial que no será sólo la producción primaria, sino la de agregar valor a la materia prima de origen agropecuario que ellos mismos producen. Porque van a contar con un recurso energético fundamental como es el gas natural.
Hay algunos casos visibles en la región del sur provincial con el etanol, por ejemplo...
No tengo dudas de que uno de los actores principales en los próximos años, si se llega a dar alguna premisa sobre la cual se está trabajando en la Secretaría de Energía de la Nación, será el de la producción de bioetanol de maíz, que puede tener un gran crecimiento. Córdoba es el principal productor de maíz y por eso tenemos cantidades más que suficientes para incrementar la transformación a bioetanol, que es muy conveniente desde el punto de vista ambiental y de su costo. Es otro de los sectores que pueden darnos una serie de pautas de crecimiento importantes. Pero en general, en otras opciones de materias primas de origen agropecuario hay posibilidades hacia bienes intermedios o ya disponibles para el consumo. Y pensando no sólo en el mercado interno, sino también en los externos.
El caso de China y la carne resulta paradigmático...
Diría que en China y el sudeste asiático hay muchas posibilidades. En esa región hay 660 millones de habitantes y la mayoría de esos países vienen teniendo, al igual que China, crecimientos muy elevados. Hay un mercado disponible para Argentina en el mundo de alimentos industrializados que realmente creo que deberíamos a partir de ahora, y en particular Córdoba, aprovecharlo con mucha fuerza.
Gonzalo Dal Bianco. Redacción Puntal

