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Gerardo Seidel señaló que “no hay que esperar despidos masivos”

El presidente de la Unión Industrial de Córdoba sostuvo que “el error más importante del gobierno fue creer que voluntariamente la inflación bajaría”. Además, manifestó que “esta no es una crisis terminal”

La industria vive un complejo momento y los indicadores dan cuenta de esa realidad. El Estimador Mensual Industrial (EMI) que elabora el INDEC mostró en mayo, –última medición- una caída del 1,2 por ciento con respecto a igual período del año pasado. Y seguramente cuando se conozcan los datos de junio se profundizará esa tendencia. A pesar de ello Gerardo Seidel, presidente de la Unión Industrial de Córdoba (UIC), mantiene el optimismo. Según el directivo, las crisis argentinas no duran más de seis meses, por lo tanto el próximo año podría comenzar la recuperación. Por ese motivo aseguró que no hay que esperar despidos masivos en el sector. De todas maneras, aunque mira el vaso medio lleno no deja de marcar los temas que conspiran contra el desarrollo industrial: inflación, caída del mercado interno y tasas de interés. En ese sentido, valoró positivamente el acuerdo alcanzado en bancos públicos para fijar una tasa del 29 por ciento de interés para el canje de valores.    

“Venimos de un primer semestre, que en realidad duró cinco porque llegó hasta mayo, en donde en general la industria estaba con un buen nivel de actividad, salvo algunos sectores como madera, muebles, calzado y textiles, que mostraron caídas desde los últimos dos años. Se había dado un crecimiento de 7 trimestres, de modo que se esperaba un año medianamente normal, en torno al 2 o 2,5 por ciento. Lamentablemente las proyecciones oficiales actuales dicen que va a ser el 1, con lo cual todo lo que se hizo en el primer semestre queda atrás”, comenzó diciendo a PUNTAL VILLA MARÍA el titular de la UIC. 

- ¿Por dónde pasan los problemas más importantes?

-El tipo de cambio que fue claramente un problema, que tuvo algo de componente nacional y bastante del exterior, por el cambio de la tasa de interés en Estados Unidos y la revaluación del dólar; pero fundamentalmente el tema más significativo fue haber tenido demasiadas expectativas en que voluntariamente la inflación iba a ir hacia abajo y que no existirían turbulencias. Eso nosotros lo advertimos más de una vez diciendo que el impuesto inflacionario es el más regresivo de todos. Lo que pasa es que en definitiva a más de un gobierno no le conviene bajarlo porque es su fuente de recaudación; cuanto más aumentan los precios mayor recaudación tiene. De hecho la de junio pasado fue del 31 por ciento, superior a la inflación del año. Estos altibajos nos sorprendieron a todos, dejándonos bastante desconcertados y mirando el segundo semestre con miedo. 

- ¿De qué manera cree que repercutirá en las industrias esta situación?

-No creo que se vea tanto en la caída del empleo sino en cómo se va a desarrollar el consumo, qué nivel de demanda tendremos las industrias; eso repercute en la actividad de cualquier empresa. Pero yo  diría que ninguna industria hoy se va a desprender de su personal, algo que he recalcado varias veces, porque no hay recursos humanos adecuados. Es mucho más costoso desprenderse de personal por una crisis de seis meses, hablando por supuesto del sector formal. El informal es mucho más débil.

- Usted mencionaba algunos sectores que vienen con problemas desde hace tiempo. Este año se sumó maquinaria agrícola y ahora también la industria automotriz.

-Sí, esos dos sectores están muy ligados a la dinámica de la economía, básicamente relacionados con la inversión. Si bien el automóvil es un bien de consumo y no de capital, como la maquinaria agrícola, está unido al nivel de actividad económica. No se puede soslayar que en esta etapa vamos a tener altibajos, pero habiendo logrado un primer semestre razonable, el sector automotriz llega bien a fin de año; no así la maquinaria agrícola, que sabemos ya lleva unos 8 meses de caída.

- ¿Cómo actúan las industrias frente a las actuales tasas de interés cuando aumentan las necesidades? 

-Es un momento realmente difícil. Nosotros hicimos un estudio en la UIC con respecto a mayo, aunque también abarcó lo ocurrido meses atrás. Y el cuello de botella está en el financiamiento más allá de los 30 días. Durante ese lapso las empresas lo cubren con fondos propios, quizás dilatando algunos pagos a proveedores, pero de alguna manera lo manejan. En cambio en un plazo más largo es difícil. Afortunadamente el nuevo ministro de Producción, Dante Sica, anunció medidas por las cuales va a haber financiamiento por intermedio de bancos nacionales y provinciales. Firmaron 12 entidades el acuerdo con tasas del 29 por ciento, que suena un poco irrisorio; pero frente a tasas del 50 o 60 que se estaban cobrando, cuando se conseguía financiamiento, hay diferencia. En esto recalco lo mismo que con el trabajo, van a sufrir mucho las empresas pequeñas y muy pequeñas, que en general no son sujetos de crédito bancario.

- Recién mencionaba que nadie se desprende de personal por una crisis de seis meses. ¿Piensa en un rebote para el próximo año? 

-Soy optimista por naturaleza. A mi edad he vivido 14 crisis como éstas. Nunca en Argentina sucedieron crisis que duren más allá de los 4 o 6 meses. Tampoco se trata de una crisis terminal. Creo que si se dan las herramientas financieras, algún tipo de facilidades, y un acuerdo entre productores, clientes, sindicatos, trabajadores y Estado de alguna manera hay que superarlo. No estamos en 2001, de ninguna manera.

- Entonces la industria tiene que aguantar y esperar..

-Esperar una continuidad. Necesitamos políticas de Estado que nos lleven a un plan para Argentina hasta 2040 por lo menos. Que lo que haga un gobierno, no lo borre otro, y viceversa. Si no vamos a caer nuevamente en esto.

- ¿Sirve el actual tipo de cambio?

-Sí, porque estaba muy atrasado. Siempre se dijo que el tipo de cambio no es factor de competitividad pero en este momento coyunturalmente lo es. Ahora, si la inflación lleva todos los costos al mismo nivel va a ser una mentira de patas cortas.



Pablo Correa.  Redacción Puntal Villa María

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