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La competitividad industrial: cómo juega la persistente inflación al comparar costos con otros países

Un trabajo de la Fundación Mediterránea muestra que hay mucho camino por recorrer para lograr que el aparato productivo nacional pueda competir. El análisis abarca 17 bienes y servicios, y compara precios de Argentina con los de otros cinco países

Mucho se viene hablando en el escenario nacional sobre la competitividad de algunas ramas industriales, especialmente de aquellas que muestran más dificultades para adaptarse al nuevo escenario económico nacional. No son pocas las empresas que debieron cerrar en los últimos meses y cada vez que una persiana baja se apunta contra un consumo que no repunta por las dificultades que muestran los bolsillos, y por otro contra las importaciones, especialmente chinas.

Frente a ese escenario, el Ieral de la Fundación Mediterránea realizó un trabajo en el que comparó precios de insumos en Argentina y otros 5 países. De todas esas comparaciones, el 44% reflejó que los precios de los insumos fueron más bajos en los demás países que en Argentina.

El país con menores costos comparados (considerando diferencias promedio de precios) sigue siendo Paraguay, en el que 57% de los insumos y servicios relevados son más económicos que en Argentina.

En el caso de Brasil, mayor socio comercial de Argentina, los insumos tienen precios más bajos en 59% de los casos analizados.

Si se analizan los costos comparados con Chile, 64% de los insumos resulta más económico, especialmente insumos para industria manufacturera y para construcción.

Según el estudio del Ieral, los países con mayores costos relativos son Estados Unidos y Uruguay, acorde a lo esperado, con apenas 24% y 20% de los insumos y servicios más baratos que los que afrontan los sectores productivos en Argentina.

De esta manera, la selección de insumos y servicios implica el siguiente ordenamiento en términos de costos (del país más caro al más económico): Estados Unidos, Uruguay, Argentina, Chile, Brasil y Paraguay.

El informe detalla luego que si se examina cada insumo estudiado “se pueden destacar algunos hechos relevantes”, y enumera que “entre los insumos generales la energía eléctrica se destaca por ser más barata en solo uno de los 5 países comparados con Argentina”. Un dato no menor luego de la fuerte corrección de tarifas que viene llevando adelante el Gobierno. Aún así, en Argentina el valor del megavatio es más económico.

Por su parte, el caucho resulta más barato en cuatro de los cinco de los países comparados, siendo uno de los bienes más caros en términos comparativos a los demás países.

Los neumáticos presentan un resultado esperable en la actualidad, producto de que es un segmento en el que se viene produciendo un ajuste importante en los precios de estos productos fruto de la apertura económica aplicada en Argentina. Únicamente Chile y Paraguay comercializan neumáticos por debajo del precio en Argentina.

El servicio de internet es más barato en dos de los cuatro países seleccionados que se dispone información, siendo más caro en Uruguay y Estados Unidos, “aunque éste último puede explicarse posiblemente por el método de venta en packs de servicios más amplios, con mayor velocidad de servicio”, señala el informe en el que participaron los economistas Marcos Cohen Arazi, Imanol Gastiarozo y Nicolás Sahade.

En el caso del azúcar, se destaca por ser más barata en Argentina que los otros países analizados, aunque en el caso de la harina resulta más barata que en solo uno de los cinco países comparados debido al incremento en términos nominales en el precio de la harina en Argentina.

Entre los servicios que son clave para la producción de software, se destaca que los salarios de programadores resultan más económicos en cuatro de los cinco países comparados.

Cambios ligeros bajo la superficie

“Para desmenuzar qué hay por detrás de los cambios de precios que impactan en la competitividad es interesante analizar la proporción de precios que aumentaron en dólares y en moneda doméstica de cada país”, indica el informe al profundizar el análisis.

En Argentina, del total de bienes y servicios relevados, el 56% aumentó su valor en pesos argentinos y el 31% se redujo, esto es un resultado llamativo y favorable a la competitividad viniendo de periodos de muy alta inflación en los últimos años, ya se verifica flexibilidad a la baja de precios en moneda local. Como referencia, en la medición anterior, durante el segundo semestre de 2025, el 80% de los precios había subido en moneda doméstica y casi ninguno había bajado de valor.

Por otra parte, mirando los precios en dólares, resulta que aumentaron en el 50% de los productos relevados y se verificó una reducción en 44% de los casos (el resto se mantuvo en niveles comparables). “La diferencia, entonces, está en cuántos subieron por encima y por debajo del ritmo de depreciación del peso”, sugieren los economistas.

Y agregan: “Merece especial atención Brasil por ser el principal socio comercial de la Argentina. En la medición anterior, la proporción de productos con precio menor que en Argentina era 47%, mientras que en el actual relevamiento ese número trepó al 59%”.

En la economía brasilera, el 44% de los insumos analizados crecieron de precio medidos en reales, y un porcentaje similar redujo su valor. Por su parte, 50% de los insumos incrementaron su valor en dólares.

En el caso de Chile, por su parte, la comparación resultó más desfavorable en esta última medición ya que 64% de los bienes resultaron más baratos en ese país, mientras que en la medición previa esta situación se había verificado en 57% de los casos. Es interesante notar que esto ocurrió mientras en dicho país los precios en dólares subieron en dos tercios de los casos.

Si se examina la comparación con Uruguay, la proporción de insumos que son más baratos que en Argentina pasó de 25% al 20% del total medido.

Cuando se considera la comparación con Paraguay se destaca que hubo una mejoría relativa al pasar de 67% de los insumos comparados más baratos que en Argentina en la medición previa, a 57% en la medición actual.

Por último, el trabajo sobre competitividad industrial del Ieral remarca que respecto a Estados Unidos, se tiene que la mitad de los precios de insumos en dólares crecieron entre mediciones, mientras que la otra mitad se reparte equitativamente entre precios estables y a la baja. De esta manera, el efecto neto de estas variaciones implicó una reducción en la proporción de bienes más económicos que en Argentina, que pasó de 29% en la medición anterior, a 24% en la medición de marzo.

“A modo de conclusión, la inflación en Argentina continúa presente en la dinámica de precios de insumos, aunque haya disminuido respecto de años previos, y ejerce un efecto persistente que mantiene afectada la competitividad en algunos componentes de costos. En el resto de los países también hay reajustes de precios relativos y la política cambiaria juega”, explican los economistas del Ieral.

Y cierran: “Hay novedades favorables, como la baja de precios en pesos en Argentina, pero se destaca que los cambios resultan graduales y que la dinámica cambiaria comparada puede profundizar desbalances específicos en los costos comparados con economías con las que Argentina está en plena competencia”.