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Le dijo que le iba a “pegar 3 tiros” en la cabeza si no soltaba la cartera

La comunicadora Claudia Arregui fue víctima de un robo. El delincuente le pegó culatazos en la cabeza, le sustrajo el celular y la cartera en la que llevaba más de 10 mil pesos. Contó que desde el hecho no duerme bien

Es comunicadora. Vive en el barrio Golf, al otro lado del Ctalamochita. Claudia Arregui todavía no puede creer el episodio que le tocó vivir.

Eran entre las 22.30 y 22.45 del domingo 30 de diciembre. Una amiga, que vive en el centro de Villa Nueva, la había invitado a tomar algo. “Nunca salgo a caminar si no es con una amiga a hacer algo de gimnasia. Pero como tengo el auto roto, en esta ocasión lo hice porque la noche estaba fantástica, no había una gota de aire”, indicó.

Como suele hacerlo cada vez que sale, se dirigió hasta la Avenida Carranza. Según contó, cuando cruzó esa arteria, su hija la llamó. Atendió y siguió caminando por 25 de Mayo.

“A mitad de cuadra vi que venía alguien caminando pero no le di importancia hasta que la persona se me acercó, se me puso al frente y me obstaculizó el paso”, relató la mujer.

“¿De qué te reís? ¡Soltá el celular”, le dijo el sujeto, que de acuerdo a lo que señaló la periodista, estaba encapuchado. “La desesperación más grande fue que mi hija estaba del otro lado escuchando todo”, precisó.

Cuando el hombre le quitó el teléfono sintió que la tocaba con un elemento. “Miré y vi el revólver. No sabés qué pensar en ese momento”, detalló.

Seguidamente, el delincuente intentó apoderarse de la cartera en la que llevaba más de 10 mil pesos, pero ella resistió. Y, entonces, llegó lo peor.

“Me tiró al suelo, me apuntó a la cabeza y me dijo que si no la soltaba me iba a pegar tres tiros. Ahí, obviamente la solté. Me pegó culatazos y salió corriendo. Y su cómplice estaba en moto a la vuelta, por calle Tucumán, en contramano”, narró. Inmediatamente se levantó. No sabe si caminó o corrió pero, rápidamente se paró y siguió. En diagonal a donde se encontraba la damnificada, había un remisero que “vio todo”.

El después

“Lo primero que pensé fue que nadie me ayudaba. Este tipo de cosas pasa, la gente no se quiere involucrar”, manifestó.

Por otro lado, recordó que siguió caminando. Al respecto, mencionó: “Me caía sangre del pelo, por la cara y el cuello. Me limpiaba y tenía todas las manos ensangrentadas”.

En esas circunstancias vio un auto estacionado. Se acercó y le pidió que llamara a la Policía o a una ambulancia, pero sin embargo, el conductor se fue. Fue entonces que, a pesar de que la víctima del robo sentía que se le “abría la tierra y caía”, apareció una mujer que llamó a los efectivos. Posteriormente arribó el remisero mencionado anteriormente y otras personas. “Me ayudaron, trajeron una silla y agua. Segundos después concurrió la Policía, me tomó los datos y me hizo las preguntas reglamentarias”, rememoró Arregui en diálogo con PUNTAL VILLA MARÍA.

Y añadió: “Estábamos esperando al 107 porque no me dejaba de caer sangre de la cabeza. Y mi hija, a todo esto, había llamado a una amiga que vive en el barrio Golf, a la vuelta de mi casa. Salió desesperada a buscarme, y antes que llegara la ambulancia me subió al auto y me trasladó al Hospital de Villa Nueva donde me hicieron las primeras atenciones correspondientes. La herida fue superficial”, declaró.

Las sensaciones

“Podría haber sido mucho peor. Me podrían haber pegado un tiro. Ojalá nunca le pase a nadie. Hasta a nosotros nos parece una noticia más este tipo de hechos porque lo vemos todo el tiempo en los canales de televisión, en los medios nacionales, y sabemos que tenemos que dar todo. Pero en el momento es impresionante como uno termina defendiendo lo que tiene. Lo hace por instinto: te quieren arrebatar y te aferrás a eso”, explicó ante este matutino. Y, a la vez, dijo: “Si hubiese estado muy drogado, a lo mejor me hubiera pegado un tiro en la cabeza, que es lo que pasa en Rosario, Córdoba y Buenos Aires; por un celular te disparan para no tener que andar renegando”.

En otro punto de la conversación, la mujer se refirió al accionar del delincuente. “Vi a un tipo seguro. Se ve que no era la primera vez que lo hacía, no estaba nervioso para nada. Actuó con total tranquilidad y sabiendo bien lo que hacía. En ningún momento se desesperó ni se preocupó por si venía alguien. Esa no es una calle tan transitada pero la gente que viene por Carranza, a veces, baja por ese sector”, describió. Y también puntualizó que el joven tendría entre unos 20 y 25 años y es de piel trigueña.

“Estoy shockeada”

“El sabor es amarguísimo. Desde que me pasó esto no estoy durmiendo ni descansando bien. Estoy muy asustada, shockeada. Y hay cosas que a uno todavía le cuesta creer y no porque sea acá en Villa Nueva. Esto pasa en todos lados. Acá, a lo mejor, son los menos. Pero obviamente lo que quiero es que lo puedan agarrar porque me parece que está bueno que esté donde tiene que estar y no suelto”, expresó.

Y concluyó: “No sé si voy a recuperar mis cosas. Lo que más me preocupaba era el teléfono por mi trabajo. Estos días estuve incomunicada y sin poder hacer nada. Ahora estoy recuperando números. Es un caos para mi trabajo pero, personalmente, también me siento muy triste”.

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