Faltaba tan sólo una hora para que una carnicería ubicada en la esquina de Independencia y Catamarca, en barrio Ameghino, cerrara sus puertas.
Isabel se encontraba trabajando y pocos minutos después de las 20.30, su marido había regresado al comercio junto a la hija, a quien había ido a buscar al barrio Los Olmos.
El hombre se puso el delantal. Y fue lo único que pudo hacer porque, en ese momento, dos sujetos se hicieron presentes.
“Ingresaron los dos con armas. Uno tenía puesto un casco y el otro la capucha y un cuellito que le tapaba el rostro. Nos apuntaron y dijeron que querían el dinero”, explicó la damnificada en diálogo con PUNTAL VILLA MARÍA.
Un instante para el olvido
Entre tanto, un momento de suma intensidad se registró cuando uno de los delincuentes le apuntó a la menor. “Eso fue lo que más me molestó”, dijo ella con tristeza.
Fue entonces que la mujer intentó por todos los medios retirar a la niña del lugar hacia otro sector del local. “Cuando la pude sacar dejé que se llevaran lo que querían. Pero amenazar a una criatura no da”, manifestó.
No es menor resaltar que a su marido lo tiraron al piso y que ella, entretanto intentó resguardar a la pequeña.
“Hoy me veo un chichón en la cabeza. En un momento sentí que me tocaron. Yo no les hacía caso a lo que me decían para poder sacar a la nena”, destacó la víctima sobre el instante en que los individuos la intimidaban y le pedían que se agachara.
Más detalles
Poco tiempo antes de que se produjera el delito, dos chicos entraron a comprar carne molida al negocio.
“A la mayoría de los que vienen los conozco. Sin embargo, a estas personas no. No los había visto nunca. Pero compraron molida como todos y se fueron”, señaló y expresó que esto le generó ciertas dudas.
Otro aspecto que le pareció “raro” se relaciona con los elementos que los sujetos que protagonizaron el episodio se llevaron.
“Me robaron la cartera en la que tenía 300 dólares; no llegaba a los 2 mil pesos. Y no me tocaron la caja registradora en la que tenía toda la recaudación del día. Eso me sorprendió. Sin embargo el hecho de que se hayan llevado la documentación es lo que más me duele”, sostuvo ante este matutino.
Por otro lado, agregó: “Sólo estábamos nosotros tres. Todo sucedió en cuestión de un minuto o minuto y medio. Fue muy rápido. Me parece que la persona que va a robar, lo primero que busca es a la caja. Ellos no. Tenía la cartera debajo de donde hago las milanesas y fueron derecho a ese lugar. Entonces no sé si han estado antes o si, quizá, los atendí en otro momento. A lo mejor pensaron que tenía todo en la cartera.
La primera vez
“Es la primera vez que nos sucede en 20 años”, se lamentó. Y es por eso que el disgusto se incrementa.
Y al mismo tiempo, el pesar continúa incrementándose si tenemos en cuenta que hace aproximadamente 15 días, desde el Municipio se instalaron cámaras de seguridad allí.
“La policía nos dijo que en ocasiones andan y en otras no. Y como son nuevas, van a ver si pueden pedir la filmación para intentar recolectar la mayor cantidad de datos posibles con el objetivo de identificar a los hombres”, precisó. Y seguidamente dijo que, al ser las 20.30, “en la oscuridad y tapados como estaban”, será difícil lograrlo.
“Gracias a Dios no pasó nada. Sólo se llevaron plata. La cartera seguramente la van a tirar y va a aparecer la documentación. La policía agarró a uno, me mostró una foto pero no puedo decir si es él porque a lo mejor nada que ver. No quiero acusar a nadie”, manifestó.
El comercio cierra alrededor de las 21.15. Faltaba menos de una hora para que una jornada más, como las que venían viviendo desde hace dos décadas, terminara. Pero no. No fue así. No pudieron cerrar sus puertas como siempre. Las cerraron con una grieta sobre el rostro de una noche que ojalá, pueda cerrarse pronto.
Persecución y detención
Con motivo de lo que había sucedido, se decidió llevar adelante lo que se conoce como operativo cerrojo. El mismo, es preciso decir, lo encabezó el jefe de la patrulla, el subcomisario Diego Gallo.
A partir de esta medida, los oficiales dieron con los asaltantes en la esquina de las arterias Intendente Reyno y Junín.
En ese momento, de acuerdo a lo que informó la Departamental General San Martín, se inició una persecución por la ciudad.
A lo largo de la misma, el individuo que iba como acompañante en el vehículo, descendió del mismo y huyó por entre unos terrenos baldíos.
En tanto, los policías continuaron siguiendo al conductor y, finalmente, en calle Espora al 600, en barrio San Martín, el sujeto detuvo su marcha y dejó a la moto abandonada en la vía pública.
Entonces, inmediatamente después, intentó darse a la fuga pero, mientras escapaba, los efectivos lo aprehendieron.
En esta dirección es considerable mencionar que se trata de un joven de 24 años y domiciliado en Villa María. Asimismo hay que agregar que se secuestró la motocicleta en la que circulaban ambos.
Por otra parte, se procedió al traslado de la persona arrestada a la dependencia policial por ser considerado uno de los supuestos autores del delito de robo calificado en flagrancia.
Por último, también se hace necesario indicar que por este hecho interviene la Fiscalía de Instrucción del Segundo Turno, a cargo de Juliana Companys.
Franco Gerarduzzi. Redacción Puntal Villa María.
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El hombre se puso el delantal. Y fue lo único que pudo hacer porque, en ese momento, dos sujetos se hicieron presentes.
“Ingresaron los dos con armas. Uno tenía puesto un casco y el otro la capucha y un cuellito que le tapaba el rostro. Nos apuntaron y dijeron que querían el dinero”, explicó la damnificada en diálogo con PUNTAL VILLA MARÍA.
Un instante para el olvido
Entre tanto, un momento de suma intensidad se registró cuando uno de los delincuentes le apuntó a la menor. “Eso fue lo que más me molestó”, dijo ella con tristeza.
Fue entonces que la mujer intentó por todos los medios retirar a la niña del lugar hacia otro sector del local. “Cuando la pude sacar dejé que se llevaran lo que querían. Pero amenazar a una criatura no da”, manifestó.
No es menor resaltar que a su marido lo tiraron al piso y que ella, entretanto intentó resguardar a la pequeña.
“Hoy me veo un chichón en la cabeza. En un momento sentí que me tocaron. Yo no les hacía caso a lo que me decían para poder sacar a la nena”, destacó la víctima sobre el instante en que los individuos la intimidaban y le pedían que se agachara.
Más detalles
Poco tiempo antes de que se produjera el delito, dos chicos entraron a comprar carne molida al negocio.
“A la mayoría de los que vienen los conozco. Sin embargo, a estas personas no. No los había visto nunca. Pero compraron molida como todos y se fueron”, señaló y expresó que esto le generó ciertas dudas.
Otro aspecto que le pareció “raro” se relaciona con los elementos que los sujetos que protagonizaron el episodio se llevaron.
“Me robaron la cartera en la que tenía 300 dólares; no llegaba a los 2 mil pesos. Y no me tocaron la caja registradora en la que tenía toda la recaudación del día. Eso me sorprendió. Sin embargo el hecho de que se hayan llevado la documentación es lo que más me duele”, sostuvo ante este matutino.
Por otro lado, agregó: “Sólo estábamos nosotros tres. Todo sucedió en cuestión de un minuto o minuto y medio. Fue muy rápido. Me parece que la persona que va a robar, lo primero que busca es a la caja. Ellos no. Tenía la cartera debajo de donde hago las milanesas y fueron derecho a ese lugar. Entonces no sé si han estado antes o si, quizá, los atendí en otro momento. A lo mejor pensaron que tenía todo en la cartera.
La primera vez
“Es la primera vez que nos sucede en 20 años”, se lamentó. Y es por eso que el disgusto se incrementa.
Y al mismo tiempo, el pesar continúa incrementándose si tenemos en cuenta que hace aproximadamente 15 días, desde el Municipio se instalaron cámaras de seguridad allí.
“La policía nos dijo que en ocasiones andan y en otras no. Y como son nuevas, van a ver si pueden pedir la filmación para intentar recolectar la mayor cantidad de datos posibles con el objetivo de identificar a los hombres”, precisó. Y seguidamente dijo que, al ser las 20.30, “en la oscuridad y tapados como estaban”, será difícil lograrlo.
“Gracias a Dios no pasó nada. Sólo se llevaron plata. La cartera seguramente la van a tirar y va a aparecer la documentación. La policía agarró a uno, me mostró una foto pero no puedo decir si es él porque a lo mejor nada que ver. No quiero acusar a nadie”, manifestó.
El comercio cierra alrededor de las 21.15. Faltaba menos de una hora para que una jornada más, como las que venían viviendo desde hace dos décadas, terminara. Pero no. No fue así. No pudieron cerrar sus puertas como siempre. Las cerraron con una grieta sobre el rostro de una noche que ojalá, pueda cerrarse pronto.
Persecución y detención
Con motivo de lo que había sucedido, se decidió llevar adelante lo que se conoce como operativo cerrojo. El mismo, es preciso decir, lo encabezó el jefe de la patrulla, el subcomisario Diego Gallo.
A partir de esta medida, los oficiales dieron con los asaltantes en la esquina de las arterias Intendente Reyno y Junín.
En ese momento, de acuerdo a lo que informó la Departamental General San Martín, se inició una persecución por la ciudad.
A lo largo de la misma, el individuo que iba como acompañante en el vehículo, descendió del mismo y huyó por entre unos terrenos baldíos.
En tanto, los policías continuaron siguiendo al conductor y, finalmente, en calle Espora al 600, en barrio San Martín, el sujeto detuvo su marcha y dejó a la moto abandonada en la vía pública.
Entonces, inmediatamente después, intentó darse a la fuga pero, mientras escapaba, los efectivos lo aprehendieron.
En esta dirección es considerable mencionar que se trata de un joven de 24 años y domiciliado en Villa María. Asimismo hay que agregar que se secuestró la motocicleta en la que circulaban ambos.
Por otra parte, se procedió al traslado de la persona arrestada a la dependencia policial por ser considerado uno de los supuestos autores del delito de robo calificado en flagrancia.
Por último, también se hace necesario indicar que por este hecho interviene la Fiscalía de Instrucción del Segundo Turno, a cargo de Juliana Companys.
Franco Gerarduzzi. Redacción Puntal Villa María.
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