Brasil e Interpol sellaron un acuerdo para reforzar la lucha contra el narcotráfico en Sudamérica
El programa prevé intercambio de información en tiempo real, operaciones conjuntas y recuperación de activos ilícitos en la región
El Gobierno de Brasil formalizó una alianza con la Interpol para intensificar el combate contra el tráfico transnacional de drogas y el crimen organizado en América del Sur, según informaron fuentes oficiales.
La iniciativa será encabezada por el Ministerio de Justicia y Seguridad Pública brasileño, con financiamiento de la Secretaría Nacional de Políticas sobre Drogas y Gestión de Activos, a través del Fondo Nacional Antidrogas, y contará con apoyo operativo de la Policía Federal.
El acuerdo contempla la actuación coordinada de especialistas en seguridad de distintos países sudamericanos, con acceso a bases de datos y sistemas internacionales para ampliar el intercambio de información estratégica y facilitar operaciones conjuntas en tiempo real contra redes criminales que operan más allá de las fronteras.
El principal centro operativo funcionará en la sede regional de la Interpol en Buenos Aires, mientras que el Centro de Cooperación Policial Internacional de la Amazonía, ubicado en Manaos, actuará como polo complementario enfocado en zonas fronterizas y en los flujos ilícitos de la región amazónica.
Entre las prioridades figuran el mapeo permanente de rutas del narcotráfico y otras actividades delictivas, especialmente en áreas de difícil acceso donde suelen operar organizaciones transnacionales.
El modelo se inspira en las Fuerzas Integradas de Combate al Crimen Organizado coordinadas por la Policía Federal brasileña, con el objetivo de ampliar ese esquema a escala regional y fortalecer las capacidades de investigación e inteligencia.
La cooperación también incluye mecanismos para la identificación, rastreo y recuperación de activos ilícitos, con el fin de descapitalizar a las estructuras criminales y reinvertir esos recursos en políticas públicas de seguridad.
Según autoridades brasileñas, el programa marca un nuevo nivel de articulación internacional frente al avance del delito organizado en el continente.