Nuevo presidente del IPCVA: "La exportación está lejos del techo"
El comercio de carne cierra otro año positivo para la Argentina más allá de que en las exportaciones los precios ya no son los que se convalidaban el año pasado o el anterior. Pero sí hay un retroceso en el mercado interno, en donde la caída del poder adquisitivo de la población, sumado al fuerte alza de los cortes en la góndola en el último mes, descalzó a un mercado que es el pilar fundamental de la cadena cárnica.
En ese marco, el Instituto de la Promoción de Carne Vacuna Argentina (Ipcva) tiene un doble rol fundamental: cuidar el pilar central que consume más del 70% de la producción, pero al mismo tiempo intentar crecer en el comercio internacional.
Y en ese sentido se concentrarán las estrategias de la nueva conducción de esa entidad que fueron electas la semana pasada y que están encabezadas por Juan José Grigera Naón. El presidente del Ipcva dialogó con Tranquera Abierta y allí dejó en claro que más allá de las luces del exterior, “el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna es eminentemente técnico y cumple la función de promocionar el consumo de la carne vacuna tanto en el mercado interno como en el exterior”.
Y aclaró: “Esta no va a ser una gestión fundacional porque no hay que fundar nada, sino adaptarse a los tiempos y a los desafíos de la época, como le tocó a cada uno de los presidentes que me precedió”.
El Instituto está conformado por un consejo de representantes en donde están presentes las cuatro entidades de la producción y por tres cámaras de la industria frigorífica en forma rotativa más un consejero proveniente del Estado. “Es una entidad público privada pero los fondos provienen del sector privado. Un 70% es la contribución de los productores pecuarios y el 30% de la industria frigorífica”, remarcó Grigera Naón.
¿Qué valoración hace del año que pasó para el sector?
La cadena reaccionó muy ágilmente enfrentando lo que era la pandemia, redactando protocolos tanto en la producción como en la industria, y en ningún momento paró su actividad. Ese fue un punto importante, y esos protocolos fueron muy relevantes para garantizar la inocuidad del producto, lo que permitió mantener la presencia en el exterior.
¿Y en números?
Estamos sobrepasando las 900 mil toneladas de exportación de carne que es mayor a los guarismos del año pasado. Los números son pruebas de la efectividad y resiliencia de la cadena.
Muy importante China en esos números...
Obviamente China es una aspiradora y no solo de carne. Pero eso no quiere decir que los esfuerzos del Instituto se limiten a ese país, que no fueron pocos en estos años. En el caso de Estados Unidos ya hemos cubierto la cuota acordada y ahora el desafío consiste en exportar cortes de mayor valor, tenemos que aumentar el valor por unidad de producto exportado.
¿Estamos llegando al techo de exportaciones de carne?
Estamos todavía lejos del techo, tenemos más por crecer. Por eso tenemos una agenda de exportación muy importante. Por ejemplo hablamos de Corea del Sur, que es uno de los mercados a los que apuntamos, en Japón tenemos que ampliar ventas y que no sea sólo para el sur; y siempre hay un mercado difícil que es México que también tratamos de entrar ahí. Por todo eso estamos participando dentro del consejo público privado dentro de la Cancillería.
¿Qué falta para seguir en aumento?
Siempre faltan cosas. Yo vengo de la producción y creo que tenemos que expandirla aumentando la eficiencia. Todavía tenemos bajos niveles de destete de terneros y por lo tanto ahí hay un medio para mejorar; y después aumentar el peso promedio de faena. Esas son dos grandes metas a lograr, que no responden directamente al instituto pero estamos colaborando y trabajando con toda la cadena.
¿El consumo interno seguirá cayendo por la suba de precio?
Hay una recuperación de valor porque la carne no sube en forma paulatina, sino a grandes escalones, como el que tenemos ahora. Tampoco escapamos a la situación de depresión económica generada por el coronavirus. Creo que habrá un reacomodamiento de precios y mercado. Pero cuando el precio de la carne está atrasada eso tampoco es reconocido. Hoy el consumo de proteínas animales en Argentina está alrededor de los 115 kilos por lo tanto la complementación con las carnes alternativas es lógico que se produzca.