El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, expresó su rechazo a través de una publicación en X, en respuesta a un comunicado difundido por la UE durante una reunión de ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del G20, realizada en Asheville, Estados Unidos.
En el documento, la Unión Europea manifestó que respaldaba los esfuerzos destinados a que Irán abandone lo que calificó como actividades desestabilizadoras y avance en negociaciones de paz.
Además, Bruselas apoyó la aplicación de nuevas presiones económicas, entre ellas la denominada Operación Paria Económico, liderada por Washington.
Ante esta postura, Baghaei sostuvo que Europa ya no puede reivindicar una política independiente. “Europa ya no puede hablar de ‘autonomía estratégica’ cuando únicamente se limita a ejecutar las órdenes de Washington”, afirmó el funcionario iraní.
Desde la UE, en tanto, señalaron que resulta necesario mantener abierta la vía diplomática con Teherán para contribuir a la estabilidad regional y garantizar la libertad de navegación por el estrecho de Ormuz.
El bloque europeo también advirtió que mantiene la posibilidad de adoptar nuevas medidas contra Irán y continuar la presión económica en coordinación con Estados Unidos y otros países aliados.
La ofensiva económica de Washington
La disputa se enmarca en la estrategia impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump, quien el 19 de agosto anunció una operación económica contra Irán que describió como “la operación económica más devastadora jamás emprendida contra cualquier país”.
En aquella oportunidad, el mandatario advirtió que los países que contribuyeran a sostener económicamente a Teherán podrían enfrentar “consecuencias económicas tremendas”.
La postura europea frente a estas medidas profundizó así las diferencias con Irán, mientras continúan los reclamos para preservar la diplomacia y garantizar la circulación marítima por uno de los principales puntos estratégicos para el comercio energético mundial.