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Se agrava la crisis entre la Unión Europea y el Reino Unido por las vacunas contra el coronavirus

El gobierno británico expresó su preocupación por las trabas de la UE a la salida de esos productos fuera de su territorio.

El gobierno británico se manifestó preocupado por las restricciones que introdujo ayer la Unión Europea (UE) a la salida de vacunas contra el coronavirus fuera de su territorio, una medida que, en contradicción con el acuerdo comercial tras el Brexit, afecta a Irlanda del Norte, cuyas autoridades calificaron la decisión como un "increíble acto de hostilidad".

La situación se produce en medio de una disputa con el laboratorio británico AstraZeneca por el suministro de dosis de vacunas a los 27 miembros del bloque.

Un portavoz de Downing Street dijo que el ministro de Gobierno, Michael Gove, se puso en contacto con la Comisión Europea (CE) para exigir una explicación "ante la falta de notificación de la UE sobre sus medidas vinculadas al protocolo norirlandés".

"Michael Gove acaba de hablar con el vicepresidente de la Comisión Europea, Maros Sefcovic, para expresar la preocupación del Reino Unido por la falta de notificación de la UE sobre sus acciones en relación con el protocolo de NI (Irlanda del Norte por sus siglas en inglés)", agregó.

La decisión de la UE de aplicar un mecanismo de emergencia para controlar y, eventualmente bloquear, las exportaciones de vacunas a terceros países, evitará que Irlanda del Norte se use como puerta trasera para canalizar la vacuna contra el coronavirus del bloque al resto del Reino Unido.

Para ello, Bruselas activó el artículo 16 del Protocolo de Irlanda del Norte, que forma parte del acuerdo de retirada del Brexit y que comenzó a ser efectivo el pasado 1° de enero, que le permite su aplicación si esta "conlleva graves dificultades económicas, sociales o medioambientales".

Pero el acuerdo del Brexit tenía, entre otros objetivos, evitar el retorno de una frontera y de controles aduaneros entre Irlanda, miembro de la UE, e Irlanda del Norte.

De acuerdo con el Protocolo de Irlanda del Norte, las mercancías deberían poder circular libremente entre la UE e Irlanda del Norte, ya que la región permanece en el mercado único europeo y sigue operando bajo las normas aduaneras del bloque.

A menos de un mes del acuerdo del Brexit, el trabajado protocolo que significaba que Irlanda del Norte era la única parte del Reino Unido que aún podía comerciar libremente con la UE, se encuentra en peligro.

La primera ministra de Irlanda del Norte, Arlene Foster, ha calificado la medida de Bruselas como un "increíble acto de hostilidad".

"Al activar el artículo 16 de esta manera, la Unión Europea ha demostrado una vez más que está dispuesta a utilizar a Irlanda del Norte cuando conviene a sus intereses. Pero de la manera más despreciable, en lugar de proporcionar una vacuna diseñada para salvar vidas”, afirmó la mandataria.

En otro tramo agregó que “en la primera oportunidad, la UE ha establecido una frontera dura entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda sobre la cadena de suministro de la vacuna contra el coronavirus".

"Con la Unión Europea usando el artículo 16 de una manera tan agresiva y vergonzosa, es hora de que nuestro Gobierno dé un paso al frente", remarcó la premier norilandesa.

Foster habló sobre el tema con el primer ministro británico, Boris Johnson, y pidió una "respuesta contundente" del gobierno del Reino Unido.

Mientras la pandemia avanza, el bloque de 27 naciones y AstraZeneca hicieron pública una versión de su acuerdo de vacunas que está en el corazón de una disputa sobre el calendario de entrega.

El contrato, acordado el año pasado por la CE y la farmacéutica, permite a los países miembros de la UE comprar 300 millones de dosis de la vacuna de AstraZeneca, con opción a otros 100 millones de dosis.

Es uno de los varios contratos que el órgano ejecutivo de la UE tiene con los fabricantes de vacunas para asegurar un total de más de 2 mil millones de inyecciones.

Por lo pronto, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), órgano regulador con sede en Ámsterdam, recomendó habilitar la vacuna de AstraZeneca para mayores de 18 años, incluyendo a adultos mayores, pese a las dudas planteadas el jueves por Alemania.

"EMA recomienda la autorización de fabricación condicional para la vacuna de AstraZeneca contra el Covid-19 para personas de más de 18 años", refirió la institución mediante un comunicado.

Se trata de la tercera que ya puede ser distribuida entre los 27 países de la UE, después de las de Pfizer/BioNTech y Moderna, anunció la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

El ministro de Salud alemán, Jens Spahn, había dicho que esperaba esta aprobación, pero "limitada", un día después de que el órgano regulador de su país recomendara no administrar la vacuna del laboratorio británico a mayores de 65 años.

Esta decisión desató una nueva polémica en Europa con AstraZeneca, que defendió, al igual que el primer ministro británico, Boris Johnson, la eficacia de su fármaco, desarrollado junto con la Universidad de Oxford.

Más tarde, el propio Johnson celebró efusivamente la eficacia de casi el 90% demostrada por la nueva vacuna estadounidense Novavax en ensayos clínicos de fase 3 a gran escala realizados en el Reino Unido.

El inoculante es eficaz también contra la nueva variante del virus que se encontró en el Reino Unido y la que apareció en Sudáfrica, según el editor médico de la BBC, Fergus Walsh.

El estudio involucró a más de 15.000 participantes de entre 18 y 84 años, con un 27% de 65.

El Reino Unido, que arrastra la friolera de más de 100.000 muertos desde el inicio del flagelo, tendría entonces su cuarta vacuna, tras las ya aprobadas de Pfizer, Oxford y AstraZeneca y con la norteamericana Moderna próxima a ser habilitada.

En agosto de 2020, la Unión Europea firmó con AstraZeneca un contrato de compra anticipada de hasta 400 millones de dosis, aunque la empresa anunció días atrás que habrá importantes demoras en las entregas por problemas en una planta situada en territorio del bloque.