Santa Rosa: jóvenes evaden controles y se trasladan hacia otros balnearios
La presencia de más seguridad policial, de inspectores, y la colocación de vallas en el mismo lecho del río, no lograron contener a los jóvenes que coparon Santa Rosa de Calamuchita, ya que en masa se movilizaron de un balneario a otro, tras ser dispersados.
Desde el jueves, en la villa serrana se instaló el descontrol, por la gran presencia de grupos de jóvenes que coparon primero el popular balneario El Puchuqui y, luego, fueron avanzando sobre otras zonas.
Ayer por la tarde, el vado ubicado entre el centro de la localidad y la Villa Incor estuvo repleto de unos 2.000 chicos que, heladera en mano y con música, se movilizaron tratando de evadir todos los controles y de encontrar un lugar donde reunirse.
Cada año, Santa Rosa es la localidad de Calamuchita elegida por los jóvenes para vacacionar. Comienzan a llegar en los primeros días de enero; pero en esta ocasión, lo que preocupa es la falta de cumplimiento de las medidas de bioseguridad y la aglomeración en lugares puntuales. “Estamos viendo lo que no queríamos, que estén todos juntos, de este modo”, señalaron.
Con más de 10 kilómetros de río y costa disponible, lo que genera malestar es la actitud de los jóvenes, por reunirse y formar verdaderas masas humanas, que no guardan distancia alguna y se exponen a contagios.
Tras lo ocurrido el jueves, la Municipalidad y la Policía dispusieron hacer un vallado en el balneario El Puchuqui. Pero, el viernes, la imagen se repitió. Miles de chicos reunidos.
“Se hicieron todo tipo de operativos. La Policía, con muchísimos efectivos y de manera pacífica, tratató de explicarles”, detalló Gabriel Paschetta, periodista local que viene siguiendo el transcurrir de esta situación.
En tanto, ayer sábado, y con el ingreso de más jóvenes a la villa, nuevamente todas las costas se vieron copadas.
Durante la mañana, personal del Departamento Unidades de Alto Riesgo (Duar) de la Policía de Córdoba, junto con agentes municipales instalaron vallas en el mismo lecho del río. Pero no resultó ser una solución, ya que los chicos nuevamente se reunieron y partieron hacia otras playas y balnearios cercanos.
“Se mueven en masa, y con las redes sociales se van comunicados y se organizan para juntarse en otro lugar”, admitieron las autoridades.
Mientras que en el Puchuqui se observaban sólo a algunas familias, los chicos se trasladaron para playa El Sol, donde también se convocaron en la madrugada del sábado. También recorrieron el sector del vado buscando un lugar donde instalarse.
En medio, comerciantes y operadores turísticos temen que esta situación termine por desbordar y ponga en riesgo la continuidad de la temporada.
Hasta el momento, las acciones e intervenciones para controlar las juntadas no han dado resultado, y las autoridades analizan distintas alternativas.
Con un alto nivel de ocupación, que supera el 90% y del cual un gran porcentaje es de jóvenes, el desafío es encontrar una alternativa para que la temporada no naufrague y no se disparen los casos en la villa ni se multipliquen en toda la región.
En localidades como Villa del Dique y Villa Rumipal, aunque en menor cantidad, también se observaron aglomeraciones de jóvenes, reiterándose la falta de distanciamiento social y la ausencia del uso de barbijos.
Qué pasará al regreso
Lo que ocurre en Santa Rosa es seguido y observado con preocupación desde las distintas localidad y municipios de donde provienen los jóvenes. Temen que, al regreso, sean quienes porten el virus y puedan afectar a sus familias.
Por ello, algunos gobiernos municipales ya analizan pedir a quienes regresen de vacaciones hacerse testeos rápidos y no descartan también solicitar que se haga una cuarentena corta, a los fines de reducir todo riesgo.
General Deheza tomó la posta y bajo el lema “Vacaciones y regreso con responsabilidad”, propone a quienes viajen y regresen de algún lugar turístico de la provincia de Córdoba u otro lugar del país que se realicen un testeo preventivo.