La Cámara Federal de Casación Penal confirmó ayer la condena de 5 años y 10 meses de prisión contra Amado Boudou por el caso Ciccone, tras rechazar un pedido del exvicepresidente para recurrir a la Corte Suprema de Justicia.
La sentencia contra Boudou había sido dictada en agosto del año pasado y por el caso permanece detenido en el penal de Ezeiza.
El objetivo del ex icepresidente de Cristina Kirchner era llegar hasta el máximo tribunal del país para que revisara su condena, pero la Cámara de Casación no hizo lugar por considerar su pedido "inadmisible" y así confirmó el fallo del tribunal oral que lo juzgó. La decisión de Casación también afectará al amigo y socio de Boudou, José María Núñez Carmona, y al empresario Nicolás Ciccone, ambos presos.
La defensa del exvice tiene ahora la opción de recurrir a la Corte Suprema con un recurso en queja, y el tribunal decidirá si atiende el caso o no.
Según los jueces Gustavo Hornos, Mariano Borinsky y Javier Carbajo, "la forma en que fue valorada la prueba de los hechos y la acreditación de la participación de los imputados remiten al examen de aspectos de hecho, prueba y derecho común, y, por ende, resultan ajenos a la instancia extraordinaria, salvo supuesto de arbitrariedad, lo que en el caso no ha logrado ser demostrado por las defensas".
"Los demás planteos de las defensas se circunscriben a reiterar lo dicho en los recursos de casación y no conmueven los argumentos expuestos en la sentencia impugnada, demostrando una mera disconformidad con lo decidido", señalaron los magistrados.
En tanto el exministro de Planificación Federal Julio De Vido justificó ayer su decisión de desistir con el pedido de prisión domiciliaria en no querer darle "el gusto" al juez Claudio Bonadio "de denegarla nuevamente", al tiempo que remarcó que no tiene "ninguna forma de impedir, neutralizar o complicar" los juicios en su contra.
"De Vido no renuncia a la prisión domiciliaria, lo que hizo De Vido es desistir de continuar con el trámite porque la Cámara de Apelaciones a la que había apelado en búsqueda de justicia y de un sentimiento humanitario me manda de nuevo a la boca del león, que sería el Juzgado de Bonadio", sostuvo el detenido y desaforado diputado nacional.
Tras definirse como un "hombre de 70 años, diabético y con bronquitis espasmódica y en algún momento asmática" que debería estar cumpliendo la restricción de la libertad en su domicilio, De Vido insistió: "No tengo en este Gobierno ninguna expectativa de que se fuera a hacer justicia y momentáneamente desistí del trámite en el sentido que planteó la Cámara, porque me llevaba a una nueva encerrona y a ser sometido a una nueva injusticia de Bonadio".
"No es una renuncia, sino una postergación hasta llegar a los 70, que los cumplo en dos meses”.
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El objetivo del ex icepresidente de Cristina Kirchner era llegar hasta el máximo tribunal del país para que revisara su condena, pero la Cámara de Casación no hizo lugar por considerar su pedido "inadmisible" y así confirmó el fallo del tribunal oral que lo juzgó. La decisión de Casación también afectará al amigo y socio de Boudou, José María Núñez Carmona, y al empresario Nicolás Ciccone, ambos presos.
La defensa del exvice tiene ahora la opción de recurrir a la Corte Suprema con un recurso en queja, y el tribunal decidirá si atiende el caso o no.
Según los jueces Gustavo Hornos, Mariano Borinsky y Javier Carbajo, "la forma en que fue valorada la prueba de los hechos y la acreditación de la participación de los imputados remiten al examen de aspectos de hecho, prueba y derecho común, y, por ende, resultan ajenos a la instancia extraordinaria, salvo supuesto de arbitrariedad, lo que en el caso no ha logrado ser demostrado por las defensas".
"Los demás planteos de las defensas se circunscriben a reiterar lo dicho en los recursos de casación y no conmueven los argumentos expuestos en la sentencia impugnada, demostrando una mera disconformidad con lo decidido", señalaron los magistrados.
En tanto el exministro de Planificación Federal Julio De Vido justificó ayer su decisión de desistir con el pedido de prisión domiciliaria en no querer darle "el gusto" al juez Claudio Bonadio "de denegarla nuevamente", al tiempo que remarcó que no tiene "ninguna forma de impedir, neutralizar o complicar" los juicios en su contra.
"De Vido no renuncia a la prisión domiciliaria, lo que hizo De Vido es desistir de continuar con el trámite porque la Cámara de Apelaciones a la que había apelado en búsqueda de justicia y de un sentimiento humanitario me manda de nuevo a la boca del león, que sería el Juzgado de Bonadio", sostuvo el detenido y desaforado diputado nacional.
Tras definirse como un "hombre de 70 años, diabético y con bronquitis espasmódica y en algún momento asmática" que debería estar cumpliendo la restricción de la libertad en su domicilio, De Vido insistió: "No tengo en este Gobierno ninguna expectativa de que se fuera a hacer justicia y momentáneamente desistí del trámite en el sentido que planteó la Cámara, porque me llevaba a una nueva encerrona y a ser sometido a una nueva injusticia de Bonadio".
"No es una renuncia, sino una postergación hasta llegar a los 70, que los cumplo en dos meses”.

