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La jueza de Control confirmó que habrá juicio por el crimen de Nora

La magistrada dijo que no tiene jurisdicción para intervenir en el caso. Entendió que como el requerimiento del fiscal Pizarro no fue recurrido formalmente por la defensa de Macarrón, deberá ir ante un jurado popular
 
Ni semanas, ni meses de minucioso estudio. A la jueza de Control y Garantías de Río Cuarto, Luciana Alba, sólo le bastaron unas pocas horas  para responder al pedido que le había hecho el fiscal de Instrucción Luis Pizarro y confirmar que el único camino posible para la causa por el crimen de Nora Dalmasso no es otro que un juicio oral y público.

La magistrada entendió que no le correspondía al juzgado que está bajo su órbita intervenir en la causa Dalmasso, por lo tanto le devolvió el voluminoso expediente al fiscal, sin entrar a examinar ningún aspecto puntual del caso que ya lleva 13 años de una errática investigación.

Si la defensa de Marcelo Macarrón no se opuso a la elevación a juicio, mal le corresponderá al Juzgado de Control analizar si la causa fue correctamente instruida o no. Esa es la interpretación que hizo la jueza Alba cuando dispuso que no tiene jurisdicción para intervenir en el caso Dalmasso.

En consecuencia, la causa deberá ir ahora a la Cámara Primera del Crimen de Río Cuarto, que tendrá la misión de integrar un tribunal de tres vocales técnicos y doce jurados populares (8 de ellos titulares), y deberá fijar una fecha para el inicio del juicio que tendrá al traumatólogo Marcelo Macarrón acusado del delito de homicidio calificado por el vínculo, por alevosía y por precio o promesa remuneratoria.

Sorpresa y media

El martes, en conferencia de prensa, Pizarro anunció que en lugar de remitir la causa a la Cámara, había tomado la precaución de enviarla primero al Juzgado de Control y Garantías para que allí determinaran si existía en el escrito de su autoría algún aspecto que pudiese motivar un pedido de nulidad por parte de la defensa del viudo.

Frente a los gestos contrariados de los periodistas, el fiscal explicó que por más que Macarrón hubiese desistido de oponerse a la elevación a juicio, el escrito que dejaron sus abogados formulaba planteos que podrían tornar nula la requisitoria.

Por ese motivo, se curó en salud y, de paso, se ganó la crítica mordaz de Marcelo Brito, al día siguiente, en una entrevista radial con Así son las Cosas., donde aseguró que Pizarro desconocía el funcionamiento de la Justicia. 

No lo dijo así, sino en su particular estilo: “El fiscal Pizarro, que entró por concurso al cargo que ostenta, creo, seguramente debió haber conocido aquellas lecciones primeras con las que se inicia uno en el aprendizaje del derecho procesal que son los conceptos de jurisdicción y competencia. (...) Recurrir a la jueza de Control es francamente un absurdo jurídico”, expresó.

“En ninguna de las normas está previsto que un fiscal de Instrución someta a control de una jueza un requerimiento que no ha sido  impugnado técnicamente”, agregó, en horas de la mañana del miércoles, cuando aún no había trascendido la decisión de la jueza Alba en el sitio web del Poder Judicial.

La interpretación de la jueza

Por la tarde, se conoció la resolución de la magistrada. “Todo planteo de las partes formulado luego de la clausura de la investigación deberá ser resuelto por el órgano que posea jurisdicción en la nueva etapa. En consecuencia, corresponde que este tribunal se abstenga de conocer en los presentes actuados, los que deberán ser remitidos en devolución a la fiscalía de origen”, enfatizó.

En la resolución, la juez Alba subrayó que el imputado y sus abogados defensores presentaron un escrito en el que renuncian expresamente al término que restaba para deducir oposición al requerimiento acusatorio, sin oponerse al mismo. Esto, según la magistrada, derivó necesariamente en que quedara firme la decisión de enviar a juicio al traumatólogo y de esa manera se clausuró la investigación penal preparatoria, tal como fuera dispuesta por el fiscal interviniente. 

“Todo ello ha provocado el necesario avance del proceso hacia la etapa de juicio”, recalcó para no dejar ninguna duda.

Brito: “Los periodistas hablan con liviandad”

La verborragia de Marcelo Brito tuvo ayer un destinatario preferencial: los periodistas.

Tras seguir minuto a minuto la conferencia de prensa que el lunes dio el fiscal Pizarro, se dedicó a criticar no sólo las respuestas del funcionario judicial sino las preguntas que le formularon. “No sé quién es pero el que preguntó eso no sabe nada de la vida”, exageró cuando evocó un tramo de la conferencia. Remarcó que “los periodistas hablan con liviandad” y aludió sin dar nombre a un periodista “que se ha transformado en un gran jurista, aparentemente, y que tiene intereses personales contra Macarrón y sus abogados”. Criticó a Puntal por calificar de “insólita” su decisión de interrogar a los jurados populares y mencionó ejemplos en los que se excluyó a algún jurado que podría resultar parcial.

Cierto es que antes de cada juicio por jurado las partes pueden participar de una reunión con los jurados populares y formularles preguntas; lo que resulta insólito -¿de qué otra manera calificarlo?- es exigir que ninguno de ellos tenga algún conocimiento sobre el caso de mayor repercusión mediática de los últimos años en el país. 

“Lo que yo dije al pasar y en una conversación privada se transformó en la gran noticia”, adujo. Sin embargo, los dichos de Brito no fueron vertidos “al pasar” ni en un off de record sino en el marco de una entrevista pública con este cronista y una colega de La Voz del Interior.



Alejandro Fara.  Redacción Puntal

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