Hasta este miércoles, dos causas de gran envergadura eran instruidas por la Fiscalía de Instrucción del Primer Turno, que es encabezada por Silvia Maldonado. La funcionaria estaba a cargo, por el momento, porque la fiscal de Instrucción del Segundo Turno, Juliana Companys, se encontraba de licencia por compensación de Feria. Finalmente, ayer regresó y ya está cumpliendo funciones en los Tribunales locales.
En este sentido, continuará con las investigaciones correspondientes al femicidio de Carmen Raquel Gómez, de 67 años, y la agresión de Jonathan Jesús Neyra, de 20. En esta dirección, de acuerdo con los datos recolectados por este matutino, se pudo conocer que la próxima semana los supuestos autores de los hechos serán indagados en los Tribunales locales. Se trata de Osvaldo Raúl Quevedo, de 58, quien está imputado por el delito de homicidio doblemente calificado por el vínculo y por mediar violencia de género (femicidio) —que tiene como única pena la prisión perpetua—, por el episodio ocurrido en barrio Lamadrid, y de Carlos Rodrigo Alejandro Rodríguez, de 18, imputado por lesiones graves, por el hecho registrado en las inmediaciones del Parque Hipólito Yrigoyen, en Villa Nueva.
Como se hace habitualmente en esta instancia judicial, ambos se presentarán en la Fiscalía acompañados por sus abogados. Al respecto, cabe recordar que los letrados son Daniel Volpe (Quevedo) y Eduardo Rigalt (Rodríguez), quien asumió a principios de esta semana la defensa del joven. En el marco de la indagatoria, a los acusados se les leerá la pieza acusatoria y, posteriormente, podrán declarar o no. En el caso de abstenerse, hay que aclarar que ello no es presunción de culpabilidad.
Un recuento de lo ocurrido
El femicidio se registró la mañana del sábado pasado (5 de octubre) en un domicilio localizado en Colabianchi 560, donde Gómez trabajaba cuidando a una mujer —cama adentro—. El día anterior, Quevedo salió a un local bailable y allí, según se conoció, le comentaron que la víctima estaba saliendo con otra persona: poco tiempo antes, al parecer, también se lo habían dicho. Pasadas las cinco de la mañana (ya sábado) se retiró. Dos horas más tarde, sucedió el hecho. Llegó a la casa y lo atendió la mujer. Discutieron y le dio varias puñaladas en el estómago, que derivaron en su muerte cerca de las once de la mañana en el Hospital Regional Pasteur. Ella intentó defenderse y así lo mostraron las lesiones en sus manos. En ese marco, un vecino observó la situación y le gritó a Quevedo, quien decidió escapar. Cerca del mediodía se produjo la detención del supuesto atacante. Quevedo se entregó en la Unidad Judicial, acompañado por su hija y por el abogado Daniel Volpe. Por último, hay que señalar que se encuentra alojado en la cárcel de Bouwer —porque en la penitenciaría local no hay más espacio—.
Por otra parte, durante la madrugada del lunes pasado (7 de octubre), minutos antes de la una y media de la mañana, efectivos de la Policía encontraron en la esquina de Costanera e Italia, en cercanías del Parque Hipólito Yrigoyen, a Neyra inconsciente. El damnificado, que tenía un golpe en la cabeza, estaba acompañado por su grupo de amigos con quienes había ido al espacio verde ubicado al otro lado del Ctalamochita para disfrutar de los festejos por el aniversario de la vecina ciudad. En otro sentido, su supuesto atacante, Rodríguez, fue detenido aproximadamente a las ocho de la noche de esa misma jornada en una calle cercana a su vivienda, en el barrio Los Olmos. Él se encuentra, por el momento, alojado en el Establecimiento Penitenciario de barrio Belgrano. Se pudo conocer que a Neyra, que continúa internado en el centro de salud del barrio Ramón Carrillo, lo intubaron —está sin respirador—. Sin embargo, su evolución es muy lenta.
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Como se hace habitualmente en esta instancia judicial, ambos se presentarán en la Fiscalía acompañados por sus abogados. Al respecto, cabe recordar que los letrados son Daniel Volpe (Quevedo) y Eduardo Rigalt (Rodríguez), quien asumió a principios de esta semana la defensa del joven. En el marco de la indagatoria, a los acusados se les leerá la pieza acusatoria y, posteriormente, podrán declarar o no. En el caso de abstenerse, hay que aclarar que ello no es presunción de culpabilidad.
Un recuento de lo ocurrido
El femicidio se registró la mañana del sábado pasado (5 de octubre) en un domicilio localizado en Colabianchi 560, donde Gómez trabajaba cuidando a una mujer —cama adentro—. El día anterior, Quevedo salió a un local bailable y allí, según se conoció, le comentaron que la víctima estaba saliendo con otra persona: poco tiempo antes, al parecer, también se lo habían dicho. Pasadas las cinco de la mañana (ya sábado) se retiró. Dos horas más tarde, sucedió el hecho. Llegó a la casa y lo atendió la mujer. Discutieron y le dio varias puñaladas en el estómago, que derivaron en su muerte cerca de las once de la mañana en el Hospital Regional Pasteur. Ella intentó defenderse y así lo mostraron las lesiones en sus manos. En ese marco, un vecino observó la situación y le gritó a Quevedo, quien decidió escapar. Cerca del mediodía se produjo la detención del supuesto atacante. Quevedo se entregó en la Unidad Judicial, acompañado por su hija y por el abogado Daniel Volpe. Por último, hay que señalar que se encuentra alojado en la cárcel de Bouwer —porque en la penitenciaría local no hay más espacio—.
Por otra parte, durante la madrugada del lunes pasado (7 de octubre), minutos antes de la una y media de la mañana, efectivos de la Policía encontraron en la esquina de Costanera e Italia, en cercanías del Parque Hipólito Yrigoyen, a Neyra inconsciente. El damnificado, que tenía un golpe en la cabeza, estaba acompañado por su grupo de amigos con quienes había ido al espacio verde ubicado al otro lado del Ctalamochita para disfrutar de los festejos por el aniversario de la vecina ciudad. En otro sentido, su supuesto atacante, Rodríguez, fue detenido aproximadamente a las ocho de la noche de esa misma jornada en una calle cercana a su vivienda, en el barrio Los Olmos. Él se encuentra, por el momento, alojado en el Establecimiento Penitenciario de barrio Belgrano. Se pudo conocer que a Neyra, que continúa internado en el centro de salud del barrio Ramón Carrillo, lo intubaron —está sin respirador—. Sin embargo, su evolución es muy lenta.

