—Es una persona fuerte. Sobre todo desde el momento en que siempre ha negado cualquier tipo de vínculo con este atentado. Entonces eso también es importante para una persona porque la fortaleza viene por allí —dice Ernesto Alfredo Gavier.
Él, junto a su padre, Ernesto José, defienden al exsecretario general del Sindicato de Luz y Fuerza, Eduardo Brandolín, acusado de ser el autor intelectual del intento de asesinato a Alejandro “Caño” Roganti, quien a pesar del grave suceso, sobrevivió.
Cuando Gavier dice “este atentado” dice lo que ya es de conocimiento público: que la noche del 14 de abril de 2008, los hermanos Sebastián y Maximiliano Eve protagonizaron la tentativa de homicidio: Sebastián le disparó cinco proyectiles con un arma 9 milímetros en la puerta de su casa al dirigente villamariense, situada en Las Heras 1200, en barrio Rivadavia.
Por el hecho, el 11 junio de 2010, Sebastián recibió una pena de 15 años, unificada en 18 por otra condena anterior. El jueves 26 abril de 2018, luego de que su abogado, Alejandro Dragotto, presentara un pedido de reducción de pena, que le fue aceptado, la condena finalmente quedó fijada en 14 años y 4 meses en una audiencia que se desarrolló en la Cámara del Crimen de Villa María.
Maximiliano, por su lado, fue sentenciado a 7 años y 2 meses de prisión (en calidad de partícipe secundario) en un juicio que se realizó en Cámara Octava del Crimen de la capital cordobesa.
Ahora, el caso Roganti continuará. Está previsto que el 16 de marzo, en la Cámara Segunda del Crimen de Córdoba —el fiscal será Martín Berger—, comience el juicio contra Brandolín, a quien le dictaron la prisión preventiva en agosto de 2018.
—Como abogado defensor lo veo por lo menos una vez por semana.
Brandolín tiene problemas cardíacos serios.
—Obviamente con el estrés que significa estar detenido, privado de la libertad, se le agrava.
Si bien a mediados de marzo dará inicio la audiencia, previamente se desarrollarán otros actos: la próxima semana se sortearán a los jurados populares. Luego, a principios del mes venidero, se hará el proceso de selección de los mismos: ocho titulares y cuatro suplentes.
Respecto del proceso, en instrucción declararon entre 20 y 25 testigos.
—Después hay otro tanto ofrecido por las partes. Son todos por la defensa de Brandolín, por nosotros. Lo que sí, la defensa (Luis Juez) del querellante particular, es decir quien sufrió el atentado, el señor Alejandro Roganti, no ha presentado absolutamente nada, ninguna prueba. Lo cual es raro. Es el único de todas las partes que no ha presentado y es el acusador privado. El fiscal sí.
El imputado, al que se le endilga la supuesta autoría del delito de homicidio calificado por arma de fuego por promesa remuneratoria en grado de tentativa, se encuentra alojado en la penitenciaría de Bouwer. El ilícito, cabe precisar, tiene una pena que va de los 10 a los 15 años.
En el debate también estarán Miguel Valente y Débora Eve, señalados como supuestos partícipes necesarios.
Para terminar, cabe recordar que el juicio no se hará en Villa María porque recusaron, en mayo del año pasado, a los integrantes de la Cámara del Crimen local (quienes optaron por apartarse).
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Cuando Gavier dice “este atentado” dice lo que ya es de conocimiento público: que la noche del 14 de abril de 2008, los hermanos Sebastián y Maximiliano Eve protagonizaron la tentativa de homicidio: Sebastián le disparó cinco proyectiles con un arma 9 milímetros en la puerta de su casa al dirigente villamariense, situada en Las Heras 1200, en barrio Rivadavia.
Por el hecho, el 11 junio de 2010, Sebastián recibió una pena de 15 años, unificada en 18 por otra condena anterior. El jueves 26 abril de 2018, luego de que su abogado, Alejandro Dragotto, presentara un pedido de reducción de pena, que le fue aceptado, la condena finalmente quedó fijada en 14 años y 4 meses en una audiencia que se desarrolló en la Cámara del Crimen de Villa María.
Maximiliano, por su lado, fue sentenciado a 7 años y 2 meses de prisión (en calidad de partícipe secundario) en un juicio que se realizó en Cámara Octava del Crimen de la capital cordobesa.
Ahora, el caso Roganti continuará. Está previsto que el 16 de marzo, en la Cámara Segunda del Crimen de Córdoba —el fiscal será Martín Berger—, comience el juicio contra Brandolín, a quien le dictaron la prisión preventiva en agosto de 2018.
—Como abogado defensor lo veo por lo menos una vez por semana.
Brandolín tiene problemas cardíacos serios.
—Obviamente con el estrés que significa estar detenido, privado de la libertad, se le agrava.
Si bien a mediados de marzo dará inicio la audiencia, previamente se desarrollarán otros actos: la próxima semana se sortearán a los jurados populares. Luego, a principios del mes venidero, se hará el proceso de selección de los mismos: ocho titulares y cuatro suplentes.
Respecto del proceso, en instrucción declararon entre 20 y 25 testigos.
—Después hay otro tanto ofrecido por las partes. Son todos por la defensa de Brandolín, por nosotros. Lo que sí, la defensa (Luis Juez) del querellante particular, es decir quien sufrió el atentado, el señor Alejandro Roganti, no ha presentado absolutamente nada, ninguna prueba. Lo cual es raro. Es el único de todas las partes que no ha presentado y es el acusador privado. El fiscal sí.
El imputado, al que se le endilga la supuesta autoría del delito de homicidio calificado por arma de fuego por promesa remuneratoria en grado de tentativa, se encuentra alojado en la penitenciaría de Bouwer. El ilícito, cabe precisar, tiene una pena que va de los 10 a los 15 años.
En el debate también estarán Miguel Valente y Débora Eve, señalados como supuestos partícipes necesarios.
Para terminar, cabe recordar que el juicio no se hará en Villa María porque recusaron, en mayo del año pasado, a los integrantes de la Cámara del Crimen local (quienes optaron por apartarse).

