El recuerdo imborrable y particular de Yamil Elhall dando vueltas olímpicas en inferiores y con aquel seleccionado villamariense Sub-15 tiene otro sabor con Primera.
“Digo que fui bastante cebollita, porque cuando me tocó integrar planteles campeones, no me toca jugar los partidos decisivos. Con Alem en 2008 con Carlos Suárez cuando salió campeón era mi arribo a la primera del club, después de haber jugado en el baby e inferiores. En 2012 cuando le ganan aquella final 3-0 a Rivadavia con Antonio Mazzini de DT, me tocó estar lesionado”, resalta.
Insiste: “En 2013 me recuperé y volvimos a jugar una final contra Rivadavia, pero perdimos 1-0 con gol del ‘Pollo’ Garis, y luego empatamos 0-0. Se nos habían lesionado los delanteros: Martín Porporato y Federico Figueroa”.
Igual, agrega: “Le habíamos ganado a Argentino por penales, luego de ir perdiendo 2-0 en Villa Nueva, le empatamos 2-2. Empatamos 0-0 en cancha de Argentino, y erramos los 3 primeros penales en la definición, pero ganamos 7-6. En esa definición penales la piqué, y por suerte fue gol. Si me lo atajaban seguramente me tendría que haber ido de Villa Nueva yo, mi papá y toda mi familia”.
Remarca: “Fue el penúltimo penal de la serie. Si Emi Rodríguez me lo atajaba me moría. Había jugado con Negro, Cortez, Díaz, Gastaldi y me dijeron que nadie podía pensar que un rústico como yo podía picar la pelota en un penal. Eso fue lo que yo pensé cuando fui a patear”.
“Se equivocan, porque yo no era un rústico, era un jugador con amor propio”, dice sonriendo.
No descarten su regreso
En 2017 colgó los botines porque tuvo una lesión complicada. “En el último entrenamiento previo al partido de cuartos de final contra Ticino, en ‘La Leonera’ me tiré al piso a barrer. Me enganché el pie con una mata de césped, y se me dio vuelta el tobillo. Me rompí los ligamentos del tobillo”, expresa.
Sostiene: “Estuve 6 meses parado, y se me complicó la rehabilitación, porque se me desgastó el cartílago y me dolía mucho. Me hice ver en Córdoba, y era osteocondritis”.
“Apunté a dedicarme a full a la abogacía, porque ya me había recibido. Dejé a los 27 años, y podría intentarlo, porque siempre me cuidé físicamente, pero estoy en otra etapa de mi vida, con otros proyectos de la profesión, que me apasiona”, afima.
Agrega:“A los picaditos no me los pierdo, y todos los años juego los torneos Nacionales de Abogados. El año pasado fui a Jujuy, y el anterior a Salta”.
Otras buenas experiencias
Amed Elhall resalta: “Otra linda experiencia viví en Colón, donde se nos escapó la final contra Alumni. El DT era Martín Conti”.
Destaca: “Le habíamos ganado la semifinal a Rivadavia 4-1 a cancha llena. Si ganábamos ese torneo, no se iba a olvidar más el hincha de Colón. Era buen equipo: Lucas Morre, Patricio Luna, Pablo Alvarez, José Navarro, Diego Marín, Gabriel Gonella y Maximiliano Leroux, entre otros”.
Aclara: “Martín Conti me invitó a jugar a 9 de Julio de Pasco, y le dije que quería jugar con mi hermano, que estaba en Universitario. ¿Por qué no vienen los dos a Pasco?, me dijo. Nos dimos ese gusto. Fue un lindo vestuario, con buena gente, y aunque nos faltó clasificar, fue muy lindo jugar juntos. Lo disfrutamos mucho”.
Finalmente resalta: “En Alem nos volvimos a juntar en 2017 con mi hermano, cuando me lesioné”.
Reseña: “Ese equipo fue capaz de empatarle un partido de cuartos de final a Atlético Ticino con 7 hombres. Le habían echado 4 jugadores y aunque perdieron por penales, levantó un 2-0. Previo a ese partido me lesioné”.
Destaca: “Alem tiene eso. No podés dejar vivo al ‘león’, porque le encanta ganar partidos imposibles, esos que se ganan con el último tiro, o remontando. Amo a Alem y me propuse como dirigente mejorar la infraestructura y regular su situación ante IPJ. No sólo se trata de ganar un campeonato”.

