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"Ya no hay vidriera"

"Pato" Delfino sostuvo: "Debuté a los 15. Hoy tengo 46. La Liga perdió calidad"

“Lo están dilatando mucho a este regreso al fútbol. Miren que me voy a preparar y me voy a probar a algún club. Después no se quejen si vuelvo a los 47 años”, afirma.

Aclara que “no busco club como DT. El que me quiera llevar, que sepa que voy como jugador”.

Como en la cancha, Martín Delfino pinta con pocas palabras el cuadro de situación de un jugador de Liga. Dibuje maestro: “No es para cualquiera. Los que viajan a jugar a los pueblos, salen a las 19 de sus casas en Villa María, entrenan a las 21, y vuelven a las 24. No se duermen antes de la 1 o las 2. Eso es todas las semanas, con frío o con calor. Al otro día hay que ir a laburar. El esfuerzo es grande”.

Destaca que “sólo los que jugaron saben lo que es ir a entrenar en invierno a los pueblos, volver a la madrugada, golpeado, y levantarse al día siguiente a trabajar”.

Se inició en All Boys (clase ‘74), luego hizo inferiores en River, y jugar con Alumni en Córdoba “fue muy positivo por el roce con otros clubes profesionales como explicó Adrián López. Lo que resulta complicado son los viajes, que eran eternos, pero cuando sos pibes son aventuras muy lindas”.

Si bien jugó en Independiente, recomienda que “cuiden a los pibes. Hay padres que llevan a sus hijos de 8 o 9 años a jugar a Talleres. Después dejan, porque les meten en la cabeza que son estrellas. Primero tienen que ser buenas personas y estudiar. En el fútbol se forma como en la escuela: primero la primaria, luego la secundaria”.

¿El sueño terminó?

Delfino remarcó que “terminar mi carrera en San Lorenzo de Las Playas fue otra experiencia linda. En Unión Central querían hacer un recambio generacional, y se iban a quedar varios amigos sin jugar. De esa manera pudimos jugar algunos torneos más. Transmitimos la experiencia para que se animen a jugar de igual a igual. Fuimos 8 jugadores de Unión, se armó una linda banda, y debutamos contra Unión. Fue un lindo clásico”.

Recordó con una sonrisa que “allí jugué con los nietos de Lorenzo López, con quien jugué en River en el 93. ¿Qué culpa tengo yo que ‘Kuky’ López haya tenido hijos y nietos tan joven?”.

Explicó que “debuté con 15 años, casi 16. Por eso quería despedirme a los 46. Les dije a todos que iba a jugar 30 años. Y cumplí”.

Destacó que “tengo canchas de fútbol 5, y ahora que se reactivo vamos a arreglar (sufrió robos) y el mes que viene abriremos. Cuando falta uno, me sumo, pero si algo faltaba para largar el fútbol era esta pandemia”.

Manifestó que “Tevez e Ibrahimovic volvieron como nuevos, pero no tuvieron que salir a vender a los pueblos como yo. Tengo 46 años y si vuelvo será a los 47. Te tiene que gustar mucho para jugar 30 años. No me costó porque mi familia me ayudó, y no sufrí lesiones importantes”.

Indicó que “disfruto jugar al fútbol, no me veo como DT. No me gusta ser espectador, sino jugar”.

Precisó que “a medida que pasa el tiempo, si no te reinventás y te adaptás, terminás chocando con los pibes. No te tienen que ver como el viejo rompebolas, sino como uno más del grupo. Siempre disfruté de todos los grupos. Hoy los pibes cambiaron, no escuchan tanto y hay que entenderlos así”.

Explicó que “no les interesan tus logros a los pibes, sino que vos corras igual que ellos y ver que no corrés con ventajas. Sos uno más”.

Resaltó que “en Unión me sentía como en mi casa. Con Marcelo Zucotti me podía expresar, pero en la cancha rendía y era un DT más”.

Señaló que “salvo 3 o 4 canchas, en las otras de la Liga el piso deja mucho que desear. Plaza Ocampo es un placer, pero el jugador viejo, en las otras canchas cuenta con un tiempo más para pararla y llegar”.

Delfino lamentó que “hay muchas limitaciones en inferiores. No sólo faltan los formadores, sino que por economizar unos pesos, se pierde la calidad de educadores. Las canchas no ayudan, cada vez hay menos dirigentes y se paga poco. La Liga perdió calidad. Antes los jugadores llegaban bien formados. Hoy llegan rápido y tiernitos”.

Destacó que “los pibes que pintan bien se van. Alumni dejó de jugar torneos superiores, y ya no hay vidriera. Yo iba a ver a Alumni cuando llenaba la cancha. No hay más socios, porque los clubes no ofrecen nada, sólo fútbol. No creció la Liga y el sistema se debilitó”.