El presidente Alberto Fernández suspendió ayer su agenda y sorpresivamente viajó a Jujuy para visitar a la líder de la Tupac Amaru, Milagro Sala, quien se encuentra internada desde hace dos días por una "trombosis venosa profunda".
Luego de fotografiarse con la referente social, el jefe de Estado alertó que "prolongar detenciones preventivas es una forma de violar los derechos humanos", e instó a la Corte Suprema a tratar los recursos presentados por la defensa de Sala en relación con la causa por la que está condenada en Jujuy a trece años de prisión.
El mandatario decidió posponer las actividades que tenía previstas y emprender vuelo hacia San Salvador de Jujuy, para acercarse hasta el Sanatorio Los Lapachos: allí permanece bajo observación médica la dirigente kirchnerista.
En el viaje a Jujuy, Alberto Fernández estuvo acompañado por la vocera Gabriela Cerruti; el secretario general de la Presidencia, Julio Vitobello; el asesor presidencial Ricardo Forster; el secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla Corti, y el diputado nacional Eduardo Valdés.
“La situación es muy grave. Lleva siete años presa y su salud se ha deteriorado mucho", advirtió el mandatario en declaraciones radiales, y fundamentó su decisión de viajar a Jujuy: "Quiero llamar la atención a la Argentina y al mundo sobre algo que está ocurriendo y no debería ocurrir".
Alberto Fernández contó que se enteró de la internación de Sala mientras se encontraba de viaje la ciudad de Múnich, Alemania, donde el pasado fin de semana participó de la Cumbre del G7. "Hablé con su marido (que también se encuentra afectado de su salud) y le dije que mañana estoy allí", indicó.
"Quise acompañarla y dar testimonio una vez más de mi compromiso. Los derechos humanos son la base de todo el sistema de un Estado de Derecho", añadió en declaraciones a la prensa.
Al hablar puntualmente de la situación judicial de la jujeña, el mandatario advirtió que "prolongar detenciones preventivas es una forma de violar los derechos humanos".
En ese sentido, denunció que Sala padece "una persecución política" y reclamó que "el Estado de Derecho esté presente" en la provincia norteña gobernada por el radical Gerardo Morales.
La intención de mostrarse junto a la dirigente social persigue la idea de que "se muestre esta situación oprobiosa que la Corte sigue sin resolver", enfatizó el jefe de Estado a través de sus redes sociales.
Por último, el Presidente negó la posibilidad de conversar con miembros de la Justicia de Jujuy para intervenir en la causa “Pibes Villeros”, por la que Sala está con prisión domiciliaria, y los instó a "revisar" su accionar dado que "no es un buen modelo para el país".
"Insto a la Corte Suprema que tanta urgencia ha tenido para resolver cuestiones que atañen a sus intereses, como el Consejo de la Magistratura, que tanta urgencia le imprimieron a los trámites, que le impriman esa urgencia al tratamiento de una sentencia que hace más de dos años descansa en algún lugar de la Corte", agregó.
"Quienes me conocen, saben que nunca me llevé muy bien políticamente con Milagro, pero eso no me importa, porque los derechos humanos son de los que piensan como yo, son de todos", declaró.
Tras los dichos, el auditorio aplaudió al jefe de Estado, quien cortó con el bullicio al subrayar que viajó en soledad: "No vine a buscar aplausos, vine a llamar la atención de la Argentina para denunciar lo que está pasando”.
“Es una falta de respeto a Jujuy”
A través de una carta abierta, el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, apuntó ayer contra el presidente Alberto Fernández por ir a Jujuy para ver a Milagro Sala y no visitarlo, al considerar la acción como "una falta de respeto" hacia el pueblo de la provincia.
Además, disparó contra la líder de la Tupac Amaru: "Que se mejore, pero para que siga cumpliendo la condena que tiene en una cárcel común".
“Me sorprende que con la situación del país al borde del abismo, con una inflación descontrolada, con falta de energía y combustible, con desabastecimiento en algunos insumos y bienes para la producción, con medidas restrictivas que ahogan nuestra economía, entre otros graves problemas, usted se tome el tiempo de venir a visitar a Milagro Sala", dice el texto que lleva la firma del presidente de la Unión Cívica Nacional (UCR).
A su vez, agrega: "Hubiera sido una buena oportunidad para que juntos, más allá de nuestras diferencias, superemos la grieta que tanto mal nos hace como país. Lo que más me preocupa es que usted siga haciendo oídos sordos ante el desesperado pedido de cientos de víctimas que sufrieron las más aberrantes violaciones de derechos humanos durante el reinado de violencia y corrupción que ejerció Milagro Sala durante más de 10 años de gobierno paralelo".
Para finalizar, señaló: "Señor Presidente, Milagro Sala es una delincuente condenada por corrupción y por haber esclavizado a los pobres con violencia. Le pido que gobierne para todo el pueblo argen- tino y no solo para una facción".
Quedar bien con Cristina
Además, los principales referentes de la oposición cuestionaron duro al presidente Alberto Fernández por visitar a Milagro Sala en Jujuy y señalaron que "no se hace cargo de gobernar" y su actividad es para "quedar bien" con la vicepresidenta Cristina Kirchner.
"Alberto Fernández suspendió su agenda para ir a visitar a Jujuy a Milagro Sala, una condenada por corrupción. Los gobernadores del PJ suspenden sus agendas para ir al Senado a pedir una Corte Suprema adicta. Postales de un PJ en fuga, que no se hace cargo de gobernar un país en llamas", se quejó el jefe del bloque de la UCR Mario Negri.
En su cuenta de Twitter, la titular del PRO, Patricia Bullrich, señaló que "con el dólar paralelo en su máximo histórico y más de medio país sin gasoil, en lugar de estar reunido con su gabinete o, de mínima, con su equipo económico, el Presidente abandonó sus responsabilidades y viajó para apoyar a una presa por corrupción".
El senador nacional de la UCR Alfredo Cornejo sostuvo que Fernández "gobierna para quedar bien con Cristina Kirchner, pero no para arreglar la grave crisis económica que sufren todos los argentinos".
"Visitar a condenados por corrupción no puede ser prioridad del Presidente cuando los argentinos sufren las consecuencias de una economía en llamas”, dijo el diputado nacional Emilio Monzó.

