Hay un cuadrado de suburbana ciudad entre el Hipódromo, la Ruta 158, el Club San Martín y los terrenos que se abren paso más atrás de las vías, cuando la avenida Sabattini pasa el dos mil y se vuelve una calle de tierra que no tiene fin.
En los límites de ese cuadrado crece uno de los barrios con más futuro de la ciudad: Las Acacias. Y lo del futuro no es sólo por el loteo del flamante Casalinda, un sector residencial en la parte oeste que promete prosperidad. Tampoco solamente por la cercanía de la barriada con el Campus, hacia donde inevitablemente se extiende la ciudad.
Tampoco por la posición estratégica con respecto a tres de los campos de deportes más emblemáticos de Villa María: las canchas de rugby del Jockey y el San Martín, y el flamante campo de fútbol del club Alumni. No. Lo del futuro tiene que ver, por sobre todas las cosas, con el empuje de su gente y su renovado centro vecinal.
Y, efectivamente, el presidente Luis Reinoso nos recibe en el salón de bancos alargados, como una iglesia que en la noche anterior debutó como comedor en una fabulosa comunión de los panes.
Industrias y servicios
“Es increible lo que ha crecido el barrio en los últimos diez años - comenta Luis a modo de introducción-. Te lo puedo decir yo que hace 19 años vivo acá. En esta última década se han instalado varios galpones de industrias; como Boretto que corta mármoles y talleres mecánicos. Todos se sumaron a La Marchesina, la empresa de hormigón que siempe estuvo. Y todas le han dado vida y trabajo a Las Acacias”.
-¿Cómo están respecto a los servicios?
-En estos momentos contamos con todos los servicios. Y en agua y cloacas tenemos cubierto el cien por ciento del barrio. Además, hemos empezado a pavimentar un sector de calle Los Abedules, que es por donde bajan los colectivos 19 y 20. La idea es que cuando entren, puedan cubrir el barrio mayor parte del barrio. También estamos avanzando mucho en el cordón cuneta y en la instalación de cámaras de seguridad. De hecho, ya pusimos 6 en distintas esquinas.
-¿Y en la parte social?
-En la parte social tenemos una guardería municipal, un CAP que es el dispensario del barrio y la copa de leche con escuela bíblica en casa de una vecina, Vanesa Carrizo. Yo colaboro con los bizcochos y las facturas allí.
-¿Con cuántos habitantes cuenta el barrio en este momento y a qué se dedican?
-Hoy el barrio cuenta con unas 1200 familias, o sea con unos cinco mil habitantes. Hay algunas familias paraguayas que ya se han instalado para siempre, y también “grupos golondrina” que van y vienen. Las Acacias es un barrio de trabajadores donde la mayoría son empleados de comercios e industrias. Pero también hay quienes de dedican a oficios como la albañilería. Y también muchos empleados municipales que se desempeñan en el corralón del barrio.
Por una plaza y una colectora
-¿Qué cosas considerás que están faltando en lo inmediato?
-Tenemos dos necesidades a resolver cuanto antes; la creación de una plaza y una colectora. Tenemos un terreno municipal pegado a la guardería y allí haríamos la plaza. De hecho, hace poco vino a vernos el intendente y nos dio su visto bueno. Sería una gran mejora en la calidad de vida.
-¿Y la colectora?
-Sería una calle pavimentada de un kilómetro y medio de largo, que arrancaría en el semáfoto de Los Abedules hasta el concesionario de camiones El Tacural, bordeando la Avenida Colón. La idea es sacar las motos y las bicis de la rura 158 porque es peligroso. Y también generar una via alternativa y bien iluminada para que bajen los colectivos y que no se tengan que detener en plena ruta; que no está permitido y es muy peligroso también. La gente del municipio nos dio su aval respecto a la colectora también.
-Hablaste de iluminación y cámaras. ¿Cómo está el barrio en el tema seguridad?
-Te puedo decir que la iluminación es óptima porque la salimos a controlar cada noche con el director del Municerca 5. En cuanto a la seguridad, está bastante controlada gracias a la policía barrial. Pero Las Acacias no escapa a hechos de inseguridad general que hay en toda la ciudad y en todo el país. Pero dentro de todo, la gente camina tranquila por las calles.
-Por lo que contás, trabajan muy de cerca con el Municipio...
-Sí. Y no sólo con el Municipio sino también con el Municerca 5. Tenemos un gran apoyo de esta gestión y por eso tenemos todos los servicios. Siempre nos han escuchado en nuestros los reclamos.
-Hay muchos niños en el barrio, ¿hace falta una escuela?
-Sería lo ideal. Pero los chicos hacen la primaria en el barrio Mariano Moreno, al otro lado de Avenida Colón. Y por eso, porque hay mucha gente joven, es tan importante la guardería muncipal. Y también que muy pronto tengamos la plaza soñada. Para que puedan jugar como se merecen y que sus vidas sean más felices con un espacio verde.
-Entonces, ¿hay esperanzas en este barrio?
-Las Acacias es uno de los barrios con más futuro de Villa María. Te lo digo yo que lo he visto crecer tanto en diez años. Y vamos a seguir creciendo porque hay mucha ayuda de los vecinos. Mucha gente que le pone el cuerpo. Y la Municipalidad nos está dando una gran mano en este proceso...
Cuando la nota se termina, Luis nos conduce en su auto por el barrio. Y vemos a los chicos que caminan rumbo a la escuela de verano del San Martín; la pequeña guardería de madera que dos chicas baldean y que retoma sus actividades en la semana. Luego pasamos por el “country” de Casalinda con sus casas “new age” y sus loteos, y por el sector humilde de las familias paraguayas que lo saludan a Luis desde sus patios.
Y también pasamos frente a la casa de Vanesa; donde esta tarde habrá copa de leche y escuela bíblica. Algo parecido al comedor que se inauguró el martes. Otra iniciativa “tracción a sangre” y familiar para que los chicos de Las Acacias tengan cubiertas sus necesidades. En cuerpo y alma.
Iván Wielikosielek. Redacción Puntal Villa María
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Tampoco por la posición estratégica con respecto a tres de los campos de deportes más emblemáticos de Villa María: las canchas de rugby del Jockey y el San Martín, y el flamante campo de fútbol del club Alumni. No. Lo del futuro tiene que ver, por sobre todas las cosas, con el empuje de su gente y su renovado centro vecinal.
Y, efectivamente, el presidente Luis Reinoso nos recibe en el salón de bancos alargados, como una iglesia que en la noche anterior debutó como comedor en una fabulosa comunión de los panes.
Industrias y servicios
“Es increible lo que ha crecido el barrio en los últimos diez años - comenta Luis a modo de introducción-. Te lo puedo decir yo que hace 19 años vivo acá. En esta última década se han instalado varios galpones de industrias; como Boretto que corta mármoles y talleres mecánicos. Todos se sumaron a La Marchesina, la empresa de hormigón que siempe estuvo. Y todas le han dado vida y trabajo a Las Acacias”.
-¿Cómo están respecto a los servicios?
-En estos momentos contamos con todos los servicios. Y en agua y cloacas tenemos cubierto el cien por ciento del barrio. Además, hemos empezado a pavimentar un sector de calle Los Abedules, que es por donde bajan los colectivos 19 y 20. La idea es que cuando entren, puedan cubrir el barrio mayor parte del barrio. También estamos avanzando mucho en el cordón cuneta y en la instalación de cámaras de seguridad. De hecho, ya pusimos 6 en distintas esquinas.
-¿Y en la parte social?
-En la parte social tenemos una guardería municipal, un CAP que es el dispensario del barrio y la copa de leche con escuela bíblica en casa de una vecina, Vanesa Carrizo. Yo colaboro con los bizcochos y las facturas allí.
-¿Con cuántos habitantes cuenta el barrio en este momento y a qué se dedican?
-Hoy el barrio cuenta con unas 1200 familias, o sea con unos cinco mil habitantes. Hay algunas familias paraguayas que ya se han instalado para siempre, y también “grupos golondrina” que van y vienen. Las Acacias es un barrio de trabajadores donde la mayoría son empleados de comercios e industrias. Pero también hay quienes de dedican a oficios como la albañilería. Y también muchos empleados municipales que se desempeñan en el corralón del barrio.
Por una plaza y una colectora
-¿Qué cosas considerás que están faltando en lo inmediato?
-Tenemos dos necesidades a resolver cuanto antes; la creación de una plaza y una colectora. Tenemos un terreno municipal pegado a la guardería y allí haríamos la plaza. De hecho, hace poco vino a vernos el intendente y nos dio su visto bueno. Sería una gran mejora en la calidad de vida.
-¿Y la colectora?
-Sería una calle pavimentada de un kilómetro y medio de largo, que arrancaría en el semáfoto de Los Abedules hasta el concesionario de camiones El Tacural, bordeando la Avenida Colón. La idea es sacar las motos y las bicis de la rura 158 porque es peligroso. Y también generar una via alternativa y bien iluminada para que bajen los colectivos y que no se tengan que detener en plena ruta; que no está permitido y es muy peligroso también. La gente del municipio nos dio su aval respecto a la colectora también.
-Hablaste de iluminación y cámaras. ¿Cómo está el barrio en el tema seguridad?
-Te puedo decir que la iluminación es óptima porque la salimos a controlar cada noche con el director del Municerca 5. En cuanto a la seguridad, está bastante controlada gracias a la policía barrial. Pero Las Acacias no escapa a hechos de inseguridad general que hay en toda la ciudad y en todo el país. Pero dentro de todo, la gente camina tranquila por las calles.
-Por lo que contás, trabajan muy de cerca con el Municipio...
-Sí. Y no sólo con el Municipio sino también con el Municerca 5. Tenemos un gran apoyo de esta gestión y por eso tenemos todos los servicios. Siempre nos han escuchado en nuestros los reclamos.
-Hay muchos niños en el barrio, ¿hace falta una escuela?
-Sería lo ideal. Pero los chicos hacen la primaria en el barrio Mariano Moreno, al otro lado de Avenida Colón. Y por eso, porque hay mucha gente joven, es tan importante la guardería muncipal. Y también que muy pronto tengamos la plaza soñada. Para que puedan jugar como se merecen y que sus vidas sean más felices con un espacio verde.
-Entonces, ¿hay esperanzas en este barrio?
-Las Acacias es uno de los barrios con más futuro de Villa María. Te lo digo yo que lo he visto crecer tanto en diez años. Y vamos a seguir creciendo porque hay mucha ayuda de los vecinos. Mucha gente que le pone el cuerpo. Y la Municipalidad nos está dando una gran mano en este proceso...
Cuando la nota se termina, Luis nos conduce en su auto por el barrio. Y vemos a los chicos que caminan rumbo a la escuela de verano del San Martín; la pequeña guardería de madera que dos chicas baldean y que retoma sus actividades en la semana. Luego pasamos por el “country” de Casalinda con sus casas “new age” y sus loteos, y por el sector humilde de las familias paraguayas que lo saludan a Luis desde sus patios.
Y también pasamos frente a la casa de Vanesa; donde esta tarde habrá copa de leche y escuela bíblica. Algo parecido al comedor que se inauguró el martes. Otra iniciativa “tracción a sangre” y familiar para que los chicos de Las Acacias tengan cubiertas sus necesidades. En cuerpo y alma.
Iván Wielikosielek. Redacción Puntal Villa María

