El papa León XIV llegó este viernes a Francia para iniciar una visita de cuatro días que contempla actividades en París, Lourdes y Metz, con una agenda que incluye el debate sobre la inteligencia artificial, la eutanasia, las agresiones sexuales dentro de la Iglesia y otros asuntos de actualidad. Tras aterrizar en el aeropuerto París-Orly, el pontífice fue recibido por el presidente Emmanuel Macron y posteriormente se trasladó al Palacio del Elíseo.
La llegada estuvo acompañada por un recibimiento oficial con honores militares, mientras las campanas de iglesias de distintas partes del país repicaron durante siete minutos. Se trata de la primera visita de un jefe del Vaticano a París desde el viaje realizado por Benedicto XVI en septiembre de 2008.
Antes de aterrizar, León XIV expresó a los periodistas que su intención durante el viaje era transmitir un mensaje de paz. “Viajo a Francia como a otros lugares del mundo en calidad de discípulo de Jesucristo, deseando proclamar la paz, la paz de Cristo en todo el mundo”, manifestó durante el vuelo.
Durante su encuentro con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático en el Elíseo, el pontífice también abordó el avance de la inteligencia artificial. En ese marco, sostuvo que el desafío consiste en lograr que esa tecnología permanezca al servicio de las personas y no termine desplazando al ser humano.
La agenda de la primera jornada continuará por la tarde con una visita a la sede de la UNESCO. Posteriormente, a las 17:15 de Francia, el Papa presidirá las Vísperas junto a obispos, sacerdotes, diáconos, consagrados y seminaristas en la Catedral de Notre-Dame.
Por la noche, a las 21, está prevista una Vigilia de Oración con los Jóvenes en el Estadio de Francia, ubicado en Saint-Denis, a unos nueve kilómetros de París.
La visita también incorpora cuestiones vinculadas con la actualidad internacional. Durante el vuelo, León XIV se refirió a la importancia de contar con una cobertura periodística amplia y sostuvo que “es necesaria, que es muy importante una buena cobertura mediática en todas partes y para todos”.
El pontífice también recordó la crisis migratoria registrada durante el verano europeo en Ceuta. Según expresó, siguió la situación desde sus comienzos y consideró que se trató de una emergencia humanitaria que requiere analizar sus distintas causas para evitar que vuelva a repetirse.
Otro de los asuntos que atraviesan la visita es la presencia en Francia de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, una comunidad tradicionalista que mantiene una importante estructura en el país. La situación de la organización, junto con los debates sobre eutanasia y aborto, forma parte del contexto religioso y político que acompaña el viaje papal.
León XIV continuará durante los próximos días con actividades pastorales y encuentros en distintas ciudades francesas, dentro de una agenda que combinará reuniones institucionales, celebraciones religiosas y espacios de diálogo con distintos sectores de la sociedad.

