La Liga Villamariense de Fútbol cumplió 112 años. Con 28 clubes y casi 5 mil futbolistas en sus competencias masculinas y femeninas, es una de la entidades civiles y deportivas más añejas e importantes de la ciudad
La vieja y gloriosa Liga Villamariense de Fútbol cumplió 112 años en el Día de los Enamorados.
Nacida un 14 de febrero de 1914 en la calle Entre Ríos 1057, con 4 clubes fundadores representados por Jorge Hillar, Victorino Pisso y Ángel Besco por Unión Central, Enrique Kube y Alberto Butler por Sarmiento, Emilio Montagner y Alejandro Osorini por San Martín y Nicolás Hillar por Instituto Sarmiento surgía una de las entidades más populares e importantes de la ciudad.
Lo único que no se perdió, y que no debe quedar jamás de lado es la pasión. Cambiaron los escenarios, algunos clubes desaparecieron, otros se fusionaron, y otros dejaron la actividad, pero la pasión es idéntica.
Una entidad que creció hasta disponer en esta temporada de 28 clubes participando en sus torneos de fútbol masculino y femenino, con casi 5 mil futbolistas participando en categorías infantiles hasta primera, le dan un marco soñado, impensado por aquellos fundadores, que sólo deseaban con pasión hacer campeonatos de fútbol permanentes y oficiales, tarea prioritaria, básica y fundamental de todo dirigente.
Esas personas que “dirigen gente” se encargaron desde 1914 hasta hoy, de contener. En esas 28 casas de contención, se disimulan muchas carencias, y se abre el corazón para con la excusa de correr detrás de la redonda, permitirle a muchos pibes escapar de los flagelos de la calle, y refugiarse en la pasión del fútbol.
Surgieron muchos intendentes, muchos profesionales (no sólo del fútbol), muchas buenas personas para la sociedad, con alma de futboleros, pero con cuerpo y mente sana para dotar a la ciudad y al región de seres humanos íntegros, que captaron el mensaje solidario y de juego colectivo que aporta el más popular de los deportes.
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Proyectos ambiciosos. La actual conducción de la Liga, presidida por Lucas Martinetti, impulsa la reforma de estatutos, dos divisionales en Primera División, e incrementó la cantidad de clubes y de partidos en categorías infanto - juveniles masculinas y femeninas
Nada de esto fue un error
Hace 112 años sólo se pensaba en fundar una entidad para hacer torneos, pero esa institución se transformó en parte importante de la ciudad, una pasión de multitudes.
Hoy el fútbol femenino (comenzó en 2019 en nuestra Liga) transita por momentos idénticos a los que describe la historia que sucedieron en el fútbol masculino.
Hubo una lucha por “quitarse jugadores”, por crear sentido de pertenencia para que el jugador sostuviera los colores del equipo del barrio incluso hasta debiendo abandonar la actividad antes de cambiar de club.
Pasaron dirigentes, jugadores, cuerpos técnicos, árbitros, periodistas, pero el hincha no cambió los colores, ni la pasión.
La pelota de tiento le dio lugar a la pesada hasta llegar a las livianitas de la actualidad, pero siempre fue caprichosa. Nunca tuvo lógica, tampoco casuales campeones, y siempre hubo polémica y desbordes emocionales.
Cuentan que consolidar la institución no fue nada sencillo, y las peleas que generó la competencia estuvo muchas veces a puntos de acabar con la entidad, pero la pasión permanecía intacta, y el apretón de manos devolvía la pelota a los campos de juego, que fueron cambiando y perdiendo su fisonomía, porque el crecimiento de la ciudad pujante que se fue aferrando a ser “dividida” por las vías del tren, creció hacia los barrios de tal manera que en 1938 nuevos aires soplaron con el cambio de autoridades, y hubo un mojón en el camino de la Liga, al abrirse el juego y permitir que se sumaran nuevos equipos de la zona.
Cambió la visión mezquina (muchos aún la conservan) de querer ganar a cualquier precio, para tomar impulso que aceptó la participación de nuevos clubes recién fundados (en los últimos años también se sumaron clubes como Universitario, Inter Colorados, River Plate del Algarrobo, Alianza, más los que vienen del baby fútbol como Deportivo América, El Tallerito o El Parque).
Se permitió en 1945 que dos clubes de Villa Nueva, más un par de la región le dieran forma al primer torneo con más de 10 equipos participantes.
Surgieron extraordinarios jugadores, que brillaron en el futbol profesional, y en la Selección Argentina, desde Lorenzo Gilli, pasando por Miguel Ángel López, José Omar Reinaldi, Miguel Angel Ludueña, Mauro Rosales, Franco Jara y Enzo Barrenechea.
El semillero de futbolistas es inextinguible. Muchos pibes sobresalieron en competencias internacionales juveniles de la “celeste blanca” como Angel Guillermo Hoyos, David Reano, José Luis “Peto” Villagra (campeón sudamericano), Germán Berterame, y numerosos convocados desde Arturo Ramallo, Luis Raspo, Marcelo Santoni, hasta Gerónimo Heredia y Benjamín Domínguez.
Nada de esto fue un error. Con pasión y clubes pobres alcanzó para contener, y hasta para nutrir a clubes del profesionalismo y a la propia selección nacional.
A puro amor y sentimiento
Con aciertos y errores, con falencias organizativas y humanas, la Liga Villamariense de Fútbol se hizo grande en la ciudad, y en al provincia.
Tras una vida nómade por diferentes salones de la ciudad, desde el 18 de febrero de 2001 dispone de su propia sede, ubicada en Tucumán y 25 de Mayo, gracias a la visión y gestión del expresidente Darío Ranco, que adquirió la casa, que tres años después fue inaugurada en la gestión de su sucesor, Carlos Airaldi, quien fue el presidente con más años consecutivos al frente de la entidad, incluso la lideraba en 2014, año del centenario.
Pretendieron “cerrarla”, proscribirla, y hasta “ponerla bajo la bota militar” de la Asociación Cordobesa de Fútbol, que impulsó la mala idea de que hubiese sólo 1 Liga en toda provincia, hasta que la Federación Cordobesa unida con Juan Carmona como líder, se encargó de poner las cosas en su lugar y devolver la independencia a las ligas del interior.
Contener mediante los torneos oficiales de fútbol, fue una lucha apasionada de muchos dirigentes que alimentaron la rica y gran historia de la LVF. Algunos de esos dirigentes, que la presidieron fueron:
Victorino Pisso (1914), Miguel Ferreyra (1914), Enrique Kube (1915), Jorge Hillar (1916), Salvador Fernández (1918), Francisco Valdés (1919), Jorge Hillar (1919), Ángel Rossi (1921), Jorge Coen (1921), Tomás Díaz (1923), Jorge Hillar (1924), Carlos Fernández Voglino (1926), Jorge Hillar (1934), Eduardo Méndez (1938), Giocondo Monetti (1945), Eugenio Acosta (1945), Eduardo, Calderali Sánchez (1946), Manuel Moreno (1948), Víctor Argüello (1950), Braulio Vicente (1962), Juan Hilario Carmona (1970), Leo Ambrosino (1986), Miguel Musa (1992), Darío Ranco (1998), Carlos Airaldi (2000), Claudio Martínez (2014), Diego Conrero (2021), y Lucas Martinetti (2024).
Proyectar sin perder la esencia
El desafío de la actual conducción de la Liga, presidida por Lucas Martinetti, es continuar avanzando en un proyecto que vino a renovar ambiciosamente la realidad.
Con números que cierran en lo económico, a la transparencia le agrega un fuerte compromiso en sumar clubes, ofrecer competencias los 12 meses del año, y reformar los estatutos para adecuarlos a la realidad. Al regreso del Torneo Nocturno, pero ahora como competición oficial por segundo año consecutivo, se suma el retorno de los torneos superiores con dos divisionales: Primera “A” y Primera “B” en 2026.
En juveniles, se duplicó la cantidad de partidos, y se le otorgó consecutividad a los torneos, al dividirse en zonas con equipos que cuentan con 6 categorías puras, y los que pueden hacer 3 categorías (Sub-13, Sub-15 y Sub-17), uniéndolos en finales.
Infantiles recibió un fuerte respaldo de un presidente que se encargó de recuperar para la Liga la base de la pirámide, que se consolida con mayor competición, al sumar más clubes.
En tanto, el fútbol femenino mantuvo los 5 clubes (Alem, Alumni, El Parque, Española y Universitario) que presentan 3 categorías (Primera, Sub-17 y Sub-14), y a Rivadavia se sumarían este año entidades que apostarían a las categorías formativas para crecer mediante un proyecto de base. También es factible realizar un torneo regional, y sera sede del Torneo Provincial de la Federación Cordobesa.
Los enamorados del gol que alguna vez fundaron la Liga Villamariense de Fútbol con 4 clubes hace 112 años, sentirán orgullo de todos los dirigentes que sostuvieron la actividad transformaron a la institución civil y deportiva en una de las más añejas e importantes de la ciudad y la región. En el Día de los Enamorados, un abrazo de gol, un beso a la redonda, y un brindis por todos los que formaron y forman parte de una historia con tanta gloria y tan noble tarea de contención.
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Una Liga copada. La tradicional ceremonia de entrega de premios. La Liga cuenta con respaldo político, muestra transparecia en sus números, sponsorización y mejoría en sus torneos. Aunque le reste una proyección nacional, la pasión por el fútbol sigue vigente en la ciudad.