Mauricio Macri pareció recuperarse en noviembre, cuando la cumbre del G-20 que se hizo en Buenos Aires lo mostró como anfitrión de los más poderosos líderes mundiales. Pero ahora que el foco volvió a ponerse exclusivamente en la realidad nacional y en la crisis económica, el Presidente no sólo sufrió un crecimiento de su imagen negativa sino que llegó a su más alto grado de impopularidad desde que llegó a la Casa Rosada.
Una encuesta de la consultora Gustavo Córdoba & Asociados, que relevó 1.200 casos en todo el país, marcó que Macri cosecha un 59,9 por ciento de rechazo, entre quienes tienen una mala imagen de él (18,2 por ciento) o una muy mala imagen (41,7 por ciento).
En octubre, el jefe de Estado había concentrado un 58,6 por ciento de rechazo, un índice que bajó al 54,6 por ciento en el mes posterior. Sin embargo, el año cierra con una noticia negativa para el líder de Cambiemos.
Como contrapartida obvia, baja la imagen positiva del mandatario. En noviembre había vuelto a sobrepasar el 40 por ciento, algo que no lograba desde junio de este año, pero en diciembre se desplomó al 36,9 por ciento.
De todos modos, no es el peor índice de imagen positiva que obtiene Macri. En octubre, sólo el 33,7 por ciento tenía una opinión favorable del Presidente.
Por distrito
La encuesta de Gustavo Córdoba también midió la imagen del mandatario por distrito. La Ciudad de Buenos Aires sigue siendo la jurisdicción que lo ve con mejores ojos. La encuesta señala que tiene allí, desde donde surgió como político, una imagen negativa del 55,8 por ciento y una positiva del 41,8. Podría concluirse que no es demasiado alentador ese índice, pero peor aún es el de provincia de Buenos Aires, donde el jefe de Cambiemos se lleva un 64,2 por ciento de imagen negativa, mientras que la positiva está apenas en el 33,7.
En el interior hay una situación intermedia: el 57,5 por ciento rechaza al Presidente, mientras que el 38,5 por ciento tiene de él una imagen favorable.
Esos índices no deberían invitar a Macri a la esperanza de conseguir la reelección, un desafío que afrontará el año que está por comenzar. Sin embargo, también hay que dar un pantallazo sobre la situación en que se encuentran sus rivales.
Su antagonista principal es Cristina Fernández, la dirigente peronista de mayor peso político y electoral. La expresidenta también tiene un alto índice de rechazo: el 54,3 por ciento tiene de ella una imagen negativa (el 42,3 muy mala y el 12 por ciento mala).
En la otra vereda, el 43,8 por ciento de la población tiene una imagen buena (17,6 por ciento) o muy buena (26,2 por ciento).
Al igual que la de Macri, la imagen negativa de Cristina también va en alza. En sólo un mes, el índice de rechazo creció casi dos puntos y pasó del 52,5 por ciento al 54,3 que se registró durante diciembre.
A la par, decayó su imagen positiva, que pasó del 46,9 por ciento que había acusado en noviembre al 43,8 por ciento que surgió en diciembre.
Así como la Ciudad de Buenos Aires era el distrito donde Macri tenía menos índice de rechazo, allí Cristina obtiene un guarismo abrumador. El 73,6 por ciento tiene de ella una imagen negativa, mientras que solamente el 23 por ciento la considera positivamente.
El gran fuerte de Cristina es el talón de Aquiles de Macri: provincia de Buenos Aires. Ese es el único distrito en el que la expresidenta tiene más índice positivo que negativo.
El 54,4 por ciento de los bonaerenses tiene una imagen positiva de Cristina Fernández, mientras que el rechazo se ubica en el 44,1 por ciento.
El interior vuelve a ser un revés para la exmandataria: el 59,2 por ciento de la población no la ve con buenos ojos, mientras que 39 de cada 100 tiene de ella una opinión favorable.
Otros dos referentes del peronismo, que están armando la denominada tercera opción a través del PJ Federal, son Sergio Massa y Juan Manuel Urtubey.
Sergio Massa concentra un alto índice de rechazo. El 64,1 por ciento de la población tiene del exintendente de Tigre una imagen negativa (el 37,3 mala y el 26,8 muy mala), mientras que solamente el 25,2 por ciento lo destaca.
El gobernador de Salta, Urtubey, tiene una relación entre negatividad y positividad casi equilibrado. El 38,3 por ciento tiene de él una buena imagen mientras que el 36,5 por ciento lo rechaza.
Si bien los índices de imagen no tienen relación directa posteriormente en el caudal de votos, es un indicador que permite obtener una foto sobre la consideración que los votantes tienen de los posibles candidatos que competirán en 2019 por la Presidencia.
Comentá esta nota
En octubre, el jefe de Estado había concentrado un 58,6 por ciento de rechazo, un índice que bajó al 54,6 por ciento en el mes posterior. Sin embargo, el año cierra con una noticia negativa para el líder de Cambiemos.
Como contrapartida obvia, baja la imagen positiva del mandatario. En noviembre había vuelto a sobrepasar el 40 por ciento, algo que no lograba desde junio de este año, pero en diciembre se desplomó al 36,9 por ciento.
De todos modos, no es el peor índice de imagen positiva que obtiene Macri. En octubre, sólo el 33,7 por ciento tenía una opinión favorable del Presidente.
Por distrito
La encuesta de Gustavo Córdoba también midió la imagen del mandatario por distrito. La Ciudad de Buenos Aires sigue siendo la jurisdicción que lo ve con mejores ojos. La encuesta señala que tiene allí, desde donde surgió como político, una imagen negativa del 55,8 por ciento y una positiva del 41,8. Podría concluirse que no es demasiado alentador ese índice, pero peor aún es el de provincia de Buenos Aires, donde el jefe de Cambiemos se lleva un 64,2 por ciento de imagen negativa, mientras que la positiva está apenas en el 33,7.
En el interior hay una situación intermedia: el 57,5 por ciento rechaza al Presidente, mientras que el 38,5 por ciento tiene de él una imagen favorable.
Esos índices no deberían invitar a Macri a la esperanza de conseguir la reelección, un desafío que afrontará el año que está por comenzar. Sin embargo, también hay que dar un pantallazo sobre la situación en que se encuentran sus rivales.
Su antagonista principal es Cristina Fernández, la dirigente peronista de mayor peso político y electoral. La expresidenta también tiene un alto índice de rechazo: el 54,3 por ciento tiene de ella una imagen negativa (el 42,3 muy mala y el 12 por ciento mala).
En la otra vereda, el 43,8 por ciento de la población tiene una imagen buena (17,6 por ciento) o muy buena (26,2 por ciento).
Al igual que la de Macri, la imagen negativa de Cristina también va en alza. En sólo un mes, el índice de rechazo creció casi dos puntos y pasó del 52,5 por ciento al 54,3 que se registró durante diciembre.
A la par, decayó su imagen positiva, que pasó del 46,9 por ciento que había acusado en noviembre al 43,8 por ciento que surgió en diciembre.
Así como la Ciudad de Buenos Aires era el distrito donde Macri tenía menos índice de rechazo, allí Cristina obtiene un guarismo abrumador. El 73,6 por ciento tiene de ella una imagen negativa, mientras que solamente el 23 por ciento la considera positivamente.
El gran fuerte de Cristina es el talón de Aquiles de Macri: provincia de Buenos Aires. Ese es el único distrito en el que la expresidenta tiene más índice positivo que negativo.
El 54,4 por ciento de los bonaerenses tiene una imagen positiva de Cristina Fernández, mientras que el rechazo se ubica en el 44,1 por ciento.
El interior vuelve a ser un revés para la exmandataria: el 59,2 por ciento de la población no la ve con buenos ojos, mientras que 39 de cada 100 tiene de ella una opinión favorable.
Otros dos referentes del peronismo, que están armando la denominada tercera opción a través del PJ Federal, son Sergio Massa y Juan Manuel Urtubey.
Sergio Massa concentra un alto índice de rechazo. El 64,1 por ciento de la población tiene del exintendente de Tigre una imagen negativa (el 37,3 mala y el 26,8 muy mala), mientras que solamente el 25,2 por ciento lo destaca.
El gobernador de Salta, Urtubey, tiene una relación entre negatividad y positividad casi equilibrado. El 38,3 por ciento tiene de él una buena imagen mientras que el 36,5 por ciento lo rechaza.
Si bien los índices de imagen no tienen relación directa posteriormente en el caudal de votos, es un indicador que permite obtener una foto sobre la consideración que los votantes tienen de los posibles candidatos que competirán en 2019 por la Presidencia.

