En el marco de un férreo operativo de seguridad que restringió ayer los accesos al centro de la Capital Federal, la izquierda se adueñó del papel protagónico de una marcha crítica al G20 que si bien fue relevante, no alcanzó la magnitud de otras movilizaciones de la oposición.
Los movimientos sociales fueron actores de reparto, mientras que el kirchnerismo más duro brilló por su ausencia, según pudo constatar un cronista de NA.
Esta vez no se registraron escenas violentas con fuerzas de choque policiales dispersando a manifestantes, ni corridas o pedradas, pero la rigurosidad del operativo policial terminó con un saldo de ocho detenidos producto de incidentes menores. (Ver aparte)
Al llegar a la Plaza del Congreso, las más de 70 agrupaciones que integran la multisectorial llamada "Confluencia Fuera G20-FMI" leyeron un comunicado que despotricó contra el Gobierno y el Fondo Monetario Internacional.
El documento fue leído por la integrante de Madres de Plaza de Mayo Nora Cortiñas, quien estuvo rodeada por Alejandro Bodart (MST), Ignacio Levy (La Poderosa), Claudio Lozano (Unidad Popular), Juan Marino (Partido Piquetero) y Manuela Castañeira (Nuevo Mas), entre otros dirigentes.
Los partidos enrolados en el Frente de Izquierda se corrieron de esa foto y no firmaron el documento por considerar que los cuestionamientos debían extenderse también a los gobernadores del PJ.
Durante el transcurso de la semana, referentes de la multisectorial habían mantenido reuniones con autoridades del Ministerio de Seguridad para negociar el recorrido y la modalidad de la protesta.
A cambio del permiso para poder marchar por Avenida de Mayo, el Gobierno había exigido que los manifestantes marcharan con sus rostros descubiertos para no infundir sospechas sobre eventuales desmanes.
“Body painting” y máscaras
El MST no siguió al pie de la letra este compromiso y muchos de sus militantes desfilaron por las calles del centro porteño con la tradicional máscara "antisistema" de "Guy Fawkes" que popularizó la película "V de Venganza".
Además, el partido de Alejandro Bodart y Vilma Ripoll fue el que más color le puso a la protesta con una singular performance de "body painting" por parte de militantes mujeres con sus cuerpos pintados con las banderas de los países del G20.
También se movilizaron el Nuevo Mas, el PTS, el Partido Obrero y Convergencia Socialista; la CTA Autónoma, Libres del Sur, Unidad Popular, Barrios de Pie, la CTEP, Corriente Clasista Combativa y el Frente Popular Darío Santillán.
Hubieron gremios afines al kirchnerismo de la CTA de los Trabajadores, con el diputado de Unidad Ciudadana Hugo Yasky y el docente de Suteba Roberto Baradel a la cabeza, y también las agrupaciones del Frente Patria Grande que lidera Juan Grabois, pero el núcleo duro K (La Cámpora, Nuevo Encuentro y Kolina) no se dejó ver durante la jornada.
Militarización
Consultado por NA, Lozano analizó que "se ha aprovechado el G20 para fortalecer el aparato represivo y militarizar nuestra democracia. El segundo elemento es que pretenden convertir el G20 en una suerte de plataforma de respaldo a sus políticas de ajuste para profundizar un rumbo que lo único que ha traído es el derrumbe de la actividad económica, la caída brutal de los ingresos, el aumento del desempleo y la pobreza. Del otro lado, un G20 absolutamente deslegitimado que no ha servido en los últimos diez años para resolver ningún problema, al contrario, los ha agravado".
"Venimos acá a repudiar a los líderes del mundo que son los responsables de las guerras, del hambre, de la pobreza de millones. Son los culpables también del pacto con el FMI que lo único que va a traer es más ajuste. Es decir, mas destrucción de la salud y la educación publica, de los salarios, más tarifazos, a costa de pagarle lo que quieren a los especuladores", fustigó.
Agencia NA
Comentá esta nota
Esta vez no se registraron escenas violentas con fuerzas de choque policiales dispersando a manifestantes, ni corridas o pedradas, pero la rigurosidad del operativo policial terminó con un saldo de ocho detenidos producto de incidentes menores. (Ver aparte)
Al llegar a la Plaza del Congreso, las más de 70 agrupaciones que integran la multisectorial llamada "Confluencia Fuera G20-FMI" leyeron un comunicado que despotricó contra el Gobierno y el Fondo Monetario Internacional.
El documento fue leído por la integrante de Madres de Plaza de Mayo Nora Cortiñas, quien estuvo rodeada por Alejandro Bodart (MST), Ignacio Levy (La Poderosa), Claudio Lozano (Unidad Popular), Juan Marino (Partido Piquetero) y Manuela Castañeira (Nuevo Mas), entre otros dirigentes.
Los partidos enrolados en el Frente de Izquierda se corrieron de esa foto y no firmaron el documento por considerar que los cuestionamientos debían extenderse también a los gobernadores del PJ.
Durante el transcurso de la semana, referentes de la multisectorial habían mantenido reuniones con autoridades del Ministerio de Seguridad para negociar el recorrido y la modalidad de la protesta.
A cambio del permiso para poder marchar por Avenida de Mayo, el Gobierno había exigido que los manifestantes marcharan con sus rostros descubiertos para no infundir sospechas sobre eventuales desmanes.
“Body painting” y máscaras
El MST no siguió al pie de la letra este compromiso y muchos de sus militantes desfilaron por las calles del centro porteño con la tradicional máscara "antisistema" de "Guy Fawkes" que popularizó la película "V de Venganza".
Además, el partido de Alejandro Bodart y Vilma Ripoll fue el que más color le puso a la protesta con una singular performance de "body painting" por parte de militantes mujeres con sus cuerpos pintados con las banderas de los países del G20.
También se movilizaron el Nuevo Mas, el PTS, el Partido Obrero y Convergencia Socialista; la CTA Autónoma, Libres del Sur, Unidad Popular, Barrios de Pie, la CTEP, Corriente Clasista Combativa y el Frente Popular Darío Santillán.
Hubieron gremios afines al kirchnerismo de la CTA de los Trabajadores, con el diputado de Unidad Ciudadana Hugo Yasky y el docente de Suteba Roberto Baradel a la cabeza, y también las agrupaciones del Frente Patria Grande que lidera Juan Grabois, pero el núcleo duro K (La Cámpora, Nuevo Encuentro y Kolina) no se dejó ver durante la jornada.
Militarización
Consultado por NA, Lozano analizó que "se ha aprovechado el G20 para fortalecer el aparato represivo y militarizar nuestra democracia. El segundo elemento es que pretenden convertir el G20 en una suerte de plataforma de respaldo a sus políticas de ajuste para profundizar un rumbo que lo único que ha traído es el derrumbe de la actividad económica, la caída brutal de los ingresos, el aumento del desempleo y la pobreza. Del otro lado, un G20 absolutamente deslegitimado que no ha servido en los últimos diez años para resolver ningún problema, al contrario, los ha agravado".
"Venimos acá a repudiar a los líderes del mundo que son los responsables de las guerras, del hambre, de la pobreza de millones. Son los culpables también del pacto con el FMI que lo único que va a traer es más ajuste. Es decir, mas destrucción de la salud y la educación publica, de los salarios, más tarifazos, a costa de pagarle lo que quieren a los especuladores", fustigó.
Agencia NA

