Para la oposición, con su ida, Gill “defrauda la voluntad popular”
Vamos por Villa María se abstuvo al momento de votar la licencia. Desde el oficialismo aseguraron que el intendente estará “pendiente” de la ciudad y “monitoreando” las acciones que se emprendan
Cinco horas después de lo previsto, concejales bajaron al recinto legislativo para la última sesión del año en la que aprobaron la licencia del intendente Martín Gill.
El pedido tuvo el voto del oficialismo solamente porque la oposición, amparada en el Reglamento Interno del Concejo, se abstuvo.
Antes, y por más de dos horas, se escucharon opiniones de ediles de uno y otro bloque que argumentaron defendiendo o cuestionando la definición de Gill.
Por el lado del oficialismo, la primera encargada de fundamentar fue la titular de la bancada, Verónica Vivó, quien aseguró que la decisión del jefe comunal “fue muy pensada, evaluada y consultada” ante la “responsabilidad de tener que acompañar al Presidente en estos seis meses en emergencia económica, social y política para establecer todos los recursos disponibles para poder reactivar Argentina”.
Destacó lo “estratégico” del lugar que ocupará Gill para definir un plan de obra pública que llegue “a todos los rincones del país”.
En ese sentido, defendió la decisión de Gill y el compromiso que asumió de estar “pendiente” de Villa María, monitoreando las acciones que se emprendan y “garantizando la continuidad de este equipo de trabajo que es muy grande y que transforma la ciudad desde hace mucho tiempo”.
Y calificó al salto que da el intendente como una “oportunidad para Villa María, la región y la provincia” y también una “oportunidad para el gobernador de tener un dirigente en este espacio tan estratégico”. Indicó que los que se quedan redoblarán el esfuerzo y el trabajo.
“Nunca imaginé tratar este tema a quince días de iniciado el mandato”, admitió a su turno el concejal de la oposición, Luis Caronni. Y señaló que para poder ocupar otro cargo lo que correspondería es que Gill renuncie “con las consecuencias que esto trae”.
También habló de que con su ida el intendente “defrauda la voluntad popular” y a la ciudad.
Indicó que Gill rompió “el contrato moral con Villa María que lo votó para que la conduzca, no para que se vaya al Ministerio de Obras Públicas, tiene que estar presente acá”.
“A Gill la gente lo votó para ser intendente de Villa María y si me pongo a comparar en el ámbito de la democracia es más importante un cargo electivo que ir a un Ministerio, donde se lo pone con el dedo y con el mismo dedo lo sacan”, apuntó.
También advirtió, cuando volvió a tomar la palabra, que “no vaya a ser” que cuando termine la licencia pida otra “por otros 180 días”. Y confirmó el aval a De Falco como interino y anticipó que no cambiarán su voto “ni en enero, ni en febrero ni en marzo”.
Durante el debate también se escuchó a Julio Oyola y a Pablo Rosso por el lado del oficialismo, Carlos Primo, Karina Bruno y Juan Romeo Benzo por la oposición, a la largo de un debate que incluso mezcló diferencias vinculadas con el gobierno nacional actual y el que dejó el Sillón de Rivadavia el 10 de diciembre.
Mariana Corradini. Redacción Puntal
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El pedido tuvo el voto del oficialismo solamente porque la oposición, amparada en el Reglamento Interno del Concejo, se abstuvo.
Antes, y por más de dos horas, se escucharon opiniones de ediles de uno y otro bloque que argumentaron defendiendo o cuestionando la definición de Gill.
Por el lado del oficialismo, la primera encargada de fundamentar fue la titular de la bancada, Verónica Vivó, quien aseguró que la decisión del jefe comunal “fue muy pensada, evaluada y consultada” ante la “responsabilidad de tener que acompañar al Presidente en estos seis meses en emergencia económica, social y política para establecer todos los recursos disponibles para poder reactivar Argentina”.
Destacó lo “estratégico” del lugar que ocupará Gill para definir un plan de obra pública que llegue “a todos los rincones del país”.
En ese sentido, defendió la decisión de Gill y el compromiso que asumió de estar “pendiente” de Villa María, monitoreando las acciones que se emprendan y “garantizando la continuidad de este equipo de trabajo que es muy grande y que transforma la ciudad desde hace mucho tiempo”.
Y calificó al salto que da el intendente como una “oportunidad para Villa María, la región y la provincia” y también una “oportunidad para el gobernador de tener un dirigente en este espacio tan estratégico”. Indicó que los que se quedan redoblarán el esfuerzo y el trabajo.
“Nunca imaginé tratar este tema a quince días de iniciado el mandato”, admitió a su turno el concejal de la oposición, Luis Caronni. Y señaló que para poder ocupar otro cargo lo que correspondería es que Gill renuncie “con las consecuencias que esto trae”.
También habló de que con su ida el intendente “defrauda la voluntad popular” y a la ciudad.
Indicó que Gill rompió “el contrato moral con Villa María que lo votó para que la conduzca, no para que se vaya al Ministerio de Obras Públicas, tiene que estar presente acá”.
“A Gill la gente lo votó para ser intendente de Villa María y si me pongo a comparar en el ámbito de la democracia es más importante un cargo electivo que ir a un Ministerio, donde se lo pone con el dedo y con el mismo dedo lo sacan”, apuntó.
También advirtió, cuando volvió a tomar la palabra, que “no vaya a ser” que cuando termine la licencia pida otra “por otros 180 días”. Y confirmó el aval a De Falco como interino y anticipó que no cambiarán su voto “ni en enero, ni en febrero ni en marzo”.
Durante el debate también se escuchó a Julio Oyola y a Pablo Rosso por el lado del oficialismo, Carlos Primo, Karina Bruno y Juan Romeo Benzo por la oposición, a la largo de un debate que incluso mezcló diferencias vinculadas con el gobierno nacional actual y el que dejó el Sillón de Rivadavia el 10 de diciembre.
Mariana Corradini. Redacción Puntal