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Dictan la prisión preventiva para los imputados por el asesinato de Martínez

La Fiscalía de Instrucción de Segundo Turno dispuso ayer la encarcelación de Joaquín Munarriz y Eliezer Tomás Canova por el crimen cometido en mayo. Los jóvenes continuarán en la cárcel hasta el momento del juicio

La Fiscalía de Instrucción de Segundo Turno, a cargo de Juliana Companys, dictó en las últimas horas la prisión preventiva para los dos imputados por el crimen de Miguel Alexander Martínez, joven de 22 años hallado semienterrado en un campo ubicado en la zona rural de Arroyo Algodón hace aproximadamente cincuenta días.

La Justicia dispuso ayer que Joaquín Munarriz y Eliezer Tomas Cánova permenezcan encerrados en el Establecimiento Penitenciario de la localidad de Bouwer hasta ser juzgados por un tribunal.

Cabe señalar que la finalidad de la prisión preventiva es garantizar que el acusado no altere el normal desarrollo del procedimiento penal.

La fiscal Companys detalló ante PUNTAL VILLA MARÍA que durante los casi dos meses que pasaron desde el brutal hecho se continuaron sumando pruebas a la causa. Asimismo, la magistrada informó que a fines de junio los acusados por el asesinato fueron citados a declarar. En la audiencia, tanto Cánova como Munarriz -siguiendo las recomendaciones de sus abogados- optaron por abstenerse, haciendo uso de su derecho a guardar silencio.

El hecho

En su momento, Companys había señalado que el material probatorio recolectado por la fiscalía era “lo suficientemente contundente” para ordenar la inmediata detención de los sujetos, quienes permanecen acusados como supuestos autores de homicidio agravado por alevosía.

Vale destacar que el cuerpo de Martínez fue hallado semienterrado el viernes 29 de mayo -aproximadamente a las 21.30 horas- en una zona de maizales (propiedad de la familia de uno de los acusados).

La víctima fatal llevaba desaparecida varios días, motivo por el cual fue centro de intensos rastrillajes que llevó a cabo personal de la Dirección de Investigación Operativa (DIO), del Ministerio Público Fiscal (MPF), del Departamento de Unidades de Alto Riesgo (DUAR) y de los Bomberos Voluntarios de Villa María.

La geolocalización de los teléfonos celulares investigados fue en su momento la clave para llegar al maizal de Arroyo Algodon. Todo parecía indicar que allí encontrarían el cuerpo. Y evidentemente, allí estaba. Semienterrado.

Según la fiscal de turno, la autopsia arrojó que Martínez había recibido múltiples lesiones, tanto por elementos cortantes como por golpes.