El economista José Simonella señaló que la inflación está espiralizada y que no se tranquilizará en los próximos meses.
En una entrevista con Puntal, destacó que la nueva gestión de Sergio Massa ha calmado la interna oficialista, pero señaló que aún faltan definiciones importantes sobre el curso de la economía.
- ¿Qué de bueno y qué de malo ha hecho Sergio Massa en el Ministerio de Economía hasta ahora?
- De bueno logró tranquilizar un poco la interna feroz que había en la coalición gobernante y eso le permitió darle un poco más de tranquilidad a los agentes económicos en general y a la política en particular. Por otro lado, nombró a un viceministro, un secretario de Economía (Gabriel Rubinstein), que es un técnico reconocido en el mercado, reconocido en el medio como una persona prudente, que tiene claras intenciones, por lo menos así lo ha demostrado a lo largo de los años en sus comentarios, de controlar el déficit fiscal, de que no se desboque y no se financie con emisión. Esto ha permitido, desde este lunes, que los mercados reaccionen bien, que el riesgo país caiga un poquito, que el tipo de cambio se tranquilice y que los activos de riesgo como son las acciones y demás mejoren su cotización. No obstante, los agentes económicos quieren ver qué está pasando, cómo sigue esto y cómo se implementan las medidas.
-¿Por qué la inflación sigue en niveles tan altos, como si hubiera habido una devaluación que en el tipo de cambio oficial no se produjo?
- No, pero hubo una gigantesca emisión durante el año pasado. Y por otro lado, se perdieron las anclas que usaba el Gobierno durante el 2020 y 2021, que eran el tipo de cambio y las tarifas. Al tener que actualizar tarifas y, fundamentalmente, hacer una quita de subsidios, más la tremenda emisión que hay, sumado a una incertidumbre muy fuerte sobre el rumbo que iba a tomar la economía, el impacto se siente en la inflación. Cada vez que aumenta la incertidumbre en la economía, tiene repercusión sobre el tipo de cambio y el tipo de cambio tiene repercusión sobre los precios. Y si a esto le sumamos que la escasez de reservas líquidas hace que muchos importadores, como no consiguen el dólar al valor oficial para importar, deban hacer una parte de sus importaciones con dólares libres. Eso tiene todo un impacto de precios. Pero, sobre todo, una expectativa muy mala respecto a la inflación pega muy fuerte, una emisión muy alta el año pasado pega muy fuerte y la imposibilidad de conseguir todos los dólares que se necesitan para importar insumos y para el proceso productivo hace que los precios se encarezcan. Hoy estamos con una economía con una inflación espiralizada y con pocas expectativas de que se tranquilice de manera relevante en los próximos meses.
- Massa ha dicho públicamente, y se lo ha planteado incluso a los dirigentes del campo, que no va a haber una devaluación brusca porque tendría alto impacto social. ¿Tiene herramientas el Gobierno para sostener ese criterio en los hechos?
- Bueno, él aspira a que el sector exportador liquide. Me imagino que esa aspiración la tiene porque algunos contactos previos debe haber hecho con los sectores exportadores. Tiene expectativas de que el sector bancario internacional financie con un Repro y consiga dólares para recuperar reservas. Y, además, tiene la expectativa de que algunos sectores dinámicos de la economía, como pueden ser la minería o el sector petrolero, generen ingresos de divisas para proyectos de inversión. Si te fijás con quién se va a reunir Massa en su viaje a Estados Unidos, son esos sectores con los que se va a juntar. El problema de eso es que va a mejorar el stock de divisas, pero no el flujo. Para el flujo él necesita generar un nivel de exportaciones lo suficientemente robustas como para soportar un nivel de importaciones creciente como consecuencia de una actividad que se recuperó. En Argentina, más del 85 por ciento de lo que se importa son insumos y partes; entonces cuando la economía se reactiva crece esa demanda. Por otro lado, algo que él sabe, que ha dicho y que está tratando de combatir es que cuando tenés una brecha tan alta entre el dólar oficial y los dólares libres hay un incentivo a sobrefacturar importaciones y subfacturar exportaciones. Él, en sus anuncios, dijo que hay 720 empresas con 13 mil operaciones que son de sub o sobrefacturación y que les iba a dar tiempo para que volvieran a hacer sus declaraciones juradas de la manera adecuada. Me parece que está tratando de cerrar las consecuencias de la brecha, aunque no es fácil hacerlo. Lo mejor sería eliminar la brecha, pero hoy no está en condiciones de hacerlo y comparto que un salto devaluatorio hoy sería muy pernicioso desde el punto de vista social porque rápidamente se trasladaría a inflación.
- También necesita reconstituir reservas, pero que después esas reservas no se terminen yendo rápidamente.
- Bueno, pero para eso en la economía hay dos palabras: confianza y credibilidad. Si Massa logra recomponer confianza y credibilidad, los dólares no se le van a ir; es más, probablemente si lograra generar confiabilidad y confianza algunos dólares podrían volver. Recordemos que los argentinos tienen 200 mil millones de dólares bajo el colchón. Y no te hablo de dólares fugados afuera, sino en billetes en cajas de seguridad, bajo el colchón, enterrados en un tarrito... Con muy poca confianza que lograra generar el Gobierno eso debería comenzar a volcarse a la actividad, pero lamentablemente la coalición gobernante, lejos de haber generado confianza, generó una gran preocupación.

