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Macri condenó “la represión desplegada” por Nicolás Maduro

Opinó que la situación en la que viven los habitantes de Venezuela "es dramática" y ratificó su apoyo a la Asamblea Nacional y al presidente encargado Juan Guaidó

El presidente Mauricio Macri condenó "la represión desplegada" por su par de Venezuela, Nicolás Maduro, quien durante este fin de semana impidió el ingreso de ayuda humanitaria a su país.

El jefe de Estado argentino opinó que la situación en la que viven los habitantes de la nación caribeña "es dramática" y ratificó su apoyo a la Asamblea Nacional.

"Quiero condenar la represión desplegada por Maduro y sus acciones para impedir que el pueblo venezolano reciba la ayuda humanitaria", escribió el mandatario en su cuenta de Twitter.

Macri publicó este mensaje luego de los disturbios que se generaron en la frontera entre Colombia y Venezuela, cuando los militares chavistas se enfrentaron con civiles que intentaron pasar camiones con comida y remedios.

Durante los incidentes murieron al menos cinco personas, otras 131 resultaron heridas y más de 50 fueron detenidas, además de que dos de los vehículos que contenían la ayuda internacional fueron incendiados, de acuerdo con lo que precisaron los medios locales.

"Una vez más renuevo el apoyo de Argentina al presidente encargado Juan Guaidó y a los esfuerzos de la Asamblea Nacional para lograr que lleguen los alimentos y las medicinas tan necesarios para aliviar el sufrimiento que Maduro ha impuesto sobre su propio pueblo", agregó Macri en la red social.

Anteriormente, la Cancillería emitió un comunicado en el que también repudió la represión del gobierno chavista, que se replicó además en la frontera con Brasil.

"El Gobierno argentino condena enérgicamente el accionar del régimen de Maduro que impidió hoy el ingreso de ayuda humanitaria proveniente de países vecinos, destinada a paliar la dramática situación en que se encuentran millones de venezolanos en este momento", señaló la cartera dirigida por Jorge Faurie.

Por su parte, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, consideró que "Venezuela es un espejo de lo que hubiera pasado en la Argentina con el kirchnerismo".

"Son regímenes cerrados, blindados, a los que no les importa lo que pase con tal de mantenerse en el poder", consideró durante una entrevista en Radio Mitre.

Para la funcionaria, "se ve difícil la salida porque este poder no quiere irse", pero confió en que "hay formas" para lograrlo porque "ya se han visto" casos de países que pudieron superar situaciones similares.

Seguían los enfrentamientos en la frontera entre Venezuela y Brasil 

Militares brasileños montaron ayer un cordón en Paracaima cerca de la frontera con Venezuela, después de que manifestantes venezolanos apedrearan desde la zona de tránsito a soldados de su país, que replicaron con gases lacrimógenos.

Una veintena de jóvenes con los rostros cubiertos tiraron piedras y otros objetos desde la zona situada entre las dos aduanas contra la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), que desde el jueves pasado bloquea el acceso al país por orden del presidente Nicolás Maduro.

La GNB avanzó más de lo habitual hacia el límite fronterizo y se alineó con sus escudos a unos cincuenta metros del punto fronterizo, lanzando gases lacrimógenos contra los manifestantes.

El cordón fue reforzado con tres vehículos antimotines, comprobó la AFP.

Algunos encapuchados volvieron a quemar objetos en el interior de un puesto militar venezolano, luego de disturbios similares el sábado.

Después de que terminaran los choques, unos 500 simpatizantes de Maduro llegaron a la zona limítrofe e izaron la bandera de Venezuela que en la víspera habían arriado los manifestantes del lado brasileño.

Maduro decretó el cierre indefinido de esta frontera buscando impedir el ingreso de cargamentos de alimentos y medicinas, que la oposición a su gobierno pretendía llevar a territorio venezolano el sábado.

Dos camiones con 8 toneladas de suministros donados por Brasilia y Washington permanecen estacionados en instalaciones militares de la Operación Acogida, destinada a migrantes venezolanos.

No cerraron la frontera

El coronel brasileño Georges Feres Kanaan aclaró que el cordón de interposición no significa que Brasil haya cerrado a su vez el paso fronterizo.

"Estamos observando para que nadie se lastime, esto es un enfrentamiento entre civiles y militares venezolanos", dijo a la AFP el responsable, agregando que no habrá un refuerzo militar, sino que efectivos que ya están destacados en la frontera garantizarán la integridad de las personas.

Varias ambulancias ingresaron desde el sábado en Brasil trayendo al menos 18 venezolanos heridos de bala en enfrentamientos en Santa Elena de Uairén, a unos 20 kilómetros de Pacaraima.

El gobernador del estado brasileño de Roraima, donde se sitúa Pacaraima, declaró ayer estado de calamidad sanitaria para liberar más recursos para la atención médica.

Tres sargentos venezolanos de la GNB que estaban destacados en el puesto de control fronterizo desertaron y llegaron a Pacaraima para pedir refugio.

Dos de ellos cruzaron la frontera durante los incidentes del sábado y se sumaron así al centenar de militares y policías venezolanos que huyeron hacia Colombia. El tercer sargento llegó ayer a Paracaima.

"Estábamos aquí en el puesto de control de la Operación Acogida y dos militares de la Guardia Nacional venezolana se presentaron pidiendo refugio", contó el coronel Kanaan.

Los sargentos fueron alojados en instalaciones de la Operación Acogida de Pacaraima e iniciarán el procedimiento para solicitar "refugio o residencia temporal, vacunación y regularización de la permanencia aquí", agregó.

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