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Paul McCartney: el rey absoluto de la canción pop cumple 80 años

El talento musical de Los Beatles, celebra mañana ocho décadas de inigualable trayectoria

Paul McCartney, el talento musical dentro de Los Beatles, responsable del más extenso catálogo de la música popular contemporánea -gran parte de él en sociedad con John Lennon- y dueño de una asombrosa capacidad interpretativa gracias a sus dotes naturales para dominar diversos instrumentos, cumple mañana 80 años, dos días después de cerrar su gira "Got Back" por Estados Unidos.

Es que lejos de descansar en el mito que supone el hecho de ser un pilar fundamental sobre la que se erige la música popular moderna, esta leyenda británica sigue sumando páginas asombrosas en cada nueva producción y girando por todo el mundo, en shows en donde obviamente también es principal guarda y difusor del maravilloso e inagotable legado beatle.

"Yesterday", "Penny Lane", "Hey Jude", "Michelle", "Let It Be", "Lady Madonna", "Eleanor Rigby", "Paperback Writer" conforman apenas una ínfima proporción de los innumerables clásicos que creó en su etapa con Los Beatles; en tanto que "Maybe I´m Amazed", "Live and Let Die", "Band on the Run", "Jet", "My Love", "Coming Up" y "Pipes of Peace", entre otros, se fueron sumando en los años posteriores, para constituir un abrumador repertorio.

Pero no se trata solo de un puñado de composiciones que fueron sucesos en ventas y acapararon los primeros puestos en los rankings, sino que han reformulado todos los conceptos de la música popular contemporánea y marcaron un nuevo rumbo cultural. Los enormes cambios experimentados en la década del ´60 están estrechamente asociados a Los Beatles y sus canciones fueron motores y, a la vez, banda sonora de ellos.

Acaso Paul no haya pensado precisamente en cambiar el mundo cuando se volcó a la música, como sí probablemente se le puede haber cruzado por la mente a su camarada John; pero lo que sí tuvo en claro fue que quería ser un compositor profesional. Su natural talento para la música, su capacidad receptiva y su entrega al trabajo iban a ser sus armas.

Paul McCartney Live - Let It Be - Good Evening New York City Tour (HD)

Palabras de músicos argentinos

"Además de ser un compositor genial, tiene la característica de utilizar las influencias que existían de los grandes compositores antiguos y llevarlo a la música pop. Entonces crea una música fácil de entender, de reconocer para el oído común, pero a su vez con una gran calidad compositiva. Tiene esa antena para detectar lo que la gente puede entender", analizó a pedido de Télam el violonchelista, compositor y arreglador Patricio Villarejo.

"Sus temas parecen muy simples pero cuando los estudiás y descubrís las vueltitas que les da, que muchas veces son intuitivas, te das cuenta qué estatura tiene como compositor. Y funcionan increíblemente. `Here, There and Everywhere´, por ejemplo, podría ser una composición de Mozart", añadió el artista que fue parte de la orquesta de Osvaldo Pugliese e hizo los arreglos de cuerdas para el show de Charly García en el Colón, entre otras cosas.

En este punto, Villarejo recordó que, debido a que su padre era un músico aficionado, Paul creció en medio de standards de jazz, la música de la postguerra que incluía operetas y canciones alemanas; pero que también tenía inquietudes que lo llevaron a indagar en la música clásica.

Por su parte Lucrecia López Sanz, una de las fundadoras de Nube 9, banda que desde hace más de 20 años interpreta la obra de Los Beatles y de sus cuatro integrantes como solistas, destacó que "siempre es un desafío" abordar las creaciones de McCartney.

"Es un tipo que siempre hace unos arreglos muy delicados y no se repite. Si hay dos estrofas seguidas que aparentemente son iguales en estructuras, él siempre las va a tocar diferentes, o va a tocar una nota distinta en el bajo, o va a hacer un fraseo distinto con la voz, o le va a cambiar algo. Es todo el tiempo arreglos, detalles, y eso es lo que lo hace tan maravilloso", expresó. "Siempre encontramos esas delicias musicales -acotó-, como que hace alguna inversión en el bajo, o cosas así. Hay que estar muy atentos a los arreglos".

En tanto, consultado por esta agencia, Emilio del Guercio, histórica figura del rock argentino, se refirió a Paul como "un referente insoslayable de la música del siglo XX y XXI" y mostró su deslumbramiento al intentar caracterizarlo como compositor.

"Cierra perfectamente las canciones y, sin embargo, en algunas partes produce deslizamientos armónicos a estructuras que parecieran que van en un sentido con lo que la oreja tiene acostumbramiento, de acuerdo a ciertas estructuras de la armonía, sobre todo a nivel occidental. En algún momento de la canción genera una bisagra, un cambio, y eso está en casi todas sus canciones", señaló.

Pero además de su gran aporte compositivo, Paul también propuso un replanteo en el rol del bajo en las bandas de rock a partir de la creación de líneas melódicas paralelas a la tonada principal.

"Me he referenciado mucho en el criterio con el que trabajaba sus líneas de bajo. Siempre me gustó ese concepto de generar líneas melódicas en el bajo por debajo de la línea principal, sin molestar a la melodía central, pero haciendo un nexo armónico, melódico y rítmico de primerísimo orden, que para mí fue formativo", reconoció el ex Almendra y Aquelarre.

"Él era guitarrista. Lennon estaba con la rítmica, George hacía los punteos y Paul se pasó al bajo, pero todos los conocimientos que traía de la guitarra los volcó ahí", puntualizó, por su lado, López Sanz.

Para Villarejo, "Paul es un melodista, y el hecho de cantar y poner tanto énfasis en la voz hicieron que el bajo adquiriera otra característica": "Dejó de tocar las notas fundamentales nada más y se puso a hacer melodías. Eso es herencia de la música clásica y él lo metió en el pop", remarcó.

Más allá de todo lo que pueda decirse, lo cierto es que desde un primer momento Paul no dejó las cosas libradas solamente a su talento natural y ha aplicado siempre una buena dosis de obsesivo trabajo que, hasta el día de hoy, mantiene.

También es realidad que el eterno beatle es de esa clase de seres que vive permanentemente conectado a la música, al punto que si no está tocando algún instrumento, seguramente está tarareando alguna canción, según coinciden sus biógrafos. Por eso, no es extraño que al final de cada gira o de cada producción ya esté pensando en el siguiente paso.

"Verlo a esta altura de la vida en el escenario y con esa energía es un ejemplo de vida, más allá de lo que es como artista. Todos sabemos que cuando viene acá y hace pruebas de sonido está cinco horas tocando, lo cual habla de su amor y entusiasmo por lo que hace. Esa es una lección de vida que trasciende todo concepto ideológico", celebró Del Guercio.

Y completó: "Me alegra que cumpla 80 y ojalá cumpla muchos más porque el ejemplo que muestra al estar en el escenario, rompe un poco con ese mito de que la música es solamente patrimonio de un segmento de tu vida, de la adolescencia. No es así para nada. Por suerte, no lo es".

La fascinante obra después de Los Beatles

La historia reconocerá eternamente a Paul McCartney como un beatle. Es lógico y normal que así sea. Junto con John Lennon, George Harrison y Ringo Starr modificó el curso de la música a través de discos y canciones memorables.

Ese fenómeno se llevó todo por delante. Una onda expansiva que los persiguió en sus intentos solistas. Luego de la separación, cada uno inició su camino, bien distintos entre sí, algo que ya habían adelantado en “The Beatles", más conocido como el "Álbum Blanco", un trabajo que aglutinó más esfuerzos individuales que grupales.

A Paul McCartney le costó volver a empezar. Creyó que después de Los Beatles ya no había nada, pero más pronto que tarde, auxiliado por Linda McCartney, dejó de lado el alcohol y la depresión para alejarse de la tormenta.

Un recorrido por su carrera post Beatles implica un viaje extenso, entretenido y fabuloso. Son más de 50 años en donde lo ecléctico y prolífico se erigen como características sobresalientes. Por eso, encasillar a Paul resultaría un tanto injusto.

A lo largo de sus días en solitario, McCartney pasó de un género a otro, sin escalas. Desde el rock hasta el pop, pasando por el glam rock, synth pop y la new wave. También incursionó con la música electrónica, concreta, ambient, house y el mashup. Ahondó su gusto por la música clásica. Y cuando sintió ganas, regresó a su adorado rock and roll.

Su voz pasó por todos los matices, sus líneas de bajo resultaron inventivas, adoptó el rol de baterista eficaz cada vez que lo necesitó y dio vida a algunos memorables solos de guitarra como "Maybe I'm Amazed".

Adoptó alter egos, al estilo "Sgt. Pepper", para liberarse artísticamente. Twin Freaks, Thrillington y The Fireman fueron algunos de esos escudos para cuidar el producto McCartney y experimentar sin rendir cuentas a nadie.

Muchos de sus trabajos recibieron un reconocimiento tardío. Su debut con "McCartney" soportó malas reseñas y el paso del tiempo lo convirtió en uno de los precursores lo-fi. Lo mismo sucedió con "Ram", pionero indie pop, o con "McCartney II", un álbum ochentoso que mezcló el synth pop y lo electrónico para placer de los DJs británicos de principios de los 2000.

McCartney supo reinventarse a medida que pasaron los años. Le tocó lidiar con el mito de Lennon y necesitó mucho tiempo para equiparar a su excompañero y amigo. Hoy disfruta de la condición de leyenda, pero no se duerme en los laureles.

En cada década, McCartney ofreció un plus. En los '70 convirtió a Wings una de las súper bandas del rock, con el clímax de la gira "Wings Over the World" que mereció la portada de la mítica Time bajo el título: "McCartney vuelve".

Más allá de un comienzo auspicioso en la década del '80, le costó encontrar su lugar, pero la cerró con altura gracias a la sociedad con Elvis Costello.

En los '90 exhibió su costado más inquieto. Publicó sus tradicionales discos de rock, pero también fue un pionero del "MTV Unplugged", se animó con el "Liverpool Oratorio", su primera obra clásica, con Youth fundó el dúo electrónico The Fireman y cerró el milenio a puro rock and roll con "Run Devil Run", una suerte de terapia para digerir el fallecimiento de Linda, un año antes.

Hope Of Deliverance - Paul McCartney - 1993 [HQ]

A partir de los 2000 concibió discos de notable factura siendo "Chaos and Creation in the Backyard", con producción de Nigel Godrich, su pico creativo.

Y si bien "Band on the Run" resulta su mejor álbum, por calidad y términos comerciales, su enorme talento permitió que otros se animaran a pelear esa condición.

Su lado solista también se destaca por las colaboraciones. McCartney supo leer de manera inteligente el contexto musical. Sus alianzas con nuevos productores como Mark Ronson, Paul Epworth y Greg Kurstin o grandes artistas como Stevie Wonder, Michael Jackson, Kanye West y Rihanna no sólo actualizaron su modo de hacer música, de paso le abrieron las puertas a nuevas generaciones.

Otra cualidad del McCartney solista es la vigencia. Sus últimos dos trabajos, "Egypt Station" y "McCartney III" llegaron al número uno del ranking estadounidense y británico, respectivamente.

McCartney forjó una carrera interesante después de Los Beatles, que vale la pena ser examinada. Una obra que sumó más adeptos en el último tiempo. Acaso el proyecto Gorillaz de Damon Albarn le deba algo al Paul electrónico de 1980, mientras Harry Styles continúa fascinado por sus discos en la etapa con Wings.

En ese sentido, Paul dejó otro legado con canciones que sobrevivieron a las perfectas.