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Advierten que el país podría registrar 30 mil casos diarios en unas tres semanas

Especialistas afirman que se deben implementar medidas ahora para evitar restricciones más duras como cierres totales después, con un desastre sanitario sin control. Bares, boliches y presencialidad escolar, en la mira

“Los casos están aumentando casi en todo el país y no hay dudas de que van a seguir aumentando. Lo que sucedió en países vecinos nos debería alertar”, afirma Rodrigo Quiroga, bioinformático de la Universidad Nacional de Córdoba e investigador del Conicet.

En diálogo con este matutino, uno de los referentes en datos de coronavirus a nivel nacional, agrega que “si todo se mantiene igual, uno esperaría tener entre 20 y 30 mil casos diarios en unas tres semanas aproximadamente. Alrededor de 20 mil los días de fin de semana y unos 30 mil los martes, miércoles y jueves”.

“No hay ningún motivo para pensar que ese aumento se va a frenar si no hacemos algo para frenarlo”, Quiroga.

Ya con la segunda ola entre nosotros, Quiroga sostiene que “no hay ningún motivo para pensar que ese aumento se va a frenar si no hacemos algo para frenarlo”.

Con los 16.056 contagios del miércoles pasado y con un registro que se viene consolidando arriba de los diez mil, los especialistas creen que hay que tomar algún tipo de medidas ahora aunque éstas, obviamente, impliquen un costo político, económico y social para los gobernantes.

El médico cirujano y magister en Salud Pública Oscar Atienza sugiere “tratar de sacar la mayor cantidad de gente circulando de la calle sin afectar la actividad privada, intentando demorar lo que más se pueda el cierre que, indefectiblemente, va a llegar. Cuando sigan aumentando los casos y se acaben las camas de terapia intensiva, el cierre va a llegar. Lo que hay que hacer es demorarlo para cuidar la actividad privada”.

A la hora de analizar medidas concretas para esta etapa de la pandemia en el país, Atienza propone un mayor control de fronteras, que bares y restaurantes cumplan los protocolos al pie de la letra, toque de queda de 1 a 6 horas para evitar fiestas clandestinas y, además, el cierre de la presencialidad.

“Cuando sigan aumentando los casos y se acaben las camas de terapia intensiva, el cierre va a llegar”, Atienza.

Consultado por Puntal sobre esta última cuestión, el doctor asegura que “es lo que está generando la cantidad de casos que tenemos”.

Por su parte, Quiroga aclara que “no es tomar o no medidas. Es tomar medidas antes o después del desastre. No hay dudas de que la elección debería ser tomar medidas antes para intentar evitar o minimizar ese impacto sanitario y que no sean necesarias medidas tan duras como cuarentenas, toques de queda o suspender presencialidad”. “Lo que planteamos son medidas puntuales, como restricciones nocturnas, que bares, restaurantes y boliches funcionen exclusivamente al aire libre. Y otra medida importante es limitar el tamaño máximo de las reuniones sociales, reducirlas a diez personas sería un paso enorme. Se ha demostrado que es de las medidas más efectivas para disminuir los contagios. Si eso no bastara, habría que pensar en un cierre total pero no como el año pasado sino con una duración determinada”, expresa el investigador.

En cuanto a la inmunización, Atienza explica que, a medida que aumente la cantidad de vacunados, va a bajar el nivel de personas que requieran terapia intensiva porque los casos van a ser más leves. Sin embargo, proyecta que “la tasa de contagios recién va a bajar cuando empecemos a superar el 60% de los vacunados, es decir, los 25 millones”.

Mientras, Quiroga alerta que “vamos a tener problemas si no hacemos algo para evitar la misma situación de países vecinos”.

“En Chile y Brasil no se tomaron medidas hasta que empezaron a salir noticias de personas que se morían en sus casas o en pasillos de hospitales porque no había más camas”, finaliza.