Villa María | medidas | restricciones | gimnasios

Gimnasios y peluquerías solicitan trabajar con horario reducido

Así lo aseguran desde los sectores afectados por las restricciones en la provincia de Córdoba. En ambos rubros las medidas se aplican desde ayer y ante el cese de actividades reclaman la habilitación de algunas horas al día

El coronavirus llegó para cambiar el paisaje de las ciudades y trastocar casi todas las costumbres, entre ellas ir al gimnasio o a la peluquería como actividad relativamente habitual para muchos.

Tras las nuevas medidas provinciales de restricciones horarias y de circulación, estos establecimientos permanecerán cerrados hasta el 18 de junio inclusive donde no tendrán permitido abrir sus puertas.

Cabe aclarar que durante el año pasado estos sectores también tuvieron que acatar las medidas del confinamiento y permanecieron cerrados por algún tiempo, desde las cámaras de cada sector trabajan en protocolos de bioseguridad para las reaperturas.

En esta línea, desde ambos rubros se manifestaron en contra de las medidas que se aplican desde ayer en todo el territorio provincial.

Ernesto Morello, propietario de Frecuencia C, ubicado sobre bulevar España, dialogó con PUNTAL VILLA MARÍA y mostró su inconformismo con las medidas aplicadas, “entendemos que la pandemia está complicada y en una situación epidemiológica delicada, pero nosotros entendemos que el esfuerzo lo tenemos que hacer todos juntos, no solamente un sector”, sostuvo Morello.

A su tiempo, Morello remarcó que desde el sector genera impotencia observar que no hubo planificación durante el año 2020 en este punto referido a lo deportivo, “desde el ámbito del deporte no se planifica nada en el último año y medio de pandemia, nada hacia adelante, por eso creo que nuestro rubro está pagando las consecuencias”, dijo.

En el mimo sentido, Hugo Salas, referente del centro de peluqueros de la ciudad de Villa María, argumentó que sin duda estas restricciones afectan a los trabajadores de peluquería ya que un alto porcentaje no posee otra entrada de dinero para solventar sus gastos más que la atención que se da en el local.

“Estamos muy preocupados con este tema ya que son quince días, se suman nueve de las restricciones anteriores más las del año pasado, no podemos aguantar más, pero entendemos por lo que atraviesa la ciudad respecto a la pandemia y los contagios” expresó Salas, quien prestó testimonio a este medio.

Protocolos

El propietario de Frecuencia C analizó las medidas en relación a los contagios de Covid-19 y opinó:“Eso es lo que más duele, la desinformación”, expresó, “Hay muchos estudios e investigaciones que demuestran que los gimnasios no son lugares de contagio, es más, hay pacientes que salen del Covid y los médicos los envían a realizar actividad física”, remarcó.

El entrenador físico apuntó a los beneficios de realizar actividad física para mantenerse saludable, “creo que somos parte de la solución para intentar que el mundo tenga más salud y que aquellas personas que se contagiaron puedan hacer una mejor recuperación de la enfermedad”, explicó.

Al mismo tiempo recalcó que las medidas sanitarias se respetan y el porcentaje de contagios es muy bajo a nulo en los gimnasios de Villa María.

Por su parte, el referente de los peluqueros dijo que si bien el contacto que mantienen con los clientes es muy estrecho, se trabaja siguiendo los protocolos sanitarios y no se han manifestado contagios en ese ámbito.

“No hay muchos antecedentes de que la gente se haya contagiado por nuestra actividad”, señaló.

Restricciones

En el mismo tono, Morello dijo que durante el año pasado, entre aperturas y cierres, estuvieron parados alrededor de 8 meses, “lo complicado de todo esto es que no sabemos hacia dónde vamos y nos cuesta mirar hacia adelante, comienzan aparecer las mismas preguntas que el año pasado, en lo económico y más que todo en lo emocional”, dijo el propietario del gimnasio.

Ernesto Morello comentó que varios colegas atraviesan un desgaste emocional ya que observan que la ciudad está en marcha y en su caso no pueden trabajar.

En la misma línea, Salas expresó que hay una preocupación masiva por las medidas tomadas, “se nos acumulan deudas, necesitamos trabajar y la situación es crítica para nosotros”, afirmó.

Además destacó que con la imposibilidad de trabajar se genera la atención en la clandestinidad, “no es lo mismo que abrir las puertas de tu salón porque se trabaja mucho menos todavía”, expresó.

Acercamiento con las autoridades

El referente de los gimnasios locales manifestó que mantuvieron reuniones con el Municipio y se encuentran a la espera de reuniones con el intendente Pablo Roso.

“Queremos ir más allá de un subsidio porque eso no nos está sirviendo, queremos planificar y buscar soluciones verdaderas a esta problemática”.

A su tiempo remarcó que el objetivo es buscar soluciones para lo que viene, “hay diferentes opiniones, pero creo que el camino más sano dentro de todo lo que está pasando es el diálogo e intentar buscar soluciones verdaderas para lo que viene”, puntualizó.

El entrenador deportivo expresó que considera de gran importancia que todos hagan el esfuerzo para que las actividades vuelvan a realizarse de manera normal.

“El año pasado hubo de todo, donde muchos tuvieron que cerrar sus puertas y hasta el día de hoy algunos no se pudieron levantar”, explicó.

Al mismo tiempo remarcó que muchos emprendimientos ligados al deporte surgieron pero por la inconsistencia de las aperturas se cancelaron.

“Entendemos que nadie pensó que esto iba a pasar pero es nuestro trabajo y lo que más reclamamos es la planificación organizada, si se hubiesen hecho actividades en el verano para poder estar adentro en el invierno hoy sería distinto”, aseveró Morello.

Salas señaló que mantuvieron algunos contactos con el Municipio ante las restricciones,“respetamos el DNU nacional y las decisiones provinciales porque entendemos la pandemia, pero no hay mucho más por hacer”, dijo.

Y agregó:“Pedimos que el Municipio nos deje trabajar un par de horas, poder atender a nuestros clientes, lo que sea”.

También remarcó que muchos peluqueros debieron cerrar las puertas de sus locales, “peluqueros de mucha trayectoria tuvieron que trabajar en su casa”.