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En pocos meses, dólares del trigo aliviarán el mercado cambiario

Lo aseguró el analista Pablo Adreani, quien destacó que los problemas que exhiben otros países productores impactan positivamente en el precio. Se proyecta un volumen cercano a 21 millones de toneladas

A las habituales variables que impactan en los precios de los granos, como stock, condiciones de campaña en los distintos países productores y proyecciones de rendimientos, en estos últimos meses se sumó además el conflicto entre China y Estados Unidos. Si bien es cierto que la mayoría de los productores enfoca la campaña a partir de las condiciones agronómicas y financieras, conocer datos sobre los posibles movimientos del mercado para manejarse con opciones de futuros no es un tema menor. Por ese motivo la palabra de los analistas de mercado es seguida de cerca por los actores del sector ya que brindan información para tratar de mejorar los resultados económicos. 

Pablo Adreani, reconocido consultor y analista, aportó su mirada sobre la evolución productiva y de mercados. Ante este medio sostuvo que  Argentina podría alcanzar un volumen de producción total de 140 millones de toneladas cuando finalice la campaña 2018/19, hecho que permitiría recomponer, por un lado, el bolsillo de los hombres de campo luego de la gran sequía del último año, y por otro, potenciar el ingreso de divisas, con consecuencias positivas en el inestable mercado cambiario. 

Según precisó, en los próximos meses la campaña del trigo ya comenzará a modificar el escenario, con una cosecha que distintas entidades proyectan en torno a las 21 millones de toneladas y además, con un contexto de buenos precios. Sobre el conflicto internacional que golpeó fuertemente al precio de la soja, afirmó que lo peor ya pasó, por lo tanto hacia adelante tenderá a normalizarse.

“Yo diría que estamos en un punto de inflexión, bisagra. Si llegamos a tener clima normal, no digo excelente sino que simplemente no tengamos las inundaciones que vivimos en los últimos tres años ni la sequía de 2018, vamos a 140 millones de toneladas de piso. Eso implica un ingreso de divisas de 15.000 millones de dólares por encima de la campaña anterior, que achicará fuertemente el déficit comercial”, comenzó diciendo Adreani. 

Según el analista el tonelaje previsto impactará fuerte en la actividad económica en el interior del país, generando una importante recuperación en distintos sectores por el efecto derrame de la actividad agropecuaria, particularmente en el consumo de gasoil, fletes, insumos y servicios relacionados con el sector.

“Así como ocurrió en las últimas tres crisis de Argentina, el sector nuevamente será un factor de recuperación”, sentenció. 

Sobre la situación del mercado internacional de la soja, atravesado por el conflicto entre los dos gigantes globales desde que China respondió a la política norteamericana de protección de mercados con la imposición de un 25 por ciento de aranceles a la soja procedente de ese país, Adreani sostuvo que “el impacto negativo ya pasó”.

“La soja cayó 80 dólares la tonelada en Chicago; pero no hay que mirar solamente ahí, sino el FOB (corto de la mercadería puesta en el barco) Golfo frente al FOB Argentina y Brasil. En este sentido, tanto el FOB Argentina como el de Brasil está por encima de Chicago, por eso la soja acá no bajó tanto, lo que hubiera sido terrible. Y si en ese escenario lo negativo ya pasó, lo que queda será positivo. China tiene que importar igual 15 ó 20 millones de toneladas de Estados Unidos. Y en el norte van a resarcir a sus productores de soja en 3000 millones de dólares, con lo cual la medida China no debería tener impacto en el mercado como lo tuvo los meses anteriores”. 

Trigo

“Para el trigo los planetas se alinearon. Cae la producción de trigo en Kansas, pero también en Rusia y Ucrania, que es el primer exportador mundial; además el cereal corre la misma suerte en Australia, Alemania y Francia. Y en ese contexto sube en Argentina. Estamos en una situación inmejorable, con más de 20 millones de hectáreas de producción y un ingreso de divisas que sorprenderá, porque a partir de octubre y noviembre van a entrarán entre 4500 y 5000 millones de dólares”, sostuvo el analista.

Las divisas que llegarán con el cultivo tendrán su correlato en el mercado cambiario.

“Sin dudas que para la época del trigo cuando los dólares empiecen a entrar se convertirán en un oxígeno muy importante para que el gobierno recupere reservas y tenga más poder de fuego. Obviamente que al haber mayor oferta de dólares tenderá a aquietarse el mercado”.

Frente a esas perspectivas, la producción de trigo y el resto de los cultivos que proyectan una buena performance frente a la campaña anterior permitirá “inyectar al bolsillo del productor 15 mil millones de dólares más. Esto ayuda a recomponer la situación financiera de los productores que perdieron 15 millones de toneladas de soja y 10 de maíz. Fue una situación histórica por lo negativa. Justamente esta mayor producción representará más ingresos y actividad económica para el interior”.

Asimismo Adreani dio algunas recomendaciones para actuar en el mercado en las actuales condiciones y mirando hacia la próxima campaña.

“En trigo viejo disponible hay que vender todo y liquidarlo porque entra en baja en dos meses. El cereal nuevo, a enero con 220 o 225 dólares la tonelada, deberían cubrir un 20 por ciento. Diría que los productores no especulen porque nadie se fundió por ganar poco. La soja nueva puede ser alcista a partir de la demanda de China en Chicago, pero igualmente recomiendo vender un 15 o 20 por ciento. La soja disponible ya está liquidada, hay que pensar en vender soja a enero a USD 295, cubriendo el tipo de cambio en el Rofex (mercado de futuro y opciones), lo que da una soja de $9600”. 

Sobre el maíz, sostuvo que el disponible “está muerto ya que sale más caro el futuro. Frente a esta tendencia al maíz disponible hay que venderlo como nuevo. El horizonte es de firmeza, pero no obstante hay que cubrir un 15 o 20 por ciento. Tenemos que tener en cuenta que estamos con niveles de precios de los más altos de la década, uno o dos escalones por encima y faltan meses para que empiece la cosecha; si no tomo una posición de cobertura corro el riesgo que aparezca un cisne negro y el mercado caiga”, cerró. 



Pablo Correa.  Redacción Puntal Villa María

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