El dólar y la mala cosecha impiden reactivación del sector inmobiliario
Así lo entendió el especialista Ariel Vietto, quien reconoció que la corrida cambiaria y el clima como condicionante en la agricultura terminaron “planchando el mercado. Es un período de transición también para los desarrollistas”
“Todavía no podemos hacer un parámetro. Sin dudas que los inmuebles en dos semanas no acompañan al dólar, esa es la realidad. Con el tiempo se va a ir ajustando, pero así mismo a quien haya tenido una lista en dólar le será muy difícil mantener ese aumento ya que en 15 días subió un 25%”, sostuvo el corredor inmobiliario Ariel Vietto ante la consulta de PUNTAL VILLA MARÍA.
El especialista entendió que el mercado inmobiliario en general, y el local en particular, se encuentra “muy planchado”, y que llevará un tiempo la reactivación.
Con la corrida cambiara producida semanas atrás, consideró que “es muy difícil que los inmuebles aumenten un 25% por el solo hecho del incremento del dólar. En lo que es la construcción, es más difícil aún porque el mercado es más complejo, los costos van siguiendo ciertos índices y si bien el dólar afecta los emprendimientos, la afectación es gradual y en porcentaje. No todo aumenta ya. En unos meses las propiedades van a aumetar porque los costos se acrecentan, sube el hierro, el aluminio, el cemento, y así”.
Y graficó con un ejemplo al decir que “no es que un departamento que valía 100, ahora cuesta 125. El mercado está muy planchado; costaba vender a precio pesificado con dólar de 20 ó 21 pesos, imaginate lo que es con un dólar a 26”.
Vietto recalcó que el mercado se había empezado a reactivar, pero hubo dos aspectos que jugaron en contra: el movimiento del dólar y la cosecha. “Para el que tiene dólar el mejor negocio sería comprar inmuebles, pero todo crea especulaciones y cuando el dólar aumenta y llega a 25, el que los tiene quiere que llegue a 30”, sostuvo.
Y amplió que “la cosecha nefasta que tuvimos también impactó. Fue una cosecha muy mala de soja lo cual a nuestra zona puntualmente nos afecta. Otros años había inundaciones en otras zonas y acá no, y para nosotros fue muy beneficioso. Por ahí el sector agropecuario, que es el que se vuelca a la inversión al ladrillo, este año se va a ver muy poco porque realmente fue una cosecha mala”.
Expectativas
“Las expectativas son que con un dólar bueno, a un sector agropecuario, industrial o exportador, les sirve también por lo que con el tiempo se va a repuntar”, indicó Vietto abordado sobre cómo avisora los próximos meses.
Igualmente, entendió que en la actualidad el sector vive “un período de transición en el que se planchan los mercados. Incluso a los desarrolladores nos cuesta un costo importante de pérdida porque no se vende a los precios que tenés que vender, y necesitas seguir haciéndolo porque se autofinancia con la venta. Es todo un proceso, que con el tiempo se va a adecuar con la economía. Estamos en un impase. Las propiedades no siguen al dólar directamente”.
Desarrollistas
En la ciudad existen varios emprendimientos de desarrollos inmobiliarios, ya sea con complejos de departamentos o edificios en altura. Según Vietto, el fenómeno que se advierte en la venta de propiedad también se replica en las inversiones inmobiliarias.
“Cuando un desarrollista tiene un proyecto lo que puede hacer es frenarlo un poco, nunca se para porque no hay opciones, salvo que seas propietario y estés haciendo unos departamentos y lo frenás y vez cuando lo seguís. Pero cuando estás en el mercado desarrollador, no lo podés hacer”, precisó, para luego aclarar que “a lo mejor para venderlo no lo vas a poder lograr al precio que tenía en dólares un mes atrás. Si lo tenías en 50 mil dólares, hoy lo tendrás en 45. Lo vas acomodando en función de los costos de construcción, y costará varios meses alcanzar ese precio. Igualmente la rueda sigue”.
Consultado sobre la demanda de viviendas, insistió en que “el que mueve esa aguja es el crédito hipotecario. Todo lo que es crédito mueve las casas de familia; y el departamento sigue siendo la alternativa de inversión. El departamento es más apuntado a ese sector. Quien tiene un crédito apunta a casa. Incluso creo que el 90% de los créditos en la ciudad están destinados a casas de familia”.
Certificados de seguridad eléctrica: la tarea de mediar entre propietario e inquilino
Desde la aprobación en la provincia de la Ley de Seguridad Eléctrica, cada vez que un usuario solicita el servicio de energía para la vivienda que se apresta a alquiler, debe presentar un certificado que avale que la propiedad cuenta con un sistema apto y seguro para que Epec conecte el medidor.
Ese certificado es extendido por personal idóneo, que cobra por la realización del informe. El inconveniente surge en muchos casos -algunos de los cuales fueron expuestos por usuarios a esta redacción- sobre quién se debe hacer cargo de dicho costo, ya que la normativa vigente no aclara si corre por cuenta del propietario, o bien del inquilino.
Vietto explicó que una vez creada la normativa, “diferentes profesionales lo pueden firmar -al informe- y tienen sus honorarios (electricistas por un lado, arquitectos, maestro mayor de obra, o ingenieros). En ningún lado dice quién lo paga. Primero va a recaer sobre el propietario, pero si tiene muchos inmuebles lo más seguro es que lo descargue a los inquilinos, y será una cuestión contractual”.
Consideró además que si el inmueble está vacío y el propietario tiene que pedir luz “lo va a pagar él, pero si lo tiene para la renta lo más seguro es que el propietario se lo descargue al inquilino como un costo más. Pero eso es de común acuerdo”.
Insistió que en “no hay nada que diga quién lo tiene que pagar. Lo ideal es lograr un punto de acuerdo. Nosotros tratamos de que pague la mitad cada uno, pero es un tema. Si hay que adecuar la unidad a la reglamentación, eso sí va a cargo del propietario”.
Daniel Brusa. Redacción Puntal Villa María
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El especialista entendió que el mercado inmobiliario en general, y el local en particular, se encuentra “muy planchado”, y que llevará un tiempo la reactivación.
Con la corrida cambiara producida semanas atrás, consideró que “es muy difícil que los inmuebles aumenten un 25% por el solo hecho del incremento del dólar. En lo que es la construcción, es más difícil aún porque el mercado es más complejo, los costos van siguiendo ciertos índices y si bien el dólar afecta los emprendimientos, la afectación es gradual y en porcentaje. No todo aumenta ya. En unos meses las propiedades van a aumetar porque los costos se acrecentan, sube el hierro, el aluminio, el cemento, y así”.
Y graficó con un ejemplo al decir que “no es que un departamento que valía 100, ahora cuesta 125. El mercado está muy planchado; costaba vender a precio pesificado con dólar de 20 ó 21 pesos, imaginate lo que es con un dólar a 26”.
Vietto recalcó que el mercado se había empezado a reactivar, pero hubo dos aspectos que jugaron en contra: el movimiento del dólar y la cosecha. “Para el que tiene dólar el mejor negocio sería comprar inmuebles, pero todo crea especulaciones y cuando el dólar aumenta y llega a 25, el que los tiene quiere que llegue a 30”, sostuvo.
Y amplió que “la cosecha nefasta que tuvimos también impactó. Fue una cosecha muy mala de soja lo cual a nuestra zona puntualmente nos afecta. Otros años había inundaciones en otras zonas y acá no, y para nosotros fue muy beneficioso. Por ahí el sector agropecuario, que es el que se vuelca a la inversión al ladrillo, este año se va a ver muy poco porque realmente fue una cosecha mala”.
Expectativas
“Las expectativas son que con un dólar bueno, a un sector agropecuario, industrial o exportador, les sirve también por lo que con el tiempo se va a repuntar”, indicó Vietto abordado sobre cómo avisora los próximos meses.
Igualmente, entendió que en la actualidad el sector vive “un período de transición en el que se planchan los mercados. Incluso a los desarrolladores nos cuesta un costo importante de pérdida porque no se vende a los precios que tenés que vender, y necesitas seguir haciéndolo porque se autofinancia con la venta. Es todo un proceso, que con el tiempo se va a adecuar con la economía. Estamos en un impase. Las propiedades no siguen al dólar directamente”.
Desarrollistas
En la ciudad existen varios emprendimientos de desarrollos inmobiliarios, ya sea con complejos de departamentos o edificios en altura. Según Vietto, el fenómeno que se advierte en la venta de propiedad también se replica en las inversiones inmobiliarias.
“Cuando un desarrollista tiene un proyecto lo que puede hacer es frenarlo un poco, nunca se para porque no hay opciones, salvo que seas propietario y estés haciendo unos departamentos y lo frenás y vez cuando lo seguís. Pero cuando estás en el mercado desarrollador, no lo podés hacer”, precisó, para luego aclarar que “a lo mejor para venderlo no lo vas a poder lograr al precio que tenía en dólares un mes atrás. Si lo tenías en 50 mil dólares, hoy lo tendrás en 45. Lo vas acomodando en función de los costos de construcción, y costará varios meses alcanzar ese precio. Igualmente la rueda sigue”.
Consultado sobre la demanda de viviendas, insistió en que “el que mueve esa aguja es el crédito hipotecario. Todo lo que es crédito mueve las casas de familia; y el departamento sigue siendo la alternativa de inversión. El departamento es más apuntado a ese sector. Quien tiene un crédito apunta a casa. Incluso creo que el 90% de los créditos en la ciudad están destinados a casas de familia”.
Certificados de seguridad eléctrica: la tarea de mediar entre propietario e inquilino
Desde la aprobación en la provincia de la Ley de Seguridad Eléctrica, cada vez que un usuario solicita el servicio de energía para la vivienda que se apresta a alquiler, debe presentar un certificado que avale que la propiedad cuenta con un sistema apto y seguro para que Epec conecte el medidor.
Ese certificado es extendido por personal idóneo, que cobra por la realización del informe. El inconveniente surge en muchos casos -algunos de los cuales fueron expuestos por usuarios a esta redacción- sobre quién se debe hacer cargo de dicho costo, ya que la normativa vigente no aclara si corre por cuenta del propietario, o bien del inquilino.
Vietto explicó que una vez creada la normativa, “diferentes profesionales lo pueden firmar -al informe- y tienen sus honorarios (electricistas por un lado, arquitectos, maestro mayor de obra, o ingenieros). En ningún lado dice quién lo paga. Primero va a recaer sobre el propietario, pero si tiene muchos inmuebles lo más seguro es que lo descargue a los inquilinos, y será una cuestión contractual”.
Consideró además que si el inmueble está vacío y el propietario tiene que pedir luz “lo va a pagar él, pero si lo tiene para la renta lo más seguro es que el propietario se lo descargue al inquilino como un costo más. Pero eso es de común acuerdo”.
Insistió que en “no hay nada que diga quién lo tiene que pagar. Lo ideal es lograr un punto de acuerdo. Nosotros tratamos de que pague la mitad cada uno, pero es un tema. Si hay que adecuar la unidad a la reglamentación, eso sí va a cargo del propietario”.
Daniel Brusa. Redacción Puntal Villa María