En una entrevista para el podcast Diary of a CEO, Michael Bublé confesó: “El diagnóstico de cáncer de mi hijo sacudió mi mundo. Me quitó la venda de los ojos. Fue un mazazo para mi realidad: nunca volveré a estar libre de preocupaciones en mi vida, y eso está bien”, replica Pablo Layus en su portal.
Y continuó: “Es un privilegio para mí existir y el dolor, el miedo y el sufrimiento que conlleva ese tipo de cosas son parte de esta vida”.
Luego, recordó el momento del diagnóstico: “Cuando sucedió, yo estaba pasando por una crisis. No creo que tuviera mis prioridades claras en ese momento…”.
Además, el cantante agregó: “Mi familia siempre fue un amor, no creo que fuera un tipo terrible, pero tenía puestas anteojeras. Mi carrera, mi ambición eran prioritarias. `¿Cómo puedo convertirme en el más malo, el más grande, el mejor?, pensaba`. Quería más ego, más poder”.
El cantante realizó una reflexión: “Es como si hasta ese momento mi vida hubiese estado detrás de una cortina, como si hubiese tenido un filtro. Y en el momento en que dijeron: ‘Esto es lo que está pasando’, la realidad me golpeó muy fuerte. El filtro desapareció, en un segundo”.
Y finalizó: “Entonces, dije: ‘Ok, esto es todo. Esto es la vida. Esto es lo importante’. En realidad, no es que lo haya pensado: no hubo tiempo para procesarlo, simplemente sucedió. Recuerdo cerrar los ojos y decirme a mí mismo: ‘si salimos de esto, viviré una vida diferente, una vida mejor’. Y lo hice, me hice esa promesa en un momento y la cumplí” concluyó.

