Epec puso en funcionamiento microrredes de generación fotovoltaica distribuidas comunitariamente y aisladas para llevar energía eléctrica a 26 familias de los parajes Las Jarillas y El Retamo, que pertenecen al departamento Pocho y se encuentran cercanos a la comuna de Chancaní. Se trata de una experiencia única en el país.
En la habilitación estuvieron presentes el director general de Energías Renovables y Comunicación del Ministerio de Servicios Públicos, Luis Molinari; el presidente de Epec, Luis Giovine; la Gerencia de Generación y la Unidad Asesora de Gestión Pública y Energía Digna de Epec y el jefe comunal de Chancaní, Ricardo Aguadé, entre otras autoridades locales.
Para las cinco viviendas que se encuentran más distantes, se instalaron equipos fotovoltaicos (con panelería solar) individuales. Mientras que las otras 21 familias fueron divididas en 6 grupos y se construyeron centros de generación con los correspondientes tendidos para llevar la energía a cada uno de los hogares. El equipamiento instalado cuenta con baterías que permiten el almacenamiento de energía para que estas familias cuenten con este servicio esencial aun en horario nocturno.
La energía producida por estas microrredes es generada por medio de un recurso renovable lo que la convierte en energía limpia, sin la utilización de combustibles fósiles con la consiguiente reducción de la emisión de gases de efecto invernadero, responsables del cambio climático y el calentamiento global.
Además, se proveyó a cada familia de una heladera de tecnología inverter, de alta eficiencia y que posibilita un consumo controlado de la electricidad.
La obra se enmarca dentro del Programa del Norte y Oeste Cordobés que Epec lleva adelante junto con el Ministerio de Desarrollo Social y que tiene como objetivo principal acompañar el crecimiento provincial y llevar soluciones concretas a más de 230 mil habitantes de los diez departamentos del norte y oeste provincial.
Esta nueva infraestructura llega para cambiar el paradigma de vida de estas familias cordobesas, ya que contar con energía eléctrica les permitirá el almacenamiento de alimentos, el acceso al agua potable, estimular la educación y mejores condiciones de trabajo a una de las zonas más postergadas de la provincia.
La inversión realizada poner en funcionamiento esta obra fue cercana a los 80 millones de pesos.

