Jorge Rafael Mir está desaparecido desde el 24 de marzo. De acuerdo a lo informado por la Departamental General San Martín, la fiscal que instruye la causa, ordenó que personal policial, este miércoles, desarrollara una serie de diligencias con el objetivo de encontrar al hombre, de 38 años.
En esta dirección, y como se informó días atrás, se realizó un relevamiento visual y físico en las inmediaciones de los barrios San Martín y Bello Horizonte. Hubo rastrillajes, se abocaron varios móviles a las tareas investigativas y hasta participó un perro. Además, se entrevistó a vecinos del sector y se revisaron cámaras de seguridad municipales y privadas. Sin embargo, no hubo resultados.
Además se contactó a autoridades migratorias para constatar que el hombre no haya salido voluntariamente del país. Y, en esta dirección, no existen registros de que haya dejado la Argentina. Pero no se descarta que pueda haberse ido por alguna vía no convencional. Es por este motivo que “se ofició a La Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol)” para que intervenga en la búsqueda.
El 23 de abril pasado, familiares y amigos de Mir se concentraron en la puerta de Tribunales locales para pedir por la aparición del hombre. En este sentido, reclamaron mayor celeridad en la búsqueda y la investigación.
Ayer, en tanto, se realizó una nueva movilización, en las inmediaciones de la Plaza Centenario.
“¿Qué busco? Seguir intensificando la búsqueda. No quiero que sea un caso perdido. No quiero que sea un caso archivado. Quiero que a Jorge se lo busque y se lo encuentre. A parte, el Estado tiene la responsabilidad de darme el paradero o por lo menos una respuesta. Así que no voy a parar hasta saber qué pasó”, expresó Gabriela López, la exmujer, en diálogo con PUNTAL VILLA MARÍA.
Seguidamente, expresó que ella descarta que el hombre haya ido por voluntad propia. Y, al respecto, recordó que Mir, “al menos una vez por día o cada dos se comunicaba con sus hijos”.
Y añadió: “Eso es lo que me hace pensar que no está bien, que anda perdido con un golpe en la cabeza como he dicho. O lo peor que pudo haber pasado es que él esté sin vida. Es un horror”.
Previo a finalizar la conversación con este matutino, insistió: “¿Qué pido? Que lo busquen, lo encuentren y lo traigan. Y si no está con vida, que lo encuentren, lo traigan y los que le hicieron eso, paguen. Pido Justicia”.
La última vez que fue visto
Fue visto por última vez el 24 de marzo a las dos y media de la tarde, en la esquina de bulevar Sarmiento y Porfirio Seppey. Vestía una remera oscura, un pantalón de jean negro, zapatillas tipo botitas blancas y negras, y una gorra del mismo color que la remera. Además, se detalló que el hombre es robusto, de tez blanca, su cabello es rubio oscuro, largo y con colita. Asimismo se describió que tiene tatuajes en sus brazos, piernas, pecho y abdomen.
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Además se contactó a autoridades migratorias para constatar que el hombre no haya salido voluntariamente del país. Y, en esta dirección, no existen registros de que haya dejado la Argentina. Pero no se descarta que pueda haberse ido por alguna vía no convencional. Es por este motivo que “se ofició a La Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol)” para que intervenga en la búsqueda.
El 23 de abril pasado, familiares y amigos de Mir se concentraron en la puerta de Tribunales locales para pedir por la aparición del hombre. En este sentido, reclamaron mayor celeridad en la búsqueda y la investigación.
Ayer, en tanto, se realizó una nueva movilización, en las inmediaciones de la Plaza Centenario.
“¿Qué busco? Seguir intensificando la búsqueda. No quiero que sea un caso perdido. No quiero que sea un caso archivado. Quiero que a Jorge se lo busque y se lo encuentre. A parte, el Estado tiene la responsabilidad de darme el paradero o por lo menos una respuesta. Así que no voy a parar hasta saber qué pasó”, expresó Gabriela López, la exmujer, en diálogo con PUNTAL VILLA MARÍA.
Seguidamente, expresó que ella descarta que el hombre haya ido por voluntad propia. Y, al respecto, recordó que Mir, “al menos una vez por día o cada dos se comunicaba con sus hijos”.
Y añadió: “Eso es lo que me hace pensar que no está bien, que anda perdido con un golpe en la cabeza como he dicho. O lo peor que pudo haber pasado es que él esté sin vida. Es un horror”.
Previo a finalizar la conversación con este matutino, insistió: “¿Qué pido? Que lo busquen, lo encuentren y lo traigan. Y si no está con vida, que lo encuentren, lo traigan y los que le hicieron eso, paguen. Pido Justicia”.
La última vez que fue visto
Fue visto por última vez el 24 de marzo a las dos y media de la tarde, en la esquina de bulevar Sarmiento y Porfirio Seppey. Vestía una remera oscura, un pantalón de jean negro, zapatillas tipo botitas blancas y negras, y una gorra del mismo color que la remera. Además, se detalló que el hombre es robusto, de tez blanca, su cabello es rubio oscuro, largo y con colita. Asimismo se describió que tiene tatuajes en sus brazos, piernas, pecho y abdomen.

