La actriz Eva de Dominici denunció ayer por televisión que a los 16 años sufrió "abuso de poder" por parte de un director de cine ya fallecido, quien le ofreció drogas y le pidió sacarle fotos "en tetas", además de acosarla bajo promesas laborales.
Le ofreció drogas cuando tenía 16 años y le pidió sacarle fotos "en tetas", además de acosarla bajo promesas laborales cuando era menor de edad. No dio el nombre del involucrado porque falleció
La actriz, de 23 años, formuló su denuncia a través de un video difundido por el programa televisivo "Intrusos", en el que no dio el nombre del director.
"Grabo esto por los recuerdos y todo lo que pasó en estos días. Este martes marcó un antes y un después, el caso de Thelma no es un hecho aislado. Cuando yo tenía 16 años, y no es noticia porque ya lo conté, un director luego de una prueba de vestuario me llevó a una clase de meditación diciendo que era para mejorar la composición de mi personaje en una película que él estaba próximo a dirigir", comenzó su relato.
"Él le había hablado a mi mamá por teléfono pidiendo permiso, diciendo que luego de eso me llevaría él mismo a mi casa. Mi madre confió y luego de salir de la clase no me llevó a mi casa, sino que me dijo que tenía que pasar un segundo por su productora a pasar algo primero y seguíamos de largo. Pero cuando llegamos estaciona y me dice que me baje que teníamos que leer un poco más el guión. Yo me acuerdo que estaba cansada y le dije que me quería ir a mi casa, pero él no era un hombre que entendía un 'No'", añadió.
"Agarra una bolsa muy chiquita en la puerta de la productora y subimos a su oficina y en vez de agarrar el guión, agarra una lapicera Bic, le saca la tinta y la tapita y aspira lo que había sacado de la bolsita. 'Es Alita de mosca -me dice-, la compramos entre cuatro, es carísima, es high level, la toma Brad Pitt, no te hace nada; es más, te saca lo mejor de vos, te da creatividad para componer, ¿querés?'. Mi respuesta automática fue que no. No sólo eso, sino que intentó convencerme varias veces, mientras él veía que mi madre me llamaba por teléfono preguntándome a qué hora llegaba y durante ese tiempo me dijo entre esas cosas que él se había acostado con todas las actrices de sus películas, me nombró una actriz modelo hermosa diciéndome que ella quería tener algo con él pero a él le parecía muy insulsa", detalló.
"Me dijo que dijo que me quería sacar una foto en tetas porque en la película él tal vez iba a querer que en un plano las muestre y quería ver el tamaño y forma, poniéndome de ejemplo a otra actriz que ya lo había hecho supuestamente, que la foto la tomaba y la veía sólo él. Yo le dije que me daba vergüenza, que no. Pero pueden creer que yo por dentro dudé en sacarme la foto porque tal vez era necesario para la película que él me había dicho y también dudé en tomar ‘alita de mosca’ porque tal vez, como él me había dicho, sacaba mi creatividad para componer un personaje. Luego me quise tomar un taxi y él no me dejó, me llevó a mi casa manejando como un desquiciado", apuntó.
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"Grabo esto por los recuerdos y todo lo que pasó en estos días. Este martes marcó un antes y un después, el caso de Thelma no es un hecho aislado. Cuando yo tenía 16 años, y no es noticia porque ya lo conté, un director luego de una prueba de vestuario me llevó a una clase de meditación diciendo que era para mejorar la composición de mi personaje en una película que él estaba próximo a dirigir", comenzó su relato.
"Él le había hablado a mi mamá por teléfono pidiendo permiso, diciendo que luego de eso me llevaría él mismo a mi casa. Mi madre confió y luego de salir de la clase no me llevó a mi casa, sino que me dijo que tenía que pasar un segundo por su productora a pasar algo primero y seguíamos de largo. Pero cuando llegamos estaciona y me dice que me baje que teníamos que leer un poco más el guión. Yo me acuerdo que estaba cansada y le dije que me quería ir a mi casa, pero él no era un hombre que entendía un 'No'", añadió.
"Agarra una bolsa muy chiquita en la puerta de la productora y subimos a su oficina y en vez de agarrar el guión, agarra una lapicera Bic, le saca la tinta y la tapita y aspira lo que había sacado de la bolsita. 'Es Alita de mosca -me dice-, la compramos entre cuatro, es carísima, es high level, la toma Brad Pitt, no te hace nada; es más, te saca lo mejor de vos, te da creatividad para componer, ¿querés?'. Mi respuesta automática fue que no. No sólo eso, sino que intentó convencerme varias veces, mientras él veía que mi madre me llamaba por teléfono preguntándome a qué hora llegaba y durante ese tiempo me dijo entre esas cosas que él se había acostado con todas las actrices de sus películas, me nombró una actriz modelo hermosa diciéndome que ella quería tener algo con él pero a él le parecía muy insulsa", detalló.
"Me dijo que dijo que me quería sacar una foto en tetas porque en la película él tal vez iba a querer que en un plano las muestre y quería ver el tamaño y forma, poniéndome de ejemplo a otra actriz que ya lo había hecho supuestamente, que la foto la tomaba y la veía sólo él. Yo le dije que me daba vergüenza, que no. Pero pueden creer que yo por dentro dudé en sacarme la foto porque tal vez era necesario para la película que él me había dicho y también dudé en tomar ‘alita de mosca’ porque tal vez, como él me había dicho, sacaba mi creatividad para componer un personaje. Luego me quise tomar un taxi y él no me dejó, me llevó a mi casa manejando como un desquiciado", apuntó.

