Una supuesta clienta del lugar, de 50 años, se presentó el miércoles a la tarde en una panificadora para realizar una compra. Antes de marchar a su hogar, habría aprovechado la distracción y el descuido del comerciante que la atendía para sustraer un teléfono celular.
Para su desgracia, el momento exacto en el que tomaba el aparato fue grabado por una de las cámaras de seguridad del local.
El joven trabajador, de 26 años, notó que su teléfono no estaba donde lo había dejado y rápidamente acudió a los registros fílmicos.
En los videos pudo ver que la mujer se llevaba el celular sin que nadie lo notara. El damnificado llamó raudamente a la Policía y puso a disposición del personal el material como prueba.
Una hora y media más tarde, la mujer era arrestada del otro lado de la ciudad, en barrio Las Playas.
Este medio pudo saber que el celular no fue recuperado. Aparentemente, la mujer lo habría descartado antes de ser detenida.

