En el resumen de los primeros seis meses del año el intendente Martín Gill informó que el Municipio tuvo 93 intervenciones por desalojo. Con el paso de los meses la cifra creció considerablemente, tanto que para el trimestre julio-octubre las intervenciones fueron 123, lo que hace un promedio de más de uno por día.
Es información oficial. Fue comunicada por el propio jefe comunal en sendos discursos de gestión ante el Concejo Deliberante. Los primeros números corresponden a lo que indicó a fines de junio, y los segundos a los que dijo durante su paso de octubre.
Y esas no son las únicas consecuencias de la crisis social, también aumentó la cantidad de bolsones alimentarios que se distribuyen, y que hasta junio eran 1.600 y ahora se incrementaron a 1.700. Contienen 19 productos.
Alta vulnerabilidad
En más de una oportunidad funcionarios municipales dieron cuenta del incremento de la demanda social a partir de la situación de crisis y recesión, lo que a su vez impacta en que para muchos sectores que se encuentran en el trabajo informal se dificulte encontrar “changas”, más con la suba que muestran en góndola los productos alimenticios de primera necesidad.
Y ese fue uno de los ejes del discurso del jefe comunal durante su paso por el Concejo Deliberante días atrás.
Precisamente, en materia de demanda social, recordó que la ciudad tiene habilitadas 53 salas de jardines maternales a las que concurren 1.300 niños atendidos por 180 profesionales, espacios en los que se dan 15.547 raciones de comida por mes.
También mencionó la distribución de 1.700 módulos alimentarios y 800 tarjetas sociales, que son las que se entregan junto a la Provincia, al igual que 3.585 módulos del programa Más Leche Más Proteína.
Y en ese marco mencionó las 123 intervenciones realizadas en el trimestre por situaciones de desalojo y las 63 intervenciones de la guardia social durante ese mismo lapso en horario nocturno, para dar contención a situaciones de “alta vulnerabilidad”.
Mariana Corradini. Redacción Puntal Villa María
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Y esas no son las únicas consecuencias de la crisis social, también aumentó la cantidad de bolsones alimentarios que se distribuyen, y que hasta junio eran 1.600 y ahora se incrementaron a 1.700. Contienen 19 productos.
Alta vulnerabilidad
En más de una oportunidad funcionarios municipales dieron cuenta del incremento de la demanda social a partir de la situación de crisis y recesión, lo que a su vez impacta en que para muchos sectores que se encuentran en el trabajo informal se dificulte encontrar “changas”, más con la suba que muestran en góndola los productos alimenticios de primera necesidad.
Y ese fue uno de los ejes del discurso del jefe comunal durante su paso por el Concejo Deliberante días atrás.
Precisamente, en materia de demanda social, recordó que la ciudad tiene habilitadas 53 salas de jardines maternales a las que concurren 1.300 niños atendidos por 180 profesionales, espacios en los que se dan 15.547 raciones de comida por mes.
También mencionó la distribución de 1.700 módulos alimentarios y 800 tarjetas sociales, que son las que se entregan junto a la Provincia, al igual que 3.585 módulos del programa Más Leche Más Proteína.
Y en ese marco mencionó las 123 intervenciones realizadas en el trimestre por situaciones de desalojo y las 63 intervenciones de la guardia social durante ese mismo lapso en horario nocturno, para dar contención a situaciones de “alta vulnerabilidad”.
Mariana Corradini. Redacción Puntal Villa María


