Antropología del monte o melodías del Estero atardecido. Añoranzas del quebrachal o vidalas del crespín abandonado. Lamentos del Miski Mayu o carnaval en Santiago de Loreto. Acaso todos estos nombres podría haber tenido el brillante recital conque ayer el grupo “Guadal” cerró el ciclo de música popular por los barrios (“copyright” del Instituto de Extensión de la UNVM) ante más de 200 personas en la Medioteca.
Sin embargo, el recital se llamó “Melodías del Monte” en honor al trabajo de investigación que el grupo llevó a cabo como tesis de licenciatura en la UNVM.
Y por eso es que “Melodías del Monte” no fue sólo un recital, sino sobre todo un fabuloso recorrido por la antropología musical de la provincia.
El grupo conformado por tres santiagueños (José Santillán en bajo y voz, Joaquín Aguilar en bandoneón y Ezequiel “Ishiku” Infante en guitarra) y dos cordobeses (el altoalegrense Gerardo “Coco” Miotti en guitarra y voz y la villamariense Fernanda Quintás en voz y percusión), arrancaron con versos y zapateos, vidalas y recitados del “Mishki Mayu” (“Río Dulce” en quechua), un homenaje al carnaval de Loreto y la música de Salamina.
Luego, José Santillán habló de la génesis de la chacarera, preguntándose si es un baile o un canto, una música o una costumbre de la tierra, si nació alguna vez o si estuvo trenzada desde siempre al audio de la tarde por el canto del crespín y la leyenda del “sacháyoj” (“señor del monte)”.
Y entonces arrancó una de las chacareras emblemáticas; “Añoranzas”: “Cuando salí de Santiago todo el camino lloré./ Lloré sin saber por qué, pero si les aseguro/ Que mi corazón es duro ... pero aquel día aflojé”. A la segunda estrofa entró el músico invitado de la tarde, la leyenda de la chacarera argentina Oscar “Peteco” Carabajal”. Esos versos fueron todos suyos, cantados por encima de la mayor ovación de la tarde.
“Los años ni la distancia, jamás pudieron lograr/ De mi memoria apartar y hacer que te eche al olvido.../ Ay mi Santiago querido, yo añoro tu quebrachal!”.
En ese momento, parejas de todas las edades salieron a bailar la última estrofa: “Despreciar la chacarera por otra danza importada/ Eso es venta mancillada a nuestra raza campera...”
Iván Wielikosielek.Redacción Puntal Villa María.
Comentá esta nota
Y por eso es que “Melodías del Monte” no fue sólo un recital, sino sobre todo un fabuloso recorrido por la antropología musical de la provincia.
El grupo conformado por tres santiagueños (José Santillán en bajo y voz, Joaquín Aguilar en bandoneón y Ezequiel “Ishiku” Infante en guitarra) y dos cordobeses (el altoalegrense Gerardo “Coco” Miotti en guitarra y voz y la villamariense Fernanda Quintás en voz y percusión), arrancaron con versos y zapateos, vidalas y recitados del “Mishki Mayu” (“Río Dulce” en quechua), un homenaje al carnaval de Loreto y la música de Salamina.
Luego, José Santillán habló de la génesis de la chacarera, preguntándose si es un baile o un canto, una música o una costumbre de la tierra, si nació alguna vez o si estuvo trenzada desde siempre al audio de la tarde por el canto del crespín y la leyenda del “sacháyoj” (“señor del monte)”.
Y entonces arrancó una de las chacareras emblemáticas; “Añoranzas”: “Cuando salí de Santiago todo el camino lloré./ Lloré sin saber por qué, pero si les aseguro/ Que mi corazón es duro ... pero aquel día aflojé”. A la segunda estrofa entró el músico invitado de la tarde, la leyenda de la chacarera argentina Oscar “Peteco” Carabajal”. Esos versos fueron todos suyos, cantados por encima de la mayor ovación de la tarde.
“Los años ni la distancia, jamás pudieron lograr/ De mi memoria apartar y hacer que te eche al olvido.../ Ay mi Santiago querido, yo añoro tu quebrachal!”.
En ese momento, parejas de todas las edades salieron a bailar la última estrofa: “Despreciar la chacarera por otra danza importada/ Eso es venta mancillada a nuestra raza campera...”
Iván Wielikosielek.Redacción Puntal Villa María.


