Río Cuarto |

Narcolavado: “Hablan de banda y no podrían poner ni un kiosco juntos”

José Eduardo Caballero sostiene que la megacausa de drogas está direccionada por el poder político. Recalcó que no se secuestró ninguna sustancia y afirma que ninguno de los acusados tiene capacidad organizativa

La reciente detención de Cristian Ortiz fue para la Justicia riocuartenses la caída de un pez gordo dentro de la organización montada para lavar activos provenientes del narcotráfico.

Sin embargo, para José Eduardo Caballero -el abogado cordobés que lleva adelante la defensa de Ortiz- su cliente no es ningún “capo mafia”  y la banda de narcolavado en realidad no es ninguna banda. 

“Esto es así porque ni Ortiz ni ninguno de  los otros imputados tiene la capacidad de armar nada, juntos no podrían poner ni un kiosco, ni un supermercado”, graficó el letrado cordobés, en diálogo con Puntal.

La charla se concretó minutos después de que Caballero abandonara la fiscalía cordobesa, donde se está investigando a Ortiz en la causa paralela por “cohecho” que se abrió cuando el hombre, que estuvo durante meses prófugo, fue detenido el jueves 28 de noviembre pasado.

Ese día, de acuerdo a la información que dieron las autoridades, Ortiz ofreció una fuerte suma de dinero -se habló de 150 mil pesos- para que los policías que lo tenían demorado lo dejaran en libertad.

-¿De dónde podría sacar esa suma Ortiz para intentar coimear a la Policía?

-No, mire, para ser claro es imposible que él haya ofrecido esa suma. Acabo de salir de la fiscalía que se está ocupando de esa investigación, se habla de 150 mil pesos y a él le secuestran 90 mil pesos. Si lo vamos a imputar de cohecho digamos lo que verdadermente se le secuestró. Pero él no ofreció ningún dinero, lo niega terminantemente y eso es muy fácil de determinar porque lo detuvieron a las 10 de la mañana y recién a las once de la noche supieron que se trataba de Ortiz. Además,  no se le secuestró ningún arma de fuego ni arma blanca que pudiera usar en contra de alguien, sólo un celular y los 90 mil pesos.

Se especulaba con que Ortiz pudiera ser citado a declarar ayer en el Juzgado Federal de Río Cuarto, pero su abogado dijo que lo más probable es que lo haga el próximo lunes.

Entretanto, en la sede del Juzgado están uniendo cabos entre la causa madre por Narcolavado y Yerba mala, la causa que lleva la Justicia de Bell Ville, donde se detectó un importante cargamento de drogas.

Se especula con que las escuchas de Bell Ville pueden incluir las voces de Ortiz y de Mariano Rivarola, otro de los detenidos a quien se le atribuye un rol decisivo en la organización delictiva.

Caballero lo descarta de plano. “Ni Mariano Rivarola ni Ortiz tienen ninguna relación con la causa de Bell Ville”, dijo.

-Se cree que podría haber correspondencia entre las voces grabadas en ambas investigaciones.

-Claro, pero lo que no hay que olvidarse es que la mayoría de las investigaciones con que cuenta el tribunal las realizó Aduana. Se hicieron controles de entradas y salidas de personas y quedó claro que jamás se les secuestró droga ni dinero en esas entradas y salidas del país. En mi opinión, nada de lo que hizo Aduana tiene que ver con el fondo de la cuestión. Para la causa no aportó ninguna prueba que fuera idónea a los efectos de poder seguir con una investigación que tenga un objetivo claro y concreto. En una palabra, para mí todas estas actuaciones son inoficiosas. No se secuestra droga, no se secuestra dinero. Simplemente, demuestra que Ortiz salió hacia Bolivia y estuvo pocas horas, pero eso le puede pasar a cualquier persona.  Mucho más en Argentina, donde tenemos un signo monetario que tiene poco valor: la gente no sale del país necesariamente a comprar o a vender drogas.

El letrado tuvo fuertes críticas hacia la pesquisa. Sostuvo que para determinar narcotráfico debe secuestrarse simultáneamente dinero y droga, cosa que aquí no sucedió. 

Caballero descartó que alguna de las personas imputadas en la causa sea integrante de una organización narco y vaticinó que, en caso de que la investigación llegue a un juicio, las penas que pueden corresponderles a los acusados no serán mayores a los tres años de prisión.

“Es que no está probado que haya existido una organización. Jamás trabajaron juntos, Ortiz nunca tuvo nada que ver con Torres. El tribunal se va a cansar de investigar y no va a poder demostrar que hubo una relación de Ortiz con Torres. Tampoco con ninguno de los otros imputados y mucho menos con lavado de activos del narcotrafico. ¡Ortiz no tiene una moneda!, la situación patrimonial de Ortiz no es holgada, nunca lo fue. Los otros imputados están en mejor situación patrimonial que él, por lejos”, afirmó.

El defensor también planteó que la causa Narcolavado se vio contaminada desde un principio por el poder político. “Es claro que hubo un direccionamiento,  un aprovechamiento del gobierno que está acabando su gestión en estos días. No se olviden de la llegada de un personaje importante dentro de la política como lo es la doctora Carrió, quien buscó por todos los medios utilizar esta causa en beneficio del gobierno nacional”, recalcó. 

Caballero pidió que se respete la división de poderes y señaló que ese es el único camino para que la Justicia sea valorada por la sociedad.  

¿Persecución?



El abogado denunció públicamente que viene sufriendo una persecución desde que asumió la defensa de algunos de los imputados en el caso Narcolavado.

-Me dedico a la abogacía, soy defensor, y no me interesan los negocios de mis clientes. 

-¿Por qué lo aclara?

-Porque las dos primeras veces que vine a Río Cuarto la PSA me revisó el auto de punta a punta. No tengo nada que esconder, tengo todo en regla, pago mis impuestos y los vehículos que compré los adquirí con dinero cuyo origen puedo demostrar. A esta algura de mi vida, voy a cumplir 64 años, no tengo nada que ocultar. Los autos caros los he comprado después de los 60 y creo que algún derecho tengo después de 40 años de trabajo.

Caballero recalcó que en un corto lapso debió cambiar tres líneas telefónicas porque en tres ocasiones se las intervinieron. 

-¿A quién le atribuye esa persecución? -se le preguntó. 

-Acá hay más que nada una cuestión política. Creo que la injerencia de la política en nada ayuda al funcionamiento de la Justicia -concluyó.



Alejandro Fara.  Redacción Puntal