Narcolavado: allanaron la oficina de uno de los abogados de Rivarola y hay polémica
Fue en el procedimiento que se realizó en el estudio jurídico - contable de calle Alberdi y Corrientes. Aseguran que no se cumplió cabalmente con el requisito de que todos los movimientos fueran seguidos por un veedor
Después de los operativos simultáneos del martes, hubo informaciones cruzadas: en un brevísimo comunicado, la Justicia Federal salió a aclarar que no había allanado estudios jurídicos, pero luego trascendió que uno de los operativos se hizo en las oficinas donde atiende Rolbi Valdivieso, abogado defensor de los hermanos Rivarola. Desde ese bufé, denunciaron que no se respetaron las garantías establecidas por ley, ya que el accionar de los agentes de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) no fue supervisado fehacientemente por un veedor del Colegio de Abogados.
A pesar de que había expectativa por el intenso movimiento del martes, con múltiples intervenciones de la PSA en estudios contables del centro y en las viviendas particulares de algunos de los profesionales involucrados, la Justicia Federal emitió uno de los comunicados más escuetos registrados hasta el momento.
Síntesis extrema
Todo lo que hubo fueron apenas cuatro líneas de un texto impreso, que fue distribuido entre los periodistas presentes en el edificio de Sobremonte al 900.
Ante la insistencia de éstos, la secretaria Mónica Sánchez logró la autorización para poder al menos leer el escueto mensaje ante los medios televisivos y radiofónicos.
“En el marco de la causa de narcolavado, se llevó a cabo una serie de procedimientos en estudios contables y en dos domicilios particulares de contadores. Sólo sobre estudios contables, por la naturaleza del delito que se está investigando”, señaló Sánchez a la prensa, para aclarar: “Investigamos un delito penal económico”, fue el mensaje que dio la secretaria previsional del Juzgado Federal, que suele oficiar habitualmente como vocera en causas en las que colabora.
Si bien no respondió casi ninguna pregunta, cuando se le consultó sobre posibles nuevos operativos, Sánchez se limitó a mencionar que “sigue la investigación”.
De todas maneras, no agregaba demasiadas novedades respecto a lo que ya se sabía desde el martes.
Salvo que de algún modo manifestó la preocupación por dejar en claro que se trató de procedimientos en estudios contables y no en despachos de abogados.
Justamente ése fue el eje de la polémica durante la jornada de ayer: un grupo de abogados denunció que también allanaron sus oficinas.
Denuncian irregularidades
El operativo en cuestión fue el que se desarrolló dentro del estudio jurídico contable Del Viso & Asociados, donde tiene su despacho Rolbi Valdivieso, abogado defensor de los hermanos Andrés y Mariano Rivarola, ambos detenidos en el marco de la causa del narcolavado.
Una fuente que conoce de primera mano lo ocurrido dentro del local de calle Alberdi y Corrientes señaló que allanaron todas las oficinas, tanto donde trabajan contadores como abogados. Los policías aeroportuarios revisaron documentos y computadoras en todas las dependencias.
Aseguran que esa intervención que la PSA realizó por orden del Juzgado Federal está viciada de irregularidades ya que no se habrían respetado las garantías mínimas.
Además, una fuente muy cercana al caso explicó que, en este tipo de procedimientos, las fuerzas de seguridad deben presentarse con un veedor del Colegio de Abogados y que esto no se cumplió. Detalló que, en la práctica, el veedor llegó cuando el operativo estaba terminando.
Agregó que rápidamente presentarán un escrito ante el Colegio de Abogados de Río Cuarto para denunciar lo que consideran una clara irregularidad.
En Soles del Oeste, uno de los requisados entró en una fuerte crisis nerviosa en pleno operativo
Uno de los presuntos contadores cuyo domicilio fue allanado el martes por la Policía de Seguridad Aeroportuaria entró en una crisis nerviosa, mientras los efectivos de la fuerza requisaban el lugar. Permanecieron en la vivienda por más de dos horas y, luego de revisar varios sectores de la casa, se llevaron tres notebooks, cámaras de fotos y otros elementos.
El procedimiento en la casa de un supuesto contador, vinculado al estudio de calle Alvear al 750, comenzó cuando éste aún no estaba en el lugar. Atendidos por la empleada doméstica, los agentes requisaron el lugar acompañados de testigos y por lo que pudo averiguar este diario no hallaron o no se llevaron dinero en efectivo.
Minutos después, llegó el dueño de casa, que pareció muy impactado por el allanamiento. Se lo vio acostado en el suelo, llorando, con una crisis nerviosa y tomándose frecuentemente el pecho.
Poco después se hicieron presentes dos agentes de la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip) para sumarse al procedimiento.
Un dato que trascendió es que el hombre no estaría recibido de contador, pero ejercería la profesión de igual manera.
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A pesar de que había expectativa por el intenso movimiento del martes, con múltiples intervenciones de la PSA en estudios contables del centro y en las viviendas particulares de algunos de los profesionales involucrados, la Justicia Federal emitió uno de los comunicados más escuetos registrados hasta el momento.
Síntesis extrema
Todo lo que hubo fueron apenas cuatro líneas de un texto impreso, que fue distribuido entre los periodistas presentes en el edificio de Sobremonte al 900.
Ante la insistencia de éstos, la secretaria Mónica Sánchez logró la autorización para poder al menos leer el escueto mensaje ante los medios televisivos y radiofónicos.
“En el marco de la causa de narcolavado, se llevó a cabo una serie de procedimientos en estudios contables y en dos domicilios particulares de contadores. Sólo sobre estudios contables, por la naturaleza del delito que se está investigando”, señaló Sánchez a la prensa, para aclarar: “Investigamos un delito penal económico”, fue el mensaje que dio la secretaria previsional del Juzgado Federal, que suele oficiar habitualmente como vocera en causas en las que colabora.
Si bien no respondió casi ninguna pregunta, cuando se le consultó sobre posibles nuevos operativos, Sánchez se limitó a mencionar que “sigue la investigación”.
De todas maneras, no agregaba demasiadas novedades respecto a lo que ya se sabía desde el martes.
Salvo que de algún modo manifestó la preocupación por dejar en claro que se trató de procedimientos en estudios contables y no en despachos de abogados.
Justamente ése fue el eje de la polémica durante la jornada de ayer: un grupo de abogados denunció que también allanaron sus oficinas.
Denuncian irregularidades
El operativo en cuestión fue el que se desarrolló dentro del estudio jurídico contable Del Viso & Asociados, donde tiene su despacho Rolbi Valdivieso, abogado defensor de los hermanos Andrés y Mariano Rivarola, ambos detenidos en el marco de la causa del narcolavado.
Una fuente que conoce de primera mano lo ocurrido dentro del local de calle Alberdi y Corrientes señaló que allanaron todas las oficinas, tanto donde trabajan contadores como abogados. Los policías aeroportuarios revisaron documentos y computadoras en todas las dependencias.
Aseguran que esa intervención que la PSA realizó por orden del Juzgado Federal está viciada de irregularidades ya que no se habrían respetado las garantías mínimas.
Además, una fuente muy cercana al caso explicó que, en este tipo de procedimientos, las fuerzas de seguridad deben presentarse con un veedor del Colegio de Abogados y que esto no se cumplió. Detalló que, en la práctica, el veedor llegó cuando el operativo estaba terminando.
Agregó que rápidamente presentarán un escrito ante el Colegio de Abogados de Río Cuarto para denunciar lo que consideran una clara irregularidad.
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En Soles del Oeste, uno de los requisados entró en una fuerte crisis nerviosa en pleno operativo
Uno de los presuntos contadores cuyo domicilio fue allanado el martes por la Policía de Seguridad Aeroportuaria entró en una crisis nerviosa, mientras los efectivos de la fuerza requisaban el lugar. Permanecieron en la vivienda por más de dos horas y, luego de revisar varios sectores de la casa, se llevaron tres notebooks, cámaras de fotos y otros elementos.
El procedimiento en la casa de un supuesto contador, vinculado al estudio de calle Alvear al 750, comenzó cuando éste aún no estaba en el lugar. Atendidos por la empleada doméstica, los agentes requisaron el lugar acompañados de testigos y por lo que pudo averiguar este diario no hallaron o no se llevaron dinero en efectivo.
Minutos después, llegó el dueño de casa, que pareció muy impactado por el allanamiento. Se lo vio acostado en el suelo, llorando, con una crisis nerviosa y tomándose frecuentemente el pecho.
Poco después se hicieron presentes dos agentes de la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip) para sumarse al procedimiento.
Un dato que trascendió es que el hombre no estaría recibido de contador, pero ejercería la profesión de igual manera.