Villa María | natatorio | protocolo | personas

Los natatorios vuelven a la actividad con protocolo especial

Desde el espacio deportivo aseguran que el uso del cloro reduce las probabilidades de contagio de Covid-19

El esquema de aperturas o de retornos a la actividad de disciplinas deportivas sigue en vigencia y ahora es el turno de los natatorios. Este regreso contará con medidas protocolares como viene sucediendo con las otras disciplinas ya autorizadas, aunque, en este caso e incluso más allá de aquellas, el mundo de la natación posee una particularidad en sí misma.

Según afirmaron científicos del Conicet, en las piletas el coronavirus se desactiva con una concentración de cloro de (como mínimo) 0,3 miligramos por litro.

La concentración que se utiliza generalmente a la hora de cuidar una pileta parte de 0,5 miligramos por litro y puede llegar hasta los 2 miligramos, en el caso de las piletas públicas con aglomeración de gente.

Por lo tanto, esta ecuación en principio indicaría que no hay que agregarle un “extra” de cloro al agua, puesto que con la concentración de siempre ya cumple la función de protección.

PUNTAL VILLA MARÍA dialogó con Claudia Monti de Costa, propietaria de un reconocido natatorio en la ciudad, quien explicó que se trabajó en conjunto con el COE (Centro de Operaciones de Emergencias) y la cámara cordobesa de natación para desarrollar los protocolos necesarios según las nuevas disposiciones para la habilitación de dichos espacios.

“La natación es una de las actividades más seguras, como hay una gran presencia de cloro en el ambiente, parece una cámara de desinfección, los riesgos de contagios son muy bajos y es muy raro que se produzca en el ámbito del natatorio”, dijo Monti.

Protocolo

La propietaria del lugar explicó en qué consiste el protocolo que se utilizará: “Las personas ingresan a la institución sí o sí con barbijo y utilizan alcohol para desinfectarse las manos, después se pasa directamente al ámbito del natatorio. En esta situación la persona tiene que llegar con el traje de baño ya puesto y en el natatorio hay sillas con sus respectivos canastos que se van desinfectando permanentemente”.

“Desde la institución se adoptó la medida de utilizar un barbijo de nado que se les entrega cuando se realiza la inscripción, solo para los momentos que se producen los descansos en los bordes de la pileta y se coloca para evitar que haya contacto si están en cercanía de otra persona”, desarrolló la mujer.

El protocolo también establece una limitación en cuanto a cantidad de personas: sólo se permiten cuatro personas por carril. “Una vez que salen del natatorio se colocan su propio barbijo y ahí se pueden cambiar en los vestuarios, sólo pueden sacarse la ropa mojada y el traje de baño pero no está permitido ducharse”, mencionó Claudia Monti.

“Nosotros trabajamos en un ambiente clorado, es un ambiente ideal para que no se produzcan los contagios, ya que todo lo que se toca tiene cloro”, precisó Monti y agregó: “Asimismo, constantemente el personal desinfecta las pertenencias y los espacios que se utilizan con sanitizante”.

Por último, la mujer aseguró que la gente quiere hacer deporte y acepta las normativas: “Son muy respetuosos, se guarda la distancia y en los cambios de horarios hay distanciamiento social”.