La celebración tuvo lugar en la Parroquia Santa Rita de Cascia, donde decenas de personas se congregaron en horas de la tarde para compartir de las distintas actividades religiosas. La misa central fue oficiada por el Obispo Samuel Jofré Giraudo, quien aprovechó la ocasión para reflexionar sobre la actual situación laboral en Argentina.
“El trabajo es una condición espléndida que tenemos los humanos. El trabajo sirve para alcanzar el propio sustento y además sirve para ayudar al prójimo y tiene una dignidad inmensa”, dijo en diálogo con Puntal.
El religioso expresó su preocupación por los altos índices de desempleo y la precariedad laboral que afectan a muchas familias argentinas. “Lamento la crisis del trabajo. Es económica y política, pero también espiritual ya que hay muchas personas que no saben valorar esta dignidad que el trabajo tiene y lo ve como un castigo”, indicó.
Jofré consideró las condiciones sociales de Argentina y pidió que no falte el trabajo: “Debemos tener una organización social adecuada, de modo tal que todas las personas estén dispuestas y tengan la oportunidad de un trabajo apropiado”, cerró.
Planteó nuevamente la dificultad que se plantea a nivel nacional: “Se habla de una necesaria reforma de las leyes laborales, ojalá que se llegue a un consenso porque sería muy importante, como así también las condiciones económicas, es decir que sea bien remunerado” ,expresó y agregó:“Hay testimonio de personas que tienen trabajo pero que no alcanza para el sustento diario. También hay condiciones indignas”, aportó.
La máxima autoridad de la iglesia católica en Córdoba manifestó que hay gente que no quiere trabajar: “Se habla mucho de eso y es lamentable. Es una pérdida espiritual muy seria y debemos promover que se superen, es decir, fomentar el amor al trabajo como un momento de alta dignidad humana y colaboración al bien común y propio crecimiento personal”, puntualizó.
Camino de oración y esfuerzo
La celebración del Día de San Cayetano en Villa María se desarrolló en un clima de profunda devoción y esperanza. En ese marco, el Obispo Samuel Jofré se expresó nuevamente, postulando que las condiciones laborales en Argentina son muy tristes: “Más de un tercio de personas está trabajando en la informalidad. Eso hace muchos años y es muy inadecuado”, afirmó.
Jofré manifestó que, si bien no existe una solución mágica o milagrosa, el camino a seguir es una vida de oración y esfuerzo. “Jesús fue un trabajador y seguramente no siempre le habrá alcanzado, pero no por eso dejó de trabajar y aportar su esfuerzo”, sostuvo.
El Obispo reiteró la necesidad de fomentar el trabajo y ayudarse mutuamente. “Sentirnos queridos ayuda a superar la situación espiritual y además es una experiencia notable”, remarcó, añadiendo: “El que hace lo que puede, no le hace falta la ayuda de Dios. La experiencia espiritual muestra que cuando yo me pongo en camino y empiezo a hacer lo que puedo, al final llego a lo que necesito, sabiendo que la austeridad es una virtud que nos ayuda a tener paz y alegría”.
Aunque Jofré reflexionó que no es el caso particular en Argentina, enfatizó la importancia de no hacer de la riqueza material un ideal. “Sí al sano progreso y poder ayudar y tener cierta holgura, pero principalmente la solidaridad entre nosotros nos hace tanto bien”, concluyó.